El pozo de los deseos reprimidos

Vivos los queremos

Hay dos clases de programas de televisión: los que uno puede ver o no ver y los que uno debe de ver.

Me acabo de topar con algo tan grande, tan importante y tan necesario que no hay manera de no decirle que lo tiene que ver.

Deje de hacer cualquier cosa que tenga programada y mírelo, pídale a los canales abiertos más importantes que lo compren y que lo retransmitan en horario estelar y con lujo de promoción, exíjale a la autoridad que lo difunda.

Se trata de un magnífico documental de HBO que se estrenó el lunes pasado y que yo, si fuera tuviera el poder, lo llevaría a todos los hogares de México.

Se llama Antes de que nos olviden y denuncia, como jamás se había hecho en nuestras pantallas, todo el horror de los asesinatos, las desapariciones, los secuestros, las extorciones y los asaltos que millones de mexicanos hemos padecido desde hace años.

Sí, yo sé que algunos periodistas han hecho reportajes impresionantes y que algunos canales se han atrevido a ir más allá de la rutina.

Pero esto es diferente. ¿En dónde radica su diferencia? En su claridad, en su imparcialidad y en su manejo de la comunicación emocional.

Antes de que nos olviden es una obra maestra que ordena nuestras ideas y nuestros sentimientos, que le da un sentido a la avalancha de estímulos que constantemente recibimos alrededor de la muerte y que nos lleva más allá.

Ahí se define esto, que usted y yo tenemos enfrente, como nuestro holocausto. Ahí se habla de la violencia como un código.

Ahí se explica por qué las bandas se comunican como se comunican, por qué se llevan a la gente inocente, por qué realizan esas masacres, por qué compiten con ese rencor.

Pero no solo eso, se explica la relación entre el crimen organizado y las autoridades que deberían protegernos, se critica al gobierno de Felipe Calderón y hasta se cuestiona al de Enrique Peña Nieto.

Es un trabajo fundamental que le va a abrir los ojos y que le va a remover el alma.

Cuando usted oiga a esas mujeres hablándole a las tumbas de sus muertos, cuando usted escuche a esos padres, a esas madres y a esos hijos narrando cómo fue que les arrancaron a sus seres amados, no lo va a creer.

Es un dolor que no termina nunca, un dolor y un pánico, porque se trata de personas amenazadas.

Sí, de hombres y mujeres como usted y como yo que muchas veces ni siquiera pueden levantar una denuncia, que ni siquiera se pueden quejar en público porque sabe que si lo hacen las van a matar o les van a matar a alguien.

De veras, esto es un golpe durísimo para cualquier sistema nervioso porque no es lo mismo ver estas declaraciones en las noticias o en las emisiones de análisis político que observarlas así, a través de este lenguaje.

Ahí es donde usted va a terminar de entender que frases como “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” no se inventaron hace unos cuantos días, que no son ni una moda ni un capricho ni un asunto que se manifieste con una doble intención.

Ahí es donde usted va a terminar de comprender que esto es un escándalo mundial, una vergüenza que ha destruido la vida de un alto porcentaje de nuestras familias.

Y no, no le estoy haciendo una apreciación personal. Grandes estrellas del espectáculo, políticos, periodistas, sociólogos, sacerdotes e intelectuales lo dicen a lo largo de la poco más de hora y media que dura este material.

¡Hasta Vicente Fox sale y se queja! Ni le digo los nombres de los demás. Los tiene que ver, los tiene que escuchar y se tiene que sensibilizar.

Por supuesto que lo entiendo si viene y me dice que no lo quiere ver porque no se quiere deprimir o porque está harto de documentales “rojillos” que en lugar de informar, desinforman pero para el otro lado.

Pero le doy mi palabra que esto, más que deprimirlo, lo va a elevar a otro nivel en donde las emociones ya no se viven igual, en donde las emociones dejan de ser una baratija para convertirse en un vehículo de crecimiento personal.

Igual, Antes de que nos olviden no es un panfleto propagandístico elaborado por los enemigos del sistema. Es un documental de verdad.

Con tan solo ver los primeros cinco minutos usted va a entender su sentido.

Obviamente es HBO. Ni caso tiene que le explique la exquisitez de manufactura que hay detrás de esto. Es como para que participe en los mejores festivales del mundo y arrase en todas las categorías.

¿Pero sabe qué es lo mejor de todo? Que se trata de un documental hecho en México.

¿Sabe usted lo que significa que una compañía como HBO tenga el valor para grabar algo así y que lo haga aquí?

Hay dos clases de programas de televisión: los que uno puede ver o no ver y los que uno debe de ver.

Antes de que nos olviden es un título que usted debe ver. Punto.

La retransmisión es hoy a las 19:30 por el canal HBO. Véalo y luego platicamos. Véalo de principio a fin. Se lo ruego.

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