El pozo de los deseos reprimidos

Chivas Tv, 'Los peluches', HBO y más

Me equivoqué, lo reconozco, y le ofrezco una disculpa. ¿De qué le estoy hablando? De Chivas Tv.

Acuérdese, yo fui uno de esos pobres incautos que creyó en esa plataforma, que la defendió, que pagó, y ahora me arrepiento.

Lo que acaba de suceder con el clásico es una mentada de madre, una grosería. ¡No se vale!

¿Cuál es el problema? El mismo que el de la mayoría de los fracasos de la industria de la televisión mexicana: arrogancia, soberbia, vanidad.

Estos señores no están trabajando para el pueblo, para los anunciantes, para el deporte ni para la cultura popular de este país. Están trabajando para su ego.

Me queda claro que cuando nació el concepto de Chivas Tv el futuro de la televisión por app era incierto y que en aquel entonces no sonaba tan descabellada la idea de cobrar por el servicio.

Hoy, gracias a muchas experiencias, las marcas que se dedican a eso han concluido que no hay que cobrar y, lo más importante de todo, que hay que ofrecer calidad, hacer que la experiencia valga la pena.

Amigos de Chivas Tv: recapaciten y pidan perdón antes de que sea demasiado tarde. Lo que está en juego no es dinero, es algo superior, son las Chivas, y se supone que eso es sagrado, ¿no?

Lo nuevo del Ajusco

Ver Los peluches en la programación del nuevo Azteca 7 es una de las cosas más maravillosas de la temporada.

¿Por qué? Por varias razones que tienen que ver con todo menos con el hecho de que si son chistosos o aburridos, bonitos o feos.

Ver Los peluches hoy es maravilloso porque nos confirma que el futuro de la televisión abierta está en su pasado, porque en el caso concreto de Tv Azteca significa volver al origen y porque es un concepto esencial en el México de ayer, hoy y siempre.

Los peluches son unos puppets que presentan sketches de humor político, pero tienen un problema.

¿Cuál? Que nadie se ha tomado la molestia de explicárselos a las nuevas generaciones.

Para alguien de mi edad, que los gozó en su mejor momento, el retorno de este programa representa algo. Para los jóvenes de 2016, no.

A ellos no les importa si está Teddy Lanota en lugar de Pepe Luche ni extrañan a Ta Chidito.

A ellos no les queda claro que ver al mono de un presidente llamado Peina Nieto texteando babosadas es un acto de valor periodístico.

Urge explicar Los peluches, pero partiendo de su pasado porque solo así conseguirán trascender en este mundo de jóvenes e internet. ¿O usted qué opina?

Lo premium de lo premium

Ayer tuve el privilegio de estar en un evento en donde algunos de los más importantes ejecutivos de HBO Latin America presentaron lo que será la oferta del paquete HBO MAX para 2017.

No sabe usted la cantidad y calidad de producciones originales, películas, documentales y nuevos formatos que estos señores nos van a ofrecer el próximo año.

Nos dijeron que nadie puede dar algo tan rico y tan grande porque ninguna otra marca, en toda nuestra región, tiene acceso a los estudios que trabajan con HBO.

Usted nada más sume sellos como Disney y Warner con los de muchas productoras independientes, con los contenidos originales de HBO que se realizan en Estados Unidos más los que se hacen en América Latina y el resultado es una bomba.

Hay estrenos todas las semanas, de todo tipo, con toda clase de estrellas, y hubo algo que yo sí quisiera destacar: la plataforma HBO Go.

A toda la oferta exclusiva del paquete HBO Max hay que agregarle la que HBO Go tiene en su apartado, todavía más exclusivo, llamado colección independiente con conceptos que, por derechos, solo se pueden ver en línea. ¿No es fabuloso?

¡Felicidades! 2017 será un gran año para HBO. ¿A poco no?

El dolor de no estar en Guadalajara

Muero de envidia cada vez que veo que alguien está en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).

Nada me encantaría más en este momento que estar ahí, comprando libros, yendo a presentaciones, conociendo escritores, escuchando conferencias.

Pero hay algo que me consuela tanto que no se lo puedo dejar de mencionar: el extraordinario trabajo que la televisión pública mexicana está haciendo alrededor de este evento.

Por un lado tenemos el experimentado, detallado y entrañable seguimiento de Canal 22.

Pero, por el otro, y gracias al apoyo del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), tenemos contenidos muy buenos al respecto en frecuencias como la de IngenioTv.

Se trata de producciones, incluso, del Canal 44 de la Universidad de Guadalajara.

Aquello es, en resumen, un deleite de entrevistas, reseñas y reportajes que hacen que uno se sienta en la FIL y eso es delicioso.

Ahí es cuando uno termina por convencerse de la importancia de la televisión pública y de agradecer el reacomodo de frecuencias que nos permite ver esta señales en igualdad de circunstancias respecto a las privadas como Las Estrellas. ¡Bravo! ¡Bravísimo! 

 alvaro.cueva@milenio.com