El pozo de los deseos reprimidos

Tres acontecimientos

Somos lo que vemos. Y no hablo nada más de los programas de televisión. Hablo de los anuncios.

¿Alguna vez usted se ha puesto a pensar en la educación que recibimos a través de los comerciales?

Los anuncios también nos enseñan lo que es bueno, lo que es malo y nos inyectan cualquier cantidad de valores.

El problema está en que, salvo honrosas excepciones, se trata de valores torcidos, de mensajes sexistas que nos preparan para muchas cosas sucias, entre ellas, para humillar a la mujer.

Por eso admiro a La Cabaretiza, un colectivo que promueve los derechos humanos y el cambio social a través de diferentes estrategias de entretenimiento.

Ellos, desde hace cuatro años, organizan una cosa maravillosa que se llama La noche de las publivíboras, una fiesta donde, emulando una entrega de premios, se denuncia lo peor de la publicidad desde la perspectiva de género.

No sabe usted la clase de evento del que le estoy hablando, en el Teatro de la Ciudad y con la presencia de actores, cantantes y líderes de opinión.

Pero deje usted eso, La noche de las publivíboras funciona y tan funciona, que el teatro se llena, el público participa y se generan reacciones en las agencias publicitarias.

La ceremonia de este año, que se llevó a cabo el domingo pasado, fue particularmente dolorosa por el tema de los normalistas desaparecidos y porque el nivel de nuestra publicidad en este 2014 ha sido alarmante desde la perspectiva de la equidad de género.

Le suplico que busque los resultados de esta premiación en internet y que reflexione.

Somos lo que vemos, pero ya no podemos seguir igual. ¿O sí?

¡Arriba, Mickey!

En un día como hoy, pero de 1928, nació Mickey Mouse, el mundo del espectáculo está de fiesta y, como nunca en su historia, los canales de Disney están tirando la casa por la ventana.

¡Y cómo no!, si Mickey es uno de los personajes de la cultura popular más importantes de todos los tiempos, el origen de uno de los milagros más maravillosos de la industria del espectáculo, un éxito, un símbolo, un amigo. ¡Todo!

Por eso quisiera hacerle una invitación: participe en todo lo que pueda de lo que están haciendo los señores de Disney.

Desde actividades especiales y promociones en sus plataformas de internet hasta redes sociales, diferentes líneas de productos y una larga lista de novedades que desde hace varios días se han estado presentando en Disney Channel, Disney XD y Disney Jr.

¿Qué novedades? La programación de cortos extraordinarios, de Mousekejercicios y algo que a mí me tiene muy contento, un maratón en Disney Channel que se ligará con la transmisión de la película Ratatouille.

Por si esto fuera poco, en el caso concreto de Disney Jr., vamos a tener varios capítulos especiales seguidos de esa joya de la televisión para niños en edad preescolar llamada La casa de Mickey Mouse.

Estamos ante un caso fabuloso de integración de marca. Hoy, Disney, todo Disney, girará en torno a una misma fiesta, a una misma causa, así que prepárese para algo grande, para lo mejor.

Yo, por lo pronto, como miles de mexicanos, este día, en algún momento, subiré a mis redes mi foto con mi Mickey con el hashtag #Mickeyyyo y seré feliz, muy feliz.

Es Mickey, nuestro Mickey. ¡Arriba, Mickey!

Diferente de verdad

Hoy es un gran día para los amantes del cine, de la televisión, pero, sobre todo, para la gente que pide calidad, contenidos genuinamente diferentes, artísticos, independientes, de autor, gourmet.

¿Por qué? Porque hoy llega el Sundance Channel a la mayoría de los sistemas de televisión de paga de nuestra nación.

¿Qué es esto? El espíritu del famoso festival de cine de Sundance convertido en canal de televisión con esas películas de todo el mundo que ellos, y solo ellos, pueden ofrecer.

Pero con algo todavía más espectacular: ¡series!

¿Sabe usted lo que va a ser poder ver en México series con el tono del festival de Sundance?

Estamos hablando de Rectify, que es poco menos que una obra maestra digna del público de joyas como Breaking Bad y True Detective.

Y como ésa, The Red Road, que es básica, o Mr. Selfridge, que es una locura de serie de época.

¿Pero sabe qué es lo que más me emociona? Que en Sundance Channel voy a poder ver aquí, por fin, uno de mis programas favoritos de toda la industria: The Writers’ Room.

Es como un Inside The Actors Studio, pero de guionistas.

¡Lo amo, lo amo, lo amo! ¡Y está tan bien hecho! ¡Y tiene a tantos autores tan fundamentales de títulos tan increíbles como House of Cards y Game of Thrones!

Hágame un favor y hágase un favor: localice el Sundance Channel en su sistema de cable o de antena directa al hogar. Ojalá que lo tenga y si no, pídalo ya.

Hoy es el día, hoy llega a nuestro país esta frecuencia y viene con todo. ¡Bienvenidos a México, señores! Nos hacían falta. No los vamos a soltar. ¡Bienvenidos!

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