El pozo de los deseos reprimidos

Televisa y sus cambios

Como usted sabe, Noticieros Televisa va a hacer un montón de cambios. ¿Qué le puedo decir al respecto?

Que todos los canales de televisión están en su derecho a reinventarse y que si alguien tiene a grandes estrellas del periodismo mexicano entre sus filas es el consorcio de Emilio Azcárraga Jean.

Denisse Maerker es maravillosa. Punto. Carlos Loret de Mola, un gran líder. Adela Micha, una figura fundamental.

Y así me la puedo pasar todo el día de elogiándolos. La bronca está en las formas, en la peculiar estrategia que las cabezas de Televisa eligieron para dar a conocer este relanzamiento.

En lugar de manejarlo como algo normal y de presentárselo a la opinión pública, como normalmente se hace en estos casos, a través de eventos, de conferencias de prensa o incluso de una aparición especial al final de alguno de sus noticiarios, lo convirtieron en un ejercicio de megalomanía, caos y oscuridad.

¿Por qué siempre que se toca este asunto se maneja como la noticia más importante del noticiario de Joaquín López-Dóriga? ¿A poco no ocurren otras cosas más delicadas en este país?

¿Por qué las tres veces que se han tocado estos temas en ese espacio su conductor acaba mandándole mensajes personales a sus jefes y a sus compañeros? ¿Es una fiesta de empleados o qué?

Un departamento de noticias que se asume como la noticia no puede estar bien.

Por si esto no fuera suficiente, el comunicado que mandó Televisa para anunciar esto es una joya de lo que no se debe hacer en materia de comunicación corporativa.

En lugar de que uno termine convencido de que ahí va a pasar algo grande, nos quedamos con una sensación como de boletín de partido político en campaña.

El comunicado comienza hablando sobre los cambios que las audiencias están viviendo en sus consumos de información.

¿Y cuál es la propuesta? Pan con lo mismo, pero acomodado de manera diferente.

Todo el tiempo se cuelan frases que van de la vanidad más desbordada a las cuestiones más delicadas como propuestas innovadoras, contenidos modernos anclados en el profesionalismo, investigación periodística, análisis, debate y nuevas prácticas internas.

¿No se dan cuenta estos señores que al hacer semejantes afirmaciones están dando a entender que tenían problemas en sus propuestas, en sus contenidos, en su modernidad, en su profesionalismo, en sus formatos periodísticos y hasta en algo tan peligroso como sus prácticas internas?

Es horrible, como un autogol.

¿Y qué me dice de este asunto de que Denise Maerker y Carlos Loret de Mola van a ser sus pilares, pero de que son tan buenos que los vamos a ver menos?

¿De qué clase de pilares estamos hablando? En televisión abierta el premio a los pilares, porque son buenos, es otro.

Igual, su promesa en cuestión de noticiarios es mucho reportaje, mucha mesa, mucho debate. Eso a todos nos encanta. ¿Pero y las noticias?

Un noticiario da noticias, lo demás entra en otro esquema igual que los newsrooms faraónicos, las cámaras y las series dramatizadas.

El tema en este tipo de departamentos son las notas, el tratamiento, el tono, el estilo.

¿Por qué en esta historia jamás se ha hablado de los reporteros, de los corresponsales no de los analistas?

¿Por qué todo tiene que girar sobre las mismas seis o siete estrellas de la información que Televisa tiene desde la década pasada?

Esto no es una refundación, es un revoltijo sobre el que nadie puede saber nada comenzando por los mismos talentos de Noticieros Televisa.

¿Y por qué nadie puede saber nada? Por lo que le mencionaba antes, por el clima de caos y oscuridad con el que se ha manejado este aviso, sin oportunidad para hacer preguntas, sin información detallada, coherente.

Joaquín López-Dóriga se va pero no se va. Le van a dar dos programas. ¿Por qué dos y no tres? ¿Por qué no nada más uno? ¿Qué días? ¿A qué horas?

A Lolita Ayala la quieren mucho, pero la van a mandar a hacer cuestiones sociales.

Eso no es periodismo e igual, ¿cómo va a ser su programa? ¿Por qué habría que verlo? Yo creo que ni siquiera ella lo sabe.

A Víctor Trujillo le quitan El mañanero, el único espacio de Televisa donde se le hacían críticas al sistema. Dicen que va a tener algo en El Canal de las Estrellas.

¿Pero qué es ese algo? ¿En qué va a consistir? ¿Quién se va a quedar en su lugar en ForoTv? ¿A usted no le suena a castigo?

¿Dudas? Todas. Sobre los programas y sobre los huecos que van a dejar Adela Micha, Karla Iberia Sánchez, Paola Rojas y Julio Patán, sobre los contenidos y sobre muchísimas cosas más.

Esto no es un relanzamiento de un departamento de noticias ni un cambio generacional ni nada de lo que se ha dicho.

Es un cambio de escenografía, de programación, pero manejado como si se tratara de cambios en el gabinete presidencial y pues no, el negocio de la televisión en la actualidad no va por ahí. ¿O usted qué opina?

alvaro.cueva@milenio.com