El pozo de los deseos reprimidos

Mi corazón sigue siendo tuyo

En estos tiempos de oscuridad, qué placer tan más grande es encender la televisión abierta nacional y encontrar en El Canal de las Estrellas una telenovela como Mi corazón es tuyo.

¿Por qué? Porque es divertida, romántica, actual, fresca, dinámica.

Me queda claro que Juan Osorio se está convirtiendo en el gran patriarca de los melodramas mexicanos.

¿Pero sabe qué es lo más impresionante de ésta, su más reciente aportación?

Que es mil veces más fresca que la de la mayoría de los productores jóvenes de este país y esto incluye a la gente que está detrás de las telenovelas de otras señales como Cadenatres y Trece.

¿En qué me baso para decirle esto? En la manera tan dinámica como el señor Osorio está contando este cuento.

Su pantalla no es una pantalla telenovelera, es como de sitcom, y luego entran los musicales, y más al rato las actuaciones especiales, y la imagen se divide.

Hasta hace poco, dentro de todas las maneras que existen para hacer una telenovela, había una especie de machote.

Juan Osorio lo rompe y cada noche nos sorprende, porque no solo va incluyendo los temas del momento, como que nos lee la mente, como que sabe que estamos aburridos y que queremos acción.

Y ahí es cuando nos regala giros dramáticos como el que acaba de vivir el personaje de Pablo Montero, y ahí es cuando comienza a incluir el tema de las mascotas, y ahí es cuando los niños toman las riendas.

No sé si usted lo esté viviendo igual pero yo, desde los tiempos de Carrusel (1989), que no veía a tantos niños, tan buenos, tan divertidos y representando una diversidad tan grande en un melodrama nacional.

Fíjese, por favor, qué tino de producción. Es obvio que hay un trabajo de análisis de audiencias, de atención al público a través de las redes sociales.

Es obvio, insisto, que esto, que a simple vista puede sonar muy popular, es ciento por ciento profesional.

¿A razón de qué o qué se lo estoy comentando? A razón de que Mi corazón es tuyo es el entretenimiento ideal para las 20:20.

A esa hora, toda la familia está reunida para cenar. ¿Y cuál es el regalo de este proyecto? Una oda a la familia.

Están los chiquitos para que las audiencias infantiles se identifiquen. Están los preadolescentes y adolescentes con sus cuestiones.

Está el contenido para los adultos jóvenes con elementos que le pueden fascinar tanto a los señores como a las señoras.

Y por si todo esto no fuera suficiente, también hay guiños hacia la gente mayor, independientemente de la profunda revisión que aquí se detecta de la parte de los niveles socioeconómicos.

Esto es televisión abierta del siglo XXI, tener la capacidad para entender lo que debe ser un espectáculo telenovelero hoy, en 2014. ¡Me encanta!

¿Cuál es su personaje favorito de Mi corazón es tuyo? ¿Cuál ha sido la situación que más he disfrutado en los últimos días?

Yo no sabría elegir entre esa magnífica secuencia onírica, cómica, delirante, del personaje de Carmen Salinas bailando en un tubo o la química que se siente entre las interpretaciones de Silvia Navarro y Jorge Salinas.

Los veo tan bellos, tan involucrados, hasta cuando se hablan por teléfono nos transmiten algo lindo.

Tenía mucho de no ver una pareja así en la televisión de este país y es que ellos, a diferencia de otros actores, no tienen 24 años y no están vendiendo carne.

Están vendiendo talento, experiencia, trayectoria, y los están vendiendo bien.

No es casualidad que tanto Jorge como Silvia hayan participado en varias de las películas nacionales más importantes de los últimos años.

¿Y qué me dice de Bruno (René Casados), de Nando (Polo Morín) o de Fanny (Paulina Goto)? Son mis consentidos y lo más bonito es que ellos, como cada uno de los personajes de esta obra, tienen su momento para brillar.

Aquí, aunque se respeta la idea de la pareja protagónica, no hay participaciones secundarias. Todos los actores son estrellas, a todos se les inventa una trama, se les da una vida propia.

Usted nada más ubique, el director es Jorge Fons, el de El callejón de los milagros (1995), el de Rojo amanecer (1990).

¿Usted cree que si Mi corazón es tuyo no valiera la pena un hombre con su prestigio estaría colaborando ahí?

Aplauso aparte para Marcia del Río, Alejandro Pohlenz, Pablo Ferrer y Santiago Pineda, que encabezan el equipo de escritores. ¡Qué buen trabajo! ¡Bravo! 

Sí, yo sé que están pasando cosas muy importantes en la televisión y que muchas personas se están moviendo hacia los cables, las antenas directas al hogar y la internet.

Pero es aquí, precisamente por eso, que hay que defender a la televisión abierta, que hay que rescatar y actualizar los formatos populares, los tonos.

Juan Osorio y su grupo de colaboradores lo están haciendo como verdaderos maestros con Mi corazón es tuyo y México entero se los tiene que agradecer. ¿A poco no? ¡Felicidades!

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