El pozo de los deseos reprimidos

Para que aprendamos en México

Dígame, por favor, que usted también vio los People's Choice Awards, completamente en vivo, el miércoles pasado, a través de la señal de Warner Channel.

Ojalá que sí, y si no, luche con todas su fuerzas por ver alguna repetición.

¿Por qué? Porque en esa espléndida ceremonia se esconden las claves de lo que fue, es y será la televisión.

Sí, yo sé que los People's Choice Awards no solo premian a esta industria, pero en el caso concreto de la gran pantalla chica tenemos algo como para restregarle en la cara a muchas personas que están diciendo estupidez y media tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales.

Estupideces como que la televisión está muerta, como que este negocio ya se acabó o como que el mundo vibra al ritmo de los sistemas de distribución de contenidos en línea como Netflix.

Pero vámonos por partes para que nos entendamos. ¿Qué son los People's Choice Awards?

Una ceremonia tan cara como el Oscar, los Emmys o los Grammys que se ve en directo en más de 100 países diferentes y que tiene una peculiaridad:

Aquí los galardones no los entregan ni los críticos ni las academias. Los entregan las audiencias.

¿Cuál es la nota? El maravilloso contraste entre lo que dicen los grupos de élite y las preferencias del público.

¿Qué tiene esto de maravilloso? Yo, como crítico, por ejemplo, debería estar celoso, rechazándolo, despedazándolo.

Tiene de maravilloso que, como siempre le he dicho, el mejor crítico es usted.

Qué padre que tengamos este concierto de opiniones. Qué rico que podamos intercambiar ideas, estar de acuerdo o no. Qué fantástico que juntos podamos hacer algo por la industria.

El caso es que estos premios son diferentes, que se siente inmediatamente en el ambiente en el teatro y que al menos a mí me parece admirable que algunas de las más importantes estrellas del espectáculo participen en esa fiesta.

¿Se imagina usted a las "luminarias" de Televisa, de Azteca y del resto de las televisoras mexicanas aceptando con humildad que las audiencias los aman o que los odian? ¡Se imagina!

¿Ahora entiende la importancia de los People's Choice Awards?

Como evento, ver aquello fue una experiencia de lo más edificante.

Jane Lynch (Sue Sylvester de Glee) hizo un trabajo como maestra de ceremonias como para ir y agarrarla a besos de tan perfectamente bien entonada y de tan bien que tenía el switch de la agilidad mental.

La entrega estuvo llena de momentos épicos como los musicales o como la parodia que por ahí se aventaron del escándalo de Miss Colombia en Miss Universo.

¿Y qué me dice del trabajo del equipo de Warner Channel?

La verdad estuvieron sensacionales porque además de enchufarse a la señal oficial, supieron aportar.

¿Cómo? A través de los comentarios de Ileana Rodríguez, de la transmisión de la opinión de los televidentes en las redes sociales por medio de cintillos colocados en la parte inferior de la pantalla y del aprovechamiento de los cortes comerciales.

Ahí fue donde estos señores colaron las entrevistas exclusivas que realizaron en la alfombra roja. Ahí fue donde se aprovechó para anunciar los próximos lanzamientos de ese canal.

Ni caso tiene que le dé la lista de ganadores, porque usted la puede consultar en este periódico.

¿Cuál es la noticia más importante de este evento? Algo que le va a doler muchas instancias macabras que, por sus intereses, se están oponiendo a los más recientes ajustes efectuados por la autoridad y a un montón de personas que gozan canalizando sus odios a través de diferentes plataformas: el éxito de la televisión.

¿A qué me refiero con esto? A que los responsables de los People's Choice Awards, en contraste con lo que la mayoría de la gente hace en este país, establece una diferencia muy clara entre televisión abierta, televisión de paga y televisión de paga premium.

Por lo mismo, nadie anda con esas babosadas de que la televisión abierta ya acabó o de que Netflix es superior a las grandes cadenas porque no produce talk shows o programas de revista.

Al contrario, para los People's Choice Awards, como para el mundo real, tan importante es la televisión abierta como las otras y, por lo mismo, los canales digitales de Estados Unidos se esmeran por producir magníficos programas como The Talk, Grey's Anatomy y The Big Bang Theory.

¿Cuál es la gran lección de este evento? Que si nosotros tuviéramos la decencia de darle a cada ventana su lugar en vez de crear un ambiente hostil para nuestras televisoras, tal vez ellas nos responderían de otra manera, tal vez ellas producirían mejor.

El día que la televisión abierta mexicana, toda, pueda ponerse al tú por tú con las otras en términos de percepción, habremos conseguido algo importante.

El día que en México tengamos unos People's Choice Awards de verdad, estaremos del otro lado. ¿O usted qué opina?


alvaro.cueva@milenio.com