El pozo de los deseos reprimidos

Adela Micha y el teatro de Twitter

Adela Micha volvió a cambiar la historia de la televisión mexicana.

¿Con qué? Con el alucinante Maratón La Saga Live que se aventó de la noche del jueves a la mañana del viernes pasado en su plataforma digital.

Fíjese lo que le estoy diciendo: esta señora, que rompió esquemas en televisión nacional con sus programas, con sus noticiarios, con sus entrevistas, con sus mesas redondas y con sus reality shows, ahora está brillando en internet.

Y no solo eso, está revolucionando internet. Ella no es la típica comunicadora que monta una página de noticias, que contrata a 10 jóvenes mal pagados para que se la llenen con pan con lo mismo, que sube un video de vez en cuando y ya.

¡No! Adela les dice a los Youtubers de toda la vida: quítense que ahí les voy y organiza eventos como éste, desde un hotel de Ciudad de México, que miles de personas gozamos y a donde fueron figuras de todos los logotipos políticos, mediáticos, sexuales y empresariales habidos y por haber.

¿Qué otro expulsado de Televisa se ha atrevido a hacer un maratón con entrevistas, música, humor, política, sensualidad y entretenimiento en internet?

¿Qué otra mujer periodista de su generación hubiera sido capaz de levantar un proyecto de semejante tamaño?

Bueno, ya, el colmo, ¿cuántos antecedentes de este tipo conoce usted en la historia de la internet de habla hispana?

La señora Micha tuvo a quien quiso, dio nota, se convirtió en la dueña de la noche, nos llevó de un tema a otro. ¡Estuvo increíble!

Y lo hizo con una gracia, con una alegría y con una sencillez que le debería servir de ejemplo a muchos y muchas periodistas que andan por ahí sin entender la realidad de este oficio ni la evolución de los medios de comunicación.

Aquí hay un evento memorable, una historia de éxito, una gran mujer.

Aquí sucedió algo que nos deja claro que la vida existe después de Televisa, que la vida existe después de los medios tradicionales y que Adela Micha es grande, inmensa, un guerrera, una comunicadora de verdad.

Sígala, gócela, métase a La Saga, busque lo que encuentre del Maratón La Saga Live y aprecie una noche como no ha habido otra en ninguna otra pantalla de este país desde que comenzó el año.

¡Felicidades a todos los involucrados! Y esto es solo el principio. Me va a encantar ver a dónde va a llegar Adela cuando tenga tantos años en el mercado como Werevertumorro o Yuya. ¿O usted qué opina?

De las redes a los escenarios

Estamos de acuerdo en que las redes sociales nos han cambiado en muchísimos aspectos, ¿verdad?

¿Cuál sería el impacto de una plataforma como Twitter en el teatro nacional e internacional?

Richard Viqueira, uno de lo más grandes genios del teatro mexicano, tiene la respuesta: 140.

¿Qué es esto? La experiencia teatral más brutal, hermosa, chistosa, terrible, politizada, tierna y escalofriante que usted se pueda imaginar. Es Twitter convertido en teatro.

Yo no lo podía creer cuando acudí al estreno de esta maravilla el viernes pasado en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario de la UNAM.

Richard fue con casi 60 de los mejores dramaturgos de este país, a cada uno le pidió una obra de máximo 140 caracteres, entretejió todo y lo puso en escena en una suerte de tablero de ajedrez donde un enjambre de grandísimos actores corre, vuela, nada, baila y lucha al ritmo de una bellísima voz cantante.

Si usted pensaba que el microteatro era lo de hoy, con la pena pero el maestro Viqueira acaba de inventar algo todavía más prodigioso.

Quienes estuvimos ahí vimos más de 55 obras en 90 minutos, viajamos de un género a otro, reímos, lloramos, pensamos, nos asustamos, nos excitamos. Esto es y debe ser el teatro hoy.

Los textos son magníficos, pero las actuaciones, sublimes. Esos fabulosos histriones trabajan con un rigor milimétrico en cada una de las casillas de ese tablero que nunca deja de sorprendernos.

No le voy a vender trama para no arruinarle la experiencia pero le juro que ir ahí es como pasar 90 minutos en la deep web. Nada vuelve a ser lo mismo. La agitación a nivel ideas y emociones no tiene comparación.

Y no le he dicho nada porque le podría escribir una columna completa solo con las personas que trabajaron aquello a nivel vestuario o con los responsables de la música.

Si en algo aprecia su cerebro, su corazón y el momento histórico por el que estamos pasando todos, en los cinco continentes, debe luchar con uñas y dientes por ir a ver ya 140 al Foro Sor Juana Inés de la Cruz de la Ciudad de México.

Dudo que esto, por su complejidad escénica, se puede presentar en alguna otra parte y la temporada termina en menos de un mes, el 10 de diciembre.

Estamos de acuerdo en que las redes sociales nos han cambiado en muchísimos aspectos, ¿verdad?

Bueno, pues el teatro nos puede cambiar todavía más. Y a las pruebas me remito: 140 en la UNAM.

alvaro.cueva@milenio.com