El pozo de los deseos reprimidos

El comienzo de una nueva era

El sábado pasado ocurrió un evento histórico en nuestro país: se inauguró el Hotel Xcaret México.

¿Qué tiene esto de histórico? Que es el comienzo de una nueva era en la industria turística nacional.

Yo nada más le recuerdo dos cosas: Uno, México es uno de los diez países más visitados a escala global.

¿Sabe usted el impacto que la apertura de Hotel Xcaret México va a tener en eso?

Y dos, Xcaret ha obtenido títulos como el del mejor parque temático del mundo.

¿Cuánto tiempo espera usted que pase antes de que Hotel Xcaret México obtenga el título de mejor hotel en su categoría? ¡Cuánto!

Sí, ya sé lo que de seguro usted ha de estar pensando: ¿por qué Álvaro Cueva le está dedicando su columna a Xcaret si lo que él hace es crítica de espectáculos?

Se lo voy a explicar de una manera muy sencilla: si los periódicos, las revistas, los canales de televisión y las estaciones de radio de este país cubren varias veces al año lo que sucede en parque como Disneyland, Universal Studios y Sea World, ¿por qué no habríamos de cubrir lo que ocurre en Xcaret?

Estamos hablando de lo mismo y, todavía más importante, de parques mexicanos, de nuestra cultura, de nuestra economía, de nuestra gente.

La apertura del Hotel Xcaret México no es solo la inauguración de un hotel más de la Riviera Maya, es el comienzo de un proyecto monumental llamado Destino Xcaret que revolucionará la vida de este país.

Hotel Xcaret México tiene 900 habitaciones. Destino Xcaret va a tener 6 mil.

¿Se da cuenta de todos los empleos directos e indirectos que esto va a generar?

¿Se da cuenta de todos los beneficios que esto nos va a traer como nación?

Ahora sí que aquel eslogan de Xcaret que decía “Cuando vayas a Xcaret no dejes de visitar Cancún” se va a convertir en realidad. La gente va a matar por ir nada más ahí.

En el remoto caso que usted no sepa qué es Xcaret, le cuento: estamos hablando de un conglomerado de parques temáticos y de paseos que van desde el mismísimo Xcaret hasta Xoximilco pasando por X-Plor, X-Plor Fuego, Xenses, Xenotes, Xel-ha y Xichén.

Quienes hemos tenido el privilegio de vivir esto sabemos que cada uno de ellos es increíble y que una semana completa no es suficiente para disfrutarlos todos en su real magnitud.

Bueno, pues Hotel Xcaret México es el hotel de todos los parques y de todos los paseos que le acabo de mencionar.

¿Qué significa esto? Que al igual que en los mejores resorts del mundo, todos los parques y paseos del corporativo de Xcaret están incluidos para los huéspedes de este hotel.

A esto súmele que también están incluidos todos los alimentos y bebidas, y que el hotel, por si mismo, es un parque inagotable.

No sabe usted qué lugar tan más maravilloso. Todo está planeado bajo un concepto que los creadores de este lugar bautizaron como “all-fun inclusive” (toda la diversión incluida).

Y es que el hotel tiene diferentes tipos de playas, ríos, albercas, deportes, restaurantes y servicios.

Cada habitación es una suerte de museo de cultura popular lleno de elementos que oscilan entre lo precioso y lo divertido, más unas vistas alucinantes.

En contraste con la mayoría de los hoteles donde si uno no está mirando al mar acaba mirando hacia la nada, el diseño de este complejo de edificios está creado para que usted, se quede donde se quede, siempre esté viendo a un punto privilegiado.

Y hay habitaciones para familias con niños pequeños, y otras para familias con adolescentes, y están las que permiten tirarse de la terraza al río, las que están hechas para la gente que solo quiere fiesta y más, muchas más.

No, y no le he hablado de lo que Hotel Xcaret México tiene preparado para bodas, grupos y convenciones.

Lo único que no está incluido es el spa y un restaurante de lujo del gran chef mexicano Carlos Gaytán. Pero esto es un paraíso bellísimo y, lo más admirable, que respetó el entorno.

Fueron más de nueve años de investigación más otros dos de construcción para que el árbol que había nacido ahí se quedara ahí, para que las corrientes de agua no cambiaran de curso y para que no se dañara ni un solo animal.

No sabe usted el privilegio que fue haber estado con nuestras autoridades y con los socios fundadores de esta joya en la inauguración de este lugar que, además, tiene precios ciento por ciento competitivos con el resto de los resorts de la zona.

Fuimos del acto protocolario a cualquier cantidad de fiestas, del arte de Alondra de la Parra a la música del mariachi, del mapping de una de sus estructuras más representativas a los fuegos artificiales, y me quedo corto.

Así son los señores de Xcaret. Así es el nuevo Hotel Xcaret México. Por favor, guarde esta columna y sáquela en un par de años. Este es el comienzo de una nueva era en la industria turística nacional. Qué honor haber testigo de este acontecimiento histórico. ¡Felicidades!

alvaro.cueva@milenio.com