El pozo de los deseos reprimidos

Cambios y cancelaciones en la nueva tv

Me da mucha pena tener que decírselo pero sí está muy horrible todo lo que hemos estado observando en la mayoría de las ventanas que integran la industria de la televisión como inicio de 2017.

Por el lado de Televisa, la repetición de Mujeres Asesinas en lugar de la barra periodística de Las Estrellas.

¿Se da cuenta del mensaje que esto nos manda? No solo nos dejaron sin personalidades como Adela Micha y Joaquín López-Dóriga, nos metieron ficción y de la más cuestionable.

Porque, no nos hagamos tontos, Mujeres asesinas es una joya, pero de los cables y las antenas directas al hogar.

Ver esas historias en televisión abierta es poco menos que una invitación al delito.

Es: “miren a esas pobres señoras a las que no les quedó más remedio que matar”.

¿El asesinato es justificable? ¿Cuándo? ¿Cuando viene de las mujeres? ¿Cuando se trata de una reacción al maltrato o la miseria?

Se lo dije en su momento y se lo digo ahora: Mujeres asesinas es un producto delicado, algo que se tiene que explicar y poner en contexto.

Qué terrible que donde antes se analizaban las noticias del momento nos estén dando este tipo de propuestas y peor tantito, que esas propuestas del pasado estén mejor hechas, en todos los sentidos, que un alto porcentaje de las producciones de la televisión nacional del día de hoy.

¿Y qué me dice del estreno de Sin senos no hay paraíso en GalaTv que se suma a la transmisión de otros contenidos delicados como los de Pablo Escobar: el patrón del mal y La reina del sur?

Es como para volverse loco. Por un lado, en el mundo real, saqueos y protestas y, por el otro, en el mundo del entretenimiento, homenaje al narco y a la violencia. ¿Hacia dónde quiere que nos movamos?

Pero 2017 no solo inició con el pie izquierdo en Televisa, ¿ya se dio cuenta de lo que está pasando en Tv Azteca?

Sí, está muy padre darle la bienvenida a Patricio Borghetti a Venga la alegría.

El señor es un tipazo con un talento inmenso, pero a Azteca 7 le falta nada para cancelar todo lo que lanzó cuando decidió convertirse en un canal completamente diferente.

Ya se habían acabado La isla y Entre correr y vivir, y ya se habían ido Más allá del chisme y Nada es lo que parece.

El viernes pasado se despidió el noticiario Después de todo y movieron Cocineros mexicanos.

Ya no está a las 18:00. Ahora está a las 14:00. Quiero ver la cara de su audiencia original.

¿Quién se va a mover a mediodía para sintonizarlo? ¿Qué tiene que ver el público que viene de la repetición de Difícil de creer con ese concepto?

¿Quién va a dejar de ver lo que normalmente mira a esa hora para cambiarle a Azteca 7?

¿Pero sabe la cancelación y/o movimiento que más duele? La de Los Peluches. ¡Tanto escándalo para nada!

Y mire que se trata de un concepto necesarísimo para efectos de credibilidad en una televisora abierta en un momento histórico tan crítico como éste.

Y mire, insisto, que se trata de uno de los títulos más emblemáticos de toda la historia de Tv Azteca.

¿Qué sigue? ¿La cancelación de Ventaneando?

Pero espérese porque Imagen Televisión no canta mal las rancheras.

Más allá de que los ajustes que le están haciendo a programas como Sale el sol hacen que poco a poco se parezcan más a los de Televisa y Tv Azteca, ahí la nota es Imagen Radio.

Perdón que le escriba de radio en esta columna de tele, pero todo tiene que ver con todo y no se necesita tener doctorado en medios para concluir, como espectador, que el sorprendente cambio de perfil de estaciones como Reporte 98.5 tiene que ver con la administración de una nueva cadena de televisión abierta privada nacional.

¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué tanto cambios en tantos lugares? ¿Por qué las cancelaciones? ¿Por qué las repeticiones? Por dinero. Punto.

La historia se repite no solo con los pactos, el aumento de ciertos precios y las devaluaciones. Se repite en los medios. Se repite en la televisión.

Así como en los sexenios de José López Portillo y Miguel de la Madrid empresas como Televisa tenían que recurrir a repetir telenovelas en Canal 5 para ahorrar y salir adelante, el esquema de televisoras que tenemos ahora está haciendo milagros para sobrevivir.

No es que los programas que se estén cancelando o moviendo sean malos. Es que no está entrando el capital necesario para sostenerlos. Y si pensamos en dólares, lloramos.

¿Ya se imaginó el infierno que marcas que dependen del extranjero como Dish, Sky, Izzi y Totalplay están viviendo?

En algunos de estos casos sus tarifas se diseñaron cuando el dólar estaba a 10 pesos. ¡Ayer estuvimos a 22!

Me da mucha pena tener que decírselo pero sí está muy horrible todo lo que hemos estado observando en la mayoría de las ventanas que integran la industria de la televisión como inicio de 2017.

Ojalá que pronto encontremos una solución. ¿O usted qué opina?

alvaro.cueva@milenio.com