El pozo de los deseos reprimidos

¡Lo corrieron!

Estoy en shock, porque BBC no renovó el contrato de Jeremy Clarkson, uno de los conductores de Top Gear. ¡Lo corrió!

Y estoy en shock, porque va a ser muy difícil volver a ver ese título sin él, una pieza clave, fuerte, polémica.

En el remoto caso de que usted no sepa de lo que estoy escribiendo, déjeme lo pongo en antecedentes:

Top Gear es uno de los mejores programas de televisión de todo el mundo, uno de los más vistos, más vendidos, mas imitados.

Aparentemente es un show de carros; pero, la verdad, es mucho más.

¿Qué? Una oportunidad magnífica de recibir información, humor, crítica y espectáculo con montones de figuras muy importantes de la música, el cine, la política y el deporte, y uno de los juguetes favoritos de la humanidad: el automóvil.

Top Gear es el famoso programa que ofendió a miles de mexicanos por hablar mal de un coche fabricado por acá.

Pero así como ha ofendido a los mexicanos, ha ofendido a los argentinos y a hombres y mujeres de muchas otras nacionalidades.

Top Gear es un título que maneja un sentido del humor muy hiriente pero, al mismo tiempo, delicioso. No existe otra cosa igual y ahí está una de las innumerables claves de su éxito.

Los conductores de esta joya que lleva 22 temporadas al aire eran Jeremy Clarkson, Richard Hammond y James May.

Una noche, Jeremy tuvo un desplante de estrella (al parecer no estuvo de acuerdo con la cena que le dieron después de un largo día de grabación) y le faltó al respeto a un compañero de producción.

Para no hacerle el cuento largo, hubo gritos, insultos y una víctima que recibió atención médica en un hospital.

Resultado: BBC se negó a renovar el contrato del señor Clarkson lo cual tiene divididas a las redes sociales.

¿Quiere que le diga mi posición? Yo, desde aquí, felicito públicamente a BBC por haber despedido a Jeremy.

¡Y mire que lo admiraba! ¡Y mire que en mi casa hubo lágrimas cuando nos enteramos de la noticia!

¿Entonces por qué felicito a BBC? Porque con esta decisión sus más altos ejecutivos nos acaban de dar una clase de congruencia mediática.

No existe en todo el mundo una casa productora de contenidos que respete más sus códigos de ética que BBC.

Me parece admirable que, a pesar de la obvia reacción negativa de mucha gente, BBC haya tomado esta decisión.

Ninguna persona, por muy estrella que sea, puede agredir física, verbal o psicológicamente a un compañero. ¡Ninguna!

Ninguna persona se puede pasar de lista ni en la industria de la televisión ni en ninguna otra. ¡Qué gran lección! ¡Qué gran mensaje!

Por eso los ingleses son la potencia que son. Por eso hacen la televisión que hacen. No le tienen miedo a la justicia y los medios los educan para eso.

Ojalá que nosotros, en este país, tuviéramos canales con la mitad de la dignidad que los de la BBC.

¿Cuántas veces nuestros talentos le han faltado al respeto a sus compañeros de trabajo?

¿Cuántas veces nos hemos enterado, aquí, de reacciones como las que tuvo Jeremy allá? ¿Y qué ha pasado? ¡Nada!

Bueno, ya, el colmo, ¿cuántas veces personajes como Laura Bozzo han metido en problemas hasta de carácter político a empresas como Televisa sin que jamás nadie los haya castigado de alguna manera? ¡Cuántas!

¿Ahora entiende por qué vivimos en el régimen de impunidad en el que vivimos?

La televisión mexicana es la primera en prepararnos para eso, para que asumamos que esto es normal, que las estrellas se mandan solas y que no tiene nada de malo que nos griten, que nos insulten y hasta que nos peguen.

¿Ahora entiende cuando le digo que lo que acaba de pasar con Top Gear es una clase de congruencia mediática?

Nosotros, que nos la pasamos presumiendo de tener canales muy comprometidos con las causas y con los valores, en muy pocas ocasiones hemos hecho algo para demostrar que decimos la verdad.

En cambio, los británicos, que pueden ser muy críticos, muy irreverentes e, insisto, muy hirientes, a la hora de los trancazos, hacen lo que deben de hacer.

¡Lo que es tener palabra! ¡Lo que es trabajar para las audiencias! ¡Lo que es la maravilla de la televisión pública de verdad!

Porque aquí el tema de la televisión pública se vuelve fundamental.

Cuando hay una televisión de estado fuerte, que no depende ni de los anunciantes, ni de la bolsa de valores ni de los ratings, se pueden tomar decisiones de este calibre, se puede ser implacable, coherente.

Si usted quiere saber más de BBC, de sus programas y de casos como el de Top Gear, lo invito a ver este sábado una emisión muy especial de Alta definición.

La grabamos en el BBC Showcase 2015, en Liverpool. Fuimos el único programa de televisión de habla hispana en estar ahí, con sus ejecutivos, sus creadores y sus talentos (incluyendo a los Backstreet Boys).

La cita es este sábado a las 20:00 en Proyecto 40 y www.proyecto40.com. Le va a gustar.

alvaro.cueva@milenio.com