El pozo de los deseos reprimidos

La competencia de Netflix, Clarovideo, Blim y los demás

Si usted pensaba que después de dispositivos como Roku o de los sistemas de distribución de contenidos en línea como Netflix, Clarovideo y Blim todo se iba a estabilizar en cuanto al consumo de televisión, no, señor. No, señora. Esto apenas comienza. Hay una guerra muy violenta entre más y mejores compañías por la atención de los televidentes mexicanos.

¿Por qué? Porque contrariamente a ese discurso que durante años nos manejaron muchos de nuestros peores productores de que somos un país de gente pobre, ignorante y adicta a la basura, México es potencia mundial en el consumo de televisión.

Somos uno de los cinco países que más ven contenidos en todos lados: televisión abierta, de paga, pública, privada, en sistemas de distribución de contenidos en línea, en apps, en discos, a través de la redes sociales.

¡Y esto sin considerar la indiscutible fuerza de nuestros piratas!

¿Por qué cree usted que marcas como BBC, Warner y Sony gozan trayéndonos a sus actores y productores para efectos de promoción?

¿Por qué cree usted que empresas como HBO, Netflix y Fox producen en México, con casas productoras mexicanas y talentos mexicanos?

Bueno, ya, el colmo. ¿Por qué cree usted que países como Japón, Corea y Turquía nos tienen la mira para que nos aficionemos cada vez más a sus contenidos?

No es porque les salga más barato. Tampoco porque les quedemos muy cerca geográficamente. ¡Mucho menos por una suerte de compatibilidad cultural!

Es porque nos encanta la televisión, porque nuestra economía es una mina de oro para cualquier televisora, porque somos tierra fértil para el intercambio cultural con cualquier otra nación.

Si a esto le agregamos el poco entusiasmo que muchas de nuestras más poderosas televisoras le están imprimiendo a sus telenovelas, series y programas de entretenimiento, créame, no es que aquí vaya a pasar algo, es que ya está pasando y a las pruebas me remito: Amazon Prime y Crackle.

¿Usted las conoce? ¿No le encantan? Amazon Prime ya está en México, opera de maravilla, su costo es muy accesible y suscribirse es la cosa más sencilla del mundo.

Se hace a través de Amazon, ese popular portal de compras. Usted descarga la app, pone sus datos y listo. A gozar con su menú.

¿Qué tiene? De todo: series, películas, animación japonesa.

Estamos hablando de títulos fundamentales como Mr. Robot, Fear The Walking Dead, The Night Manager, Community, Into The Badlands, Seinfield, Damages, Popeye y Justified.

Pero la nota no es ésa. La nota son sus producciones propias como Transparent, Goliath, Patriot, The Man in The High Castle, American Gods y lo más reciente de los conductores originales de Top Gear: The Grand Tour.

No sabe usted qué nivel tan más alto de proyectos de televisión, de producciones, de contenidos, de repartos.

Y usted los puede ver en su idioma original, con subtítulos, doblados, los puede descargar para verlos cuando no tenga acceso a internet y el servicio cuenta con algo que me encanta:

Si usted es un freak de la tele, como yo, mientras está viendo su programa favorito se mete a la opción X-Ray y se puede enterar del nombre y currículo de quien está saliendo a cuadro o de cómo se llama la canción que está escuchando.

Me queda claro que el volumen de contenidos de Amazon Prime todavía no es tan grande ni incluye producciones originales mexicanas como en el caso de Netflix.

Pero así como está sí le puede meter varios sustos a Clarovideo y Blim.

Crackle, por su parte, no canta mal las rancheras.

Por lo que entiendo, como cliente, es un sistema de distribución de contenidos en línea de Sony.

¿Cómo le hace uno para suscribirse? A través de plataformas como los cables y las antenas directas al hogar.

En mi caso muy concreto, yo adquirí el servicio a través de Dish. ¿Qué fue lo que hice? Les llamé al número que aparece en su página de internet.

Un operador muy amable me explicó todo, me ayudó a descargar la app y a darme de alta.

Hay que pagar una pequeña cuota extra al mes por Crackle, pero vale la pena.

¿Qué ofrece? Lo mismo que ofrecen todos: cine, series y caricaturas.

Desde El hombre araña, The Avengers y Los piratas del Caribe hasta NCIS, Hannibal y Criminal Minds pasando por Buscando a Nemo, Hotel Transylvania y Ratatouille.

La nota, una vez más, son las producciones originales como StartUp, Snatch, 100 Code, Outsiders, Preacher y Wicked City. ¡Son extraordinarias!

E igual, usted las puede ver en inglés, dobladas o con subtítulos y hasta descargar la app en AppleTv.

¡Qué miedo por HBO Go o por la app de Fox! El día que esto se popularice, ellos van a ser los principales afectados.

Si usted pensaba que después de dispositivos como Roku o de los sistemas como Netflix todo se iba a estabilizar.

No, señor. No, señora. Esto apenas comienza. ¿O usted qué opina? 

 alvaro.cueva@milenio.com