El pozo de los deseos reprimidos

Ella es amor

Estamos en un momento muy especial de la historia de la televisión donde, además de producir contenidos de calidad y de encontrar las mejores ventanas para colocarlos, hay que hacer algo más.

Algo más para estar cerca de las audiencias, para consentirlas, para satisfacer sus necesidades de información y entretenimiento.

Por eso hoy quiero felicitar a History por una deliciosa ocurrencia que tuvo la semana pasada en la Ciudad de México.

¿Cuál? Traer de visita a Danielle Colby, una de las conductoras de Cazadores de tesoros, una magnífica serie de televisión real sobre antigüedades, su compra y su venta.

Pero, a ver, ¿qué tiene de extraordinario que Danielle haya venido a México si todos los canales internacionales, incluyendo plataformas completas como Netflix, traen a su talento para convivir con la prensa y sus clientes?

Tiene de extraordinario lo que le dije hace rato, que History no la trajo para tomarse la copa, para hacer entrevistas o firmar autógrafos. La trajo para algo más.

¿Para qué? Para hacer un íntimo. ¿Y qué es un íntimo? Algo que yo jamás había visto que se hiciera, al menos en América Latina, y mire que tengo casi 30 años de experiencia viendo cosas en este negocio.

Un íntimo es una convivencia con el público que se transmite simultáneamente por internet para todo México, América Latina y el mundo.

¿Cuál sería la diferencia entre un íntimo y los chats o los programas en vivo que, de repente, vemos en las redes sociales?

Como usted sabe, un chat es ver a alguien frente a una cámara intercambiando comentarios, contestando preguntas o amenizando algún evento especial como el Oscar.

Un programa en vivo es más o menos lo mismo, pero hay más producción, conductores e invitados. Parece el típico show de mesa redonda o sala de discusión de la televisión abierta, pero aplicado a internet.

Un íntimo es otra cosa. Imagínese a una gran estrella, en este caso Danielle, entrando a una locación muy espectacular donde hay un selecto grupo de espectadores que, para llegar ahí, tuvieron que participar y ganar en una dinámica puesta por un canal de televisión. En este caso, History.

La convivencia se transforma en un programa de variedades de corte internacional donde un conductor hace que la estrella realice actividades divertidas que van desde la degustación de escamoles y tequila, hasta juegos de habilidad física y mental.

Entre carcajada y carcajada, están las preguntas del público así, tal cual, sin censura.

Ojo con esto, porque en la mayoría de las convivencias con figuras del espectáculos hay filtros. En el íntimo de History, no. Hay libertad.

Y todo acaba convirtiéndose en una gran pachanga que pudo ser vista por fanáticos y clientes de todo el planeta. ¡Éxito total!

No, pero espérese porque, hasta ahora, no le he dicho nada. Antes del íntimo de Danielle Colby vimos, en las redes, un especial conducido por Werevertumorro y Wereverwero, figuras capitales del entretenimiento por internet de nuestro país.

Durante la transmisión gozamos de un producto con una calidad que ya la quisieran en muchos canales de paga como E!, MTV y Telehit.

Y, al final, hubo algo que me dejó con la boca abierta, una gran fiesta entre Danielle y su público.

Atención a esto, porque cuando le digo fiesta, es fiesta. Los ejecutivos de History tiraron la casa por la ventana y transformaron una galería de arte en una especie de feria de Cazadores de tesoros.

Por un lado estaban el dj, con una excelente selección de piezas, la comida y la bebida.

Pero, por el otro, había una estación para hacerse tatuajes temporales inspirados en la serie, juegos y, lo más importante, Danielle.

Sí, a la señora le construyeron un escenario especial para que sus admiradores se tomaran todas las fotos que quisieran con ella.

Al final, por supuesto, todos pudieron convivir de verdad con Danielle. Fue mágico.

¿Por qué? Porque Danielle Colby no es una estrella más de la televisión.

No, yo, que tuve el privilegio de estar cerca de ella en varias ocasiones, le puedo decir que es un ser humano excepcional, una mujer hermosa, sensible, sincera y sin inhibiciones.

Con razón Cazadores de tesoros tiene el éxito que tiene en todas partes.

La clave de esta industria está en la honestidad, en la congruencia, y Danielle Colby, a diferencia de muchas figuritas de cartón que andan por ahí, es honesta, congruente.

Qué gran idea la de History. Qué gran evento. Qué gran estrella.

Ojalá que pronto podamos ver una retransmisión de este íntimo y que haya otros. Tengo la impresión de que esto fue el principio, solo el principio, de algo importante, de algo que no se debe dejar de hacer.

Usted, por lo pronto, luche por ver Cazadores de tesoros en History y en los diferentes canales que lo retransmiten como Proyecto 40. Es lo máximo. Le va a gustar.

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