El pozo de los deseos reprimidos

El anuncio de “México de Pie”

Tuve el honor de representar a Grupo MILENIO, ayer, en la rueda de prensa de lo que va a ser el nuevo Teletón y todavía no quepo en mí de la emoción.

¿Por qué? Porque estoy convencido de que este evento, titulado ahora “México de pie” va a ser histórico.

Todo aquí es nuevo, revolucionario, monumental. Le voy a ser muy sincero: no hay manera de resumirlo en una columna.

Antes, Teletón, que era algo impresionante, era medianamente “cubrible”.

Bastaba con amarrarse a la señal de la televisión o de la radio de principio a fin, anotar la larga lista de participantes, detectar dónde estaba la nota y listo, que venga el siguiente.

Ahora, no. Esto es un Teletón del siglo XXI para el mundo del siglo XXI.

Si usted lo mira en tele, perfecto. Va a ver algo. Pero va a tener que estar al mismo tiempo en chorromil medios y redes sociales, y participando en cualquier cantidad de actividades desde Estados Unidos hasta Chiapas.

Porque, como usted sabe, ahora Teletón no solo es un evento de México. ¡No! Es binacional, bicultural. Va a ser la más hermosa fusión de Estados Unidos con todas nuestras regiones.

Por el lado de nuestro país vamos a tener “México de pie”. Por el lado de nuestros vecinos del norte, “Estamos unidos”. Dos Teletones, dos culturas, un mismo corazón.

Y nada más de pensar que va a haber hasta carreras atléticas donde la gente va a poder cruzar libremente a través de nuestra frontera más grande, se me enchina la piel y me dan ganas de llorar.

¿Se da cuenta de lo que le estoy diciendo? México y Estados Unidos, estos países que se la están pasando tan mal negociando tratados y luchando por temas como “el muro”, olvidarán sus diferencias y se van a unir por los niños con discapacidad.

¿Entiende la magnitud de lo que le estoy diciendo? ¿Qué otro evento es capaz de conseguir un milagro de esta naturaleza?

¿Qué otra causa puede mover así los corazones de nuestras autoridades como para lograr algo tan simbólico, tan maravilloso?

Y no le he dicho nada porque “México de pie” viene con eventos paralelos de tecnología, de baile, de gastronomía y, lo más significativo de todo, de alegría.

¡No más tristezas! Los hombres y las mujeres de México y de Estados Unidos hemos madurado, como nunca, en los últimos meses. Sabemos lo que es perderlo todo. Sabemos lo que es entregarlo todo.

Y, por lo mismo, hemos entendido el poder de una sonrisa, de agradecer por la vida, de estar de buenas aun en los momentos de mayor adversidad.

Este nuevo Teletón es como un regalo para Norteamérica entera, una oportunidad de oro para ir más allá de los lugares comunes y crear, y creer, y crecer.

Le voy a decir la verdad: estoy enamorado de “México de pie” porque no lo veo como un Teletón más, lo veo con un acto de renacimiento, como un admirable volver al origen.

Me siento como la primera vez que este evento se llevó a cabo. Veo gente entusiasmada con muchas ganas de hacer cosas diferentes, de romper esquemas.

Y, lo más bonito de todo, con una muy notoria unión de más de 700 medios de comunicación tradicionales y no tradicionales.

Eso es como una cachetada con guante blanco para todos los que juran y perjuran que México está polarizado.

Esto es una bendición de Dios en este preciso momento en que muchas personas insisten en separar a nuestro país de nuestros queridos vecinos del norte.

¿Pero quiere que le diga lo más impactante de todo? El cambio de fecha.

Antes, Teletón era entre El Buen Fin y Navidad. Ahora, entre otras razones, por respeto y solidaridad a los terremotos de septiembre, se movió al 23 y 24 de marzo.

¿A usted no le parece increíble el cambio de fecha? ¡Es divino! Es una oportunidad fantástica para comenzar de nuevo, para comenzar algo nuevo partiendo de las profundas raíces de lo que ya era una entrañable tradición.

¿Ahora entiende cuando le digo que estoy emocionado? ¿Ya le quedó claro por qué estoy convencido de que esto va a ser histórico?

No existe nada igual a lo que Fundación Teletón hace ni en México ni en ningún otro lugar del mundo. Las cifras son gigantescas.

¿Pero quiere que le diga algo? No va a existir nada igual a lo que México y Estados Unidos van a vivir el 23 y 24 de marzo porque todavía no le hablo de la parte del show.

No solo vamos a tener a inmensas luminarias de ambas naciones cantando, bailando y conduciendo para todo tipo de plataformas, vamos a tener una producción binacional.

Yo no sé si usted lo aprecie pero si producir cualquier cosa para un solo país es complicadísimo, producir tanto, para dos naciones al mismo tiempo, es lo más titánico del universo.

¡No lo hace nadie! Y aquí lo vamos a tener. Y aquí lo vamos a hacer.

Felicidades a Fundación Teletón por reinventarse sin traicionarse.

Felicidades a usted porque su vida no volverá a ser la misma después de participar en este magnífico evento. ¡Allá nos vemos!

alvaro.cueva@milenio.com