El pozo de los deseos reprimidos

¿Y el compromiso con el público?

Cuando yo era niño había un programa de televisión que se llamaba Disneylandia.

Todos matábamos por verlo porque era el único espacio donde podíamos ver los contenidos de Disney en un mundo sin tecnología.

A veces pasaba caricaturas, a veces documentales y a veces hasta miniseries.

Eran grandes historias 100 por ciento familiares que hablaban del pasado, de animales o de la lucha del hombre por conquistar la naturaleza.

¿Por qué le estoy contando esto? Porque esta clase de materiales ya no se hace o ya no se hacía hasta que Discovery Channel tuvo una idea genial: Klondike.

¿Qué es? La primera producción de ficción del canal inteligente más famoso de todo el mundo.

Yo no sé si usted se dé cuenta de la magnitud de lo que le estoy diciendo, pero es algo muy importante para la industria de la televisión.

Ningún canal de televisión se puede dar el lujo de quedarse tal y como estaba el día de su nacimiento.

El mercado ha cambiado, ahora las necesidades son otras y el hecho de que Discovery Channel haya decidido combinar sus tradicionales series documentales con un ejercicio de ficción es un acontecimiento.

Obviamente estos señores no iban a salir con una producción premium tipo HBO o con una ficción como de paquete básico. Tenían que hacer otra cosa.

¿Qué? Apostar por un tipo de ficción de alta calidad, pero con el acento puesto en la inteligencia, más o menos como lo que ya habíamos visto con Vikingos. ¿Se acuerda?

Yo lo que encuentro de distinto es un espíritu más familiar, exactamente como el de las miniseries de Disneylandia, pero con más presupuesto y los fabulosos recursos técnicos que tenemos ahora.

Klondike es una historia perfectamente bien hecha, que nos deja un buen mensaje, ideal para verse en familia.

Es sobre la lucha de un par de pioneros que se fueron a buscar oro a un rincón muy olvidado entre Alaska y Canadá, a finales del siglo XIX.

Hay acción, hay vaqueros, hay romance, hay duelos y muchos muy buenos elementos para pasarla bien y apreciar la grandeza del ser humano con un reparto de lujo encabezado por Richard Madden (Rob Stark de Game of Thrones).

Lo único malo es que se transmite los jueves a las 23:00, cuando los niños están dormidos pero, por favor, trate de verla.

Es el principio de algo nuevo, el reencuentro con un maravilloso y perdido estilo de hacer televisión, una gran apuesta por parte de Discovery Channel. ¿A poco no?

Correr para vivir

Un canal de deportes no solo debe hablar de futbol, debe promover la salud, debe inspirar a la gente para que salga de su casa y haga algo con su cuerpo.

Un canal de deportes debe tener un compromiso con su público, una responsabilidad, por eso estoy enloquecido con lo que está haciendo ESPN.

¿Qué? Además de su participación en eventos de primera línea y de muchas de sus ya conocidas producciones motivacionales, está a punto de estrenar Correr para vivir.

Estamos hablando de una serie documental sobre casos muy específicos de mexicanos que cambiaron su vida corriendo. No sabe usted qué cosa tan más emocionante, diferente y aleccionadora.

Aquí, en contraste con lo que dicen los productores de telenovelas, sí hay un espíritu aspiracional. Uno mira ese programa y le juro que dice: yo quiero ser como ese señor, yo quiero ser como esa señora.

Y ese señor, o esa señora, no son criaturas operadas, grotescas y negativas como muchas de las que salen en nuestros melodramas seriados.

No, son personas normales, como usted o como yo, que a base de un esfuerzo muy grande, de una disciplina ejemplar, han conseguido hacer del ejercicio una parte fundamental de su estilo de vida y hasta han llegado a participar en competencias internacionales.

Estoy enamorado de Correr para vivir porque para sus responsables hubiera sido muy fácil caer en los lugares comunes de las campañas de responsabilidad social.

Pero no, esto es como un reality show. Hay conflictos, hay suspenso, hay espectáculo y una producción preciosa tanto desde la perspectiva de los contenidos como desde la perspectiva industrial.

Cuando usted perciba la claridad de esas historias y vea esas imágenes tan hermosas de lugares como Cozumel, le garantizo que va a amar este concepto.

El primer capítulo es sobre una mujer, madre de familia, que participa en un “Ironman” y mientras uno la mira, no solo se entretiene y recibe una gran lección deportiva, se entera de cosas que ni se imaginaba que pasaban en esta clase de eventos. ¡Está muy grueso!

Y es que el deporte no es esa fórmula mágica que ahora no están vendiendo en los infomerciales. El deporte es una gran aventura y Correr para vivir la recupera y lo confirma.

Luche por ver esta producción orgullosamente mexicana por ESPN. Se estrena mañana jueves a las 20:30, yo sé que le va a encantar y no solo eso, le puede cambiar la vida. De veras que sí.

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