El pozo de los deseos reprimidos

Tragedia griega

Netflix está imparable en su oferta de producciones propias. ¿De casualidad usted ya vio Bloodline? ¿Y qué le pareció? ¿No se le hace sensacional?

Déjeme lo pongo en antecedentes para que nos entendamos. Bloodline es una serie de intrigas y suspenso de los mismos creadores de Damages.

De hecho, tiene muchos vasos comunicantes con aquella obra maestra protagonizada por Glenn Close.

Es la historia de una familia perfecta que vive en un lugar perfecto y que se dedica al negocio perfecto.

¡Uy, sí, cómo no! ¡Qué perfecto es todo! ¡Claro que no! Esa familia es una monstruosidad de pura gente puerca, siniestra y asesina.

El lugar, sí, muy bonito, muy bonito, pero en realidad es el escenario de las peores violaciones a la ley, a la moral.

Y su negocio a lo mejor suena muy productivo, solo que la cosa no va por ahí. Es un eje de poder, de poder político, económico y hasta policiaco.

Bloodline es una serie que desenmascara el universo de los valores comenzando nada más y nada menos que por lo más sagrado que existe ante nuestros ojos y ante los de todo el mundo: la familia.

Es muy fuerte, porque nos reta, nos cuestiona, nos pone en situaciones donde solo unas cuantas personas sabrían qué hacer.

A mí me encanta, porque me pone a pensar en los alcances de las doble moral, en el infierno en el que viven muchas personas que se las dan de buenas y caritativas. Es un titulazo.

Pero tiene otro punto a su favor. Para mí, que de alguna manera me tocó vivir la época de oro de las primetimesoap operas como La caldera del diablo (Payton Place) y Dallas, Bloodline  es la versión siglo XXI de todo ese mundo de emociones.

La veo y siento lo mismo que sentí la primera vez que vi los escandalosos conflictos de aquellas emisiones como Dinastía y Falcon Crest (que hoy están más que superadas por el tiempo y el espacio). 

Es entrar en la intimidad de un mundo de glamour para descubrir que Los ricos también lloran. Solo que ahora lloran más, más feo, con sangre entre las manos.

¡Por eso no funcionan los remakes de todos esos títulos! Para volver a hacerlos habría que actualizar sus cochinadas y no cualquiera estaría dispuesto a meterse con eso justo ahora que estamos saturados de tantas malas noticias de la élite nacional e internacional.

¿Cuál es la historia, en concreto, de este lanzamiento? Para no venderle trama, se la voy a contar así:

Reunión de familia rica en el rincón más hermoso de Florida donde los padres de varios hijos adultos tienen un hotel con más de 40 años de exitosa trayectoria.

Cada uno de estos hijos lleva una doble vida, desde el que se dedica a atrapar delincuentes hasta el que se supone es el más lindo y alegre, pasando por una hija particularmente descocada.

Pero hay un hermano diferente, un señor cuya vida se podría considerar como el más doloroso sinónimo del fracaso, que vive en otra parte y que, aprovechando esta reunión familiar, decide regresar de tiempo completo a casa y comenzar de nuevo.

Solo que hay un pequeño problema: como él es honesto y no tiene miedo a exponer sus vicios, no encaja, estorba.

¿Y qué hace la gente bien cuando algo le estorba? Lo eliminan.

¿Usted sería capaz de matar a un hermano para conservar su imagen pública? ¿Estaría dispuesto a desaparecerlo para que no se vea feo, para que no se vea mal?

¿Y quién, de manera específica, lo va a eliminar? ¿Cuál de los hermanos? ¿Usted? ¿Solo o con la ayuda de alguien?

No, no se asuste, no le estoy diciendo nada que ponga en riesgo las sorpresas que usted se va a llevar cuando sintonice esta joya, porque está estructurada al estilo Damages.

¿Qué significa esto? Que desde el primer cuarto del capítulo uno, usted ya va a saber que a ese hermano lo van a tratar de asesinar.

¿Entonces en dónde está el suspenso? En el mismo punto que Damages, en el no saber exactamente cómo se van a dar las cosas ni cuáles van a ser sus consecuencias.

A esto súmele el dato de que cada capítulo, de una manera u otra, está como dedicado a destacar a un personaje, un conflicto.

Bloodline es tan buena que incluso si se le compara con la mismísima Damages sale ganando.

¿Por qué? Porque Damages era una serie de abogados. Bloodline es una tragedia griega, es entrar a la médula social, a la familia, a lo mejor y a lo peor.

Por si todo lo que le acabo de decir no fuera suficiente como para usted corra a ver esto, ¿sabe quiénes participan aquí?

Puras figuras del cine como Sam Shepard (Fool for Love), Sissy Spacek (Carrie), Chloë Sevigny (Melinda and Melinda) combinadas con las mejores luminarias de la tele como Kyle Chandler (Friday Night Lights) y Linda Cardellini (Mad Men). 

¿Necesito decir algo más? Netflix está imparable en su oferta de producciones propias. Luche por ver Bloodline. Le va a encantar. De veras que sí.

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