El pozo de los deseos reprimidos

10 años de Proyecto

Yo creo que me van a correr después de esto, pero prefiero que me echen a la calle por decir las cosas a que me despidan por no decirlas.

Este fin de semana Proyecto 40, uno de los canales de televisión donde tengo el honor de colaborar, cumple 10 años de vida y yo no veo la fiesta por ninguna parte.

Quiero pensar que como no soy empleado no me avisaron de la gran transmisión especial de aniversario que se van a aventar mañana en el noticiario de Hannia Novell.

Quiero creer que, por lo mismo, no me va a tocar ni una rebanada de ese pastel que los más altos ejecutivos de Grupo Salinas van a compartir mañana con sus trabajadores.

En verdad que quiero suponer eso, porque de lo contrario estaríamos hablando de un muy grave error.

Proyecto 40 es una de las más hermosas y polémicas historias de éxito de la televisión de este país, una señal que realmente lo cambió todo y que hasta el día de hoy sigue siendo congruente y rentable.

A lo mejor usted ya no se acuerda o no le tocó, pero esa señal salió al aire después de muchos debates y aunque no fue el primer canal inteligente privado en la historia de la televisión mexicana (Televisa tuvo una breve aportación con Miguel Sabido en los años 80), sí fue el primero en funcionar.

Proyecto 40 no fue llamarada de petate, llegó, triunfó, se sostuvo y sirvió de modelo para muchas señales como ForoTv, Cadenatres, ExcélsiorTv, El Financiero Bloomberg y Azteca Noticias.

Se dice fácil, pero algunos de esos canales ya desaparecieron, se acabaron traicionando o se especializaron en otro tipo de cuestiones como los noticiarios y los breaking news.

Proyecto 40, no. Estos señores le siguen siendo fieles a su definición y ofrecen una combinación única de noticias, opinión, entretenimiento, redes sociales y hasta publicaciones periódicas como la revista Central.

Acuérdese de cómo era la televisión en 2006. Nadie transmitía documentales en televisión abierta privada nacional. Nadie se atrevía a producir programas de 15 minutos.

Proyecto 40 no solo innovó en eso, revolucionó el mercado manejando un concepto que nunca antes había aparecido abiertamente en este negocio: la influencia.

Así fue como se realizaron coberturas especiales espectaculares de asuntos que nadie más atendía con esa fuerza, como los debates de los candidatos a la Presidencia de la República.

Y ni hablemos de todo lo demás. Proyecto 40 le dio la oportunidad de aparecer en televisión a decenas de hombres y mujeres que hoy, u ocupan cargos públicos particularmente importantes, o desarrollan exitosas carreras como comunicadores en ene cantidad de frecuencias.

Todo este boom de analistas políticos, económicos y sociales que tenemos en muchísimas señales, comenzó en Proyecto 40.

Qué gran acierto el de Grupo Salinas de manejar este canal muy aparte de Tv Azteca o de cualquier otra de sus marcas como Azteca Opinión (Barra de opinión).

¿Por qué? Porque esto le ha permitido a Proyecto 40 llegar adonde esos otros nombres no pueden llegar por las más elementales diferencias empresariales.

El día que Proyecto 40 se convierta en Azteca 40, se acabó el negocio, se acabó la influencia.

Fíjese qué profunda inteligencia la de estos señores. Nadie quiere ver canales con pan con lo mismo. Hoy lo que manda es la congruencia, la certeza, la estabilidad.

Hoy, lo que domina la industria es exactamente lo que Proyecto 40 le ha dado a México desde que nació.

Además, no existe en todo este país un canal de televisión donde la relación costo-beneficio sea del tamaño que es en Proyecto 40.

Como el tema ahí son las ideas, ha habido momento en la historia de esa señal, como 2009, donde se han llegado a producir más de 50 programas diferentes por semana en un mismo estudio de televisión.

Esto que le estoy diciendo es una locura, pero una dulce locura donde se han tenido, al mismo tiempo, shows de política, economía, finanzas, estilo de vida, espectáculos, deportes, cine, música, moda, teatro, literatura, animales, cocina, turismo.

Yo estoy esperando el libro porque esto amerita un libro donde queden registradas, para la posteridad, todas estas aportaciones y muchas otras que por cuestiones de espacio no le puedo mencionar aquí.

¿Qué va a hacer Proyecto 40 para celebrar 10 años de televisión inteligente? No sé, pero yo voy a pasar un programa especial de Alta definición este sábado a las 20:00.

Amo mucho a Proyecto 40 y creo que quienes están ahí se merecen una felicitación enorme.

¡Qué manera de cambiar la historia! ¡Qué manera de defender una causa, de hacer mucho con poco, de luchar por un sueño!

No sé si me vayan a correr por meterme en donde no debo, pero si lo hacen, me iré con la tranquilidad de haber gritado, como se debe:

¡Feliz cumpleaños, Proyecto 40! ¡Gracias a todos por estos primeros diez años de televisión inteligente! ¡Vamos por más!


@AlvaroCueva