El pozo de los deseos reprimidos

Blim: un orgullo nacional

Le guste a quien le guste o le moleste a quien le moleste, Blim es un éxito.

Es de no creerse la cantidad de suscriptores que se suman a esta plataforma todos los meses.

Y aquí hay una cosa muy curiosa: se le está dando su lugar a otro tipo de contenidos, a otra clase de audiencias.

¿Qué contenidos? Producciones mexicanas, programas de los canales de Televisa y títulos de casas internacionales como BBC, Disney, TvE, Discovery, NatGeo, Comedy Central, Fox y MTv.

¿Qué audiencias? Desde la gente más frívola y humilde hasta la más densa y sofisticada pasando por los poderosísimos mercados infantiles, juveniles, deportivos y politizados.

Sí me interesa detenerme en este punto porque aquí hay un juego de etiquetas. Usted sabe, el deporte favorito de la gente ociosa.

Muchas personas piensan que por tratarse de una marca de Televisa, lo único que hay en Blim son capítulos de El Chavo y las telenovelas de Thalía que, por supuesto, chocan contra la avalancha de estrenos de competidores como Netflix y ClaroVideo.

La verdad es que haciendo un análisis muy objetivo de todo lo que hay en Blim, estos señores sí, tienen El Chavo y María Mercedes, que son conceptos que se merecen todo nuestro| respeto.

Tanto que, mire, siguen en el imaginario colectivo.

Pero también tienen algunas de las máximas joyas de la televisión europea, series y caricaturas, unos documentales internacionales verdaderamente excelentes y casi todo en exclusiva.

No se deje llevar ni por las apariencias, ni por los prejuicios ni por las etiquetas.

En el negocio de los sistemas de distribución de contenidos en línea (OTT) hay de todo para todos y Blim es poco menos que un orgullo nacional.

¿Por qué le estoy escribiendo este viernes de este tema? Porque hoy 2 de diciembre va a ocurrir algo muy sintomático en Blim que usted no se puede perder: el estreno de la segunda temporada de 40 y 20.

¿Cuál es la nota? Primero, que 40 y 20 es el cañonazo de cañonazos de Blim.

Le encanta a miles de personas que devoraron su primera temporada en cuestión de días, de horas. ¡Impresionante!

Segundo, que 40 y 20 es un proyecto tan popular que ya hasta se dio el lujo de posicionarse en la televisión abierta privada nacional en uno de los mejores horarios de Las Estrellas.

Tercero, que Blim, en lugar de esperarse hasta 2017 para estrenar esto, como hubiera sido lo lógico, lo está lanzando este mismo año, a unos cuantos meses del estreno de la temporada uno.

¿Qué significa esto? Que Blim tiene una capacidad de respuesta igual a la de cualquier OTT del mundo, que aquí también se están rompiendo esquemas y que aquí está pasando algo importante.

Y es que, ojo, 40 y 20 es una producción orgullosamente mexicana, pagada con capital mexicano y realizada por Adicta Films.

Esta empresa es la responsables de grandes películas nacionales como La otra familia y ¿Qué culpa tiene el niño? y de algunas de las series mexicanas más memorables de todos los tiempos como Camino a casa y Cloroformo.

Si usted quiere insistir en despreciar este concepto por tratarse de un programa de Televisa, qué pena, de lo que se está perdiendo por jugar al odio y los prejuicios.

Cuando 40 y 20 llegue a los mercados internacionales, hasta premios se va a llevar porque representa un tipo de televisión muy especial que no cualquiera maneja en español y porque está bien hecha. ¿Cuál es ese tipo de televisión tan especial? La sitcom. ¿Cuántos productos mexicanos se están haciendo hoy así? ¿Cuántos están funcionando a nivel audiencias?

¿A qué me refiero cuando le digo que está bien hecha? A que atrás de 40 y 20 hay un trabajo muy profesional de guión, de dirección de escena, de dirección de cámaras y hasta de musicalización y efectos de sonido.

Se ve diferente, se siente diferente y aplica lo mismo para hombres que para mujeres, para niveles muy populares que para espectadores de élite.

Lo tiene todo y está llena de sorpresas como la actuación de Jorge El Burro Van Rankin. El señor es una revelación. Punto.

¿Y qué me dice de Michelle Rodríguez, Mónica Huarte y Mauricio Garza?

Le podría escribir una columna completa a cada uno de ellos.

Es un repartazo de lujo en una serie hiperentretenida de enredos irreverentes entre las calenturas de un padre divorciado, su hijo adolescente y un montón de personajes deliciosos, divertidísimos.

Toña (Michelle), por cierto, es mi favorito. ¡Qué creación tan más hilarante! Como para hacerle su propia serie. ¡Felicidades!

En resumen, la segunda temporada de 40 y 20 inicia hoy por Blim con más enredos, con más actuaciones especiales y con más producción.

Luche por verla. Aproveche este fin de semana. Le va encantar y de seguro va a contribuir a que Blim, que ya es un éxito, sea un éxito todavía mayor a nivel vistas y venta de suscripciones. ¿O usted qué opina?

alvaro.cueva@milenio.com