El pozo de los deseos reprimidos

American Horror Story: Televisión

Todo el mundo está luchando por hacer más y mejores series, pero nadie ha conseguido los altísimos niveles de la más reciente temporada de American Horror Story.

Le juro que estamos ante una obra capital en la historia de la televisión mundial.

A usted le podrá gustar o no. Eso no se lo discuto. Cada quien se divierte con lo que quiere.

Pero tengo la obligación profesional de sensibilizarlo sobre lo que está ocurriendo ahí, porque es increíble, histórico, prodigioso.

¿Cuál es la nota? Que mañana a las 22:00, por el canal FX, se va a transmitir el final de temporada de esta joya y que usted debe estar ahí. Punto.

En el remoto caso de que no sepa de lo que le estoy escribiendo, ni se agobie.

Todos los capítulos están disponibles en la app Fox Play para que se ponga al día.

¿Qué tiene American Horror Story: Roanoke o RoanokeNightmare Three Days in Hell de increíble, histórico y prodigioso? ¿Por qué tanto escándalo?

Porque esto señores ya no están haciendo televisión, están haciendo metatelevisión, televisión de la televisión, redes sociales de las redes sociales. ¡Están locos!

Pero bendita locura. Es justo lo que necesitábamos ver para sorprendernos, para convocar a las nuevas generaciones, para hacer grande una leyenda muy, pero muy pequeña.

Déjeme le explico: cada temporada de American HorrorStory gira alrededor de cierto tipo de terror, de anécdotas muy concretas.

Esta sexta temporada es sobre una leyenda muy famosa pero, al mismo tiempo, muy corta, la de un grupo de colonos que desapareció hace cientos de años, en circunstancias misteriosas, en un bosque de lo que hoy conocemos como Estados Unidos.

Obviamente no da para una temporada de una serie de televisión.

¿Y qué hicieron sus escritores? Crearon, a partir de esa chiquihistoria, una suculenta alucinación.

Ahora entiendo por qué muchas cosas se conservaron en secreto antes del estreno de este proyecto.

Cualquier asunto que se hubiera dicho hubiera arruinado la experiencia.

American Horror Story: Roanoke comenzó, no como una serie de ficción sino como una serie documental tipo Historias de ultratumba de Discovery Channel.

¿Qué tiene esto de especial? Que nosotros, de este lado de la realidad, estábamos viendo a actores interpretando a actores que a su vez estaban interpretando a otros actores que le estaban dando vida a personas que, en teoría, habían vivido un impresionante caso de terror.

Resultado: una obra creíble, algo que sabíamos que estaba actuado, por todos lados, pero que parecía real.

Pero, ¿qué cree? Llega un punto en que aquello se rompe, donde vemos lo que supuestamente pasó en Estados Unidos tras la transmisión de esa serie documental.

Nos vamos con los ejecutivos de la industria, con los ratings, con los actores. ¿Cuándo habíamos visto eso? ¿Cuándo habíamos visto eso en una serie de terror?

Pero lo mejor es lo que viene después. Partiendo del éxito de ese proyecto a alguien, típico en la tele, se la ocurre hacer una secuela.

¿Cómo se hace una secuela de una serie documental? Convirtiéndola en reality show.

Sí, como lo está leyendo, los creadores de esta maravilla, no conformes con haber inventado un lenguaje, nos inventaron otro, ahí mismo, llevando la televisión de la televisión a un nivel todavía superior.

¿Y en qué consistió ese reality show?

En encerrar a los actores y a los protagonistas reales de la serie documental, durante cierto periodo, en el lugar donde, en teoría, ocurrieron las tragedias originales para que se peleen y sobrevivan a ene cantidad de retos.

El pequeño problema es que el espacio donde ocurrieron las tragedias originales sí está maldito y pasa lo inimaginable.

¿Dónde está la parte revolucionaria? Además de en todo lo que le acabo de mencionar desde la perspectiva de los contenidos, en la técnica.

Los últimos capítulos de este concepto fueron grabados como reality show con selfies, celulares y mecánicas de redes sociales como Facebook Live y Periscope.

¿Y? Que no es lo mismo ver que empalan y queman vivo a un adolescente como lo veríamos en el cine a verlo desde su punto de vista (porque lleva una cámara GoPro en la cabeza) combinado con la manera como lo veríamos desde el aire en Google Maps.

Al final vemos cosas que jamás habíamos visto, sentimos que nos están asesinando a nosotros y que aquello está sucediendo en el mundo real gracias al universo virtual.

¿Ahora entiende la grandeza de  American Horror Story: 6?

Ésta ya no es una serie de terror, es la cúspide de los experimental, un acontecimiento capaz de seducir a las más exigentes audiencias de la actualidad.

Por lo que más quiera en la vida, luche por ver el desenlace de esto mañana a las 22 por FX.

Algo me dice que va a ser todavía más diferente que todo lo que hemos visto hasta hora. ¿O usted qué opina?

alvaro.cueva@milenio.com