El pozo de los deseos reprimidos

Una bomba en pantalla

Tenemos una bomba en pantalla, se llama La viuda negra y es, desde ya, uno de los productos más finos que nos ha llegado de Colombia.

Y mire que los colombianos nos han regalado producciones memorables como El capo, La promesa y PabloEscobar, el patrón del mal.

¿Por qué le digo que esto es una bomba? Porque es una narconovela, porque está hecha con capital mexicano, porque Televisa está más que involucrada y porque se está utilizando como gancho para vender canales premium y sistemas de distribución en línea.

Pero, además, porque tiene un reparto donde participan algunas figuras de nuestro país, porque es extraordinariamente buena y porque, si quisiera, hasta se podría llevar el Emmy Internacional por encima de las sofisticadas producciones de Brasil y Corea.

De veras que esto es increíble. ¿Qué es? ¿De qué trata? ¿Por dónde sale? ¿Quiénes actúan? ¿Por qué tanto escándalo?

La viuda negra es una ficción colombiana planteada como serie, pero al mismo tiempo como telenovela, inspirada en un libro que narra la vida de Griselda Blanco.

Ella fue la jefa de Pablo Escobar, la persona que inventó el negocio de la cocaína, la mujer que “incendió” Colombia, la que creó los asesinatos en moto, la que invadió Estados Unidos.

Griselda Blanco ya era doña Griselda, La madrina, cuando los más poderosos narcotraficantes de la historia trabajaban de peones.

Ella diseñó las más ingeniosas estrategias para pasar drogas de un país a otro. ¡Hasta se dio el lujo de tratar de secuestrar al hijo de John F. Kennedy!

La madrina era, para acabar pronto, la peor de todas las asesinas, la más violenta de todas las secuestradoras, la más feroz de las criminales. Y no es un personaje de ficción. Existió. Era de verdad.

La viuda negra se transmite en México, antes que en Colombia, en exclusiva, a través del canal premium Golden Premier y a través del sistema de distribución de contenidos en línea VEO, la competencia de Netflix.

Su protagonista es Ana Serradilla, aunque en su reparto usted encontrará a muchas figuras muy queridas, tanto del espectáculo mexicano como del colombiano, como Tiaré Scanda y Juan Pablo Gamboa.

¿Por qué tanto escándalo? Por todo lo que le dije al principio de esta columna.

La viuda negra es, oficialmente, una narconovela (o narcotelenovela), una historia que, a pesar de mostrar que el crimen siempre paga, termina glorificando a una delincuente.

Griselda Blanco sí, era “mala” pero, al mismo tiempo, observando esta producción, cualquiera puede llegar a la conclusión de que era una víctima de las circunstancias, una mujer que sufría, una madre abnegada, una señora en toda la extensión de la palabra.

Por si esto no fuera suficiente, igual, mirando este título no hay manera de no adorarla. Era hermosa, valiente, decidida, luchona, creativa. ¡Lo máximo!

La madrina era tan, pero tan perfecta, que hay una parte de esta serie donde, incluso, se convierte en justiciera. ¿Sí se da cuenta de lo que esto significa en términos morales para un país como el nuestro?

¿Qué necesidad tenemos de aprender a amar a los delincuentes?

¿Por qué las historias apasionantes son las de ellos y no las de nuestros empresarios o las de nuestros artistas?

Lo del capital mexicano no deja de ser sorprendente. ¿No se supone que nuestros inversionistas están contra estas cuestiones por un tema de valores? Entonces ya no entendí.

¿Pero sabe qué es lo que más me duele? Que Televisa aquí, en México, ni por error invierte en la producción de historias originales y cuando lo hace, les niega el horario estelar.

En cambio, en otros países, ahí sí se comporta como una televisora de vanguardia, ahí sí confía en los escritores, ahí sí arriesga sus capitales y le da trato preferencial a sus novelas.

Le recuerdo, La viuda negra es hoy, el pretexto para que usted pague, extra, por tener el canal Golden Premier y para que se suscriba a VEO.

Golden Premier es un buen canal y VEO es un gran sistema de distribución de contenidos en línea pero La viudanegra no es televisión premium.

No es como Game of Thrones, no es como Black Sails ni tampoco como Mad Men. Cuidado con la mezcla de conceptos. Por eso luego pasa lo que pasa.

Urge definir las cosas, corregir y si se va a producir televisión premium, que sea premium de verdad, no una telenovela de alta calidad.

¿Entonces La viuda negra es buena o es mala? Es sublime.

No está escrita por personalidades como Gustavo Bolívar (Sin tetas no hay paraíso), está bordada a mano, y Ana Serradilla está haciendo un trabajo exquisito.

Le juro que si usted mira La viuda negra no la va a soltar jamás. Nos podemos sentar a polemizar todo lo que queramos, porque de que es una bomba, es una bomba.

Pero también es una obra maestra de ésas que no se dan a diario y la tenemos que aprovechar. ¿A poco no?   

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