El pozo de los deseos reprimidos

Así estuvo el Teletón

Hoy la televisión tiene dos grandes notas. ¿Cuál es la primera? Teletón 2013, el programa.

¿Por qué? Por sus resultados, por su magnitud, por sus implicaciones. ¡Por todo!

¿Y qué le puedo decir de la producción que usted, millones de mexicanos y yo vimos el pasado fin de semana? Que fue la más perfecta en toda la historia de Teletón, la fundación.

Mil gracias a todas las personas que me mandaron sus críticas a favor y en contra de esta emisión. Aprendí mucho de ellas. Para mí, esto fue un acontecimiento histórico.

La razón es muy simple: a pesar de que tuvimos presencias nefastas, como la de Laura Bozzo, este año se atendieron la mayor parte de las críticas que usted y yo hicimos en ediciones anteriores.

Teletón no arrancó como un programa de Televisa, arrancó como una plataforma de medios unidos y por primera vez desde que existe este concepto, aquello no solo lo vimos a través de los medios de siempre, como la tele abierta, la radio y los canales de Sky.

Tuvimos producciones especiales hasta en Discovery Channel (Misión innovación) donde a nadie le puede quedar la menor duda de la calidad, la credibilidad y las aportaciones que Fundación Teletón le ha hecho a México, al mundo y al universo de la tecnología.

Me siento muy orgulloso como mexicano, como televidente y como crítico de lo que presencié durante esa jornada. Tuvimos un Teletón del siglo XXI, con un atinadísimo manejo de redes sociales, videos en YouTube y un admirable trabajo de preproducción.

Ya le dijimos adiós al Siempre en domingo, a las secuencias lastimosas y a los lugares comunes. Se sintió una estructura mucho más profesional, sólida, con participaciones mucho más administradas y cuidado hasta en los detalles de vestuario.

Amé este Teletón, porque, sin hacer a un lado la sensualidad de personajes como Ninel Conde y Maribel Guardia, jamás cayó en la vulgaridad, porque se cuidaron muchísimo más los textos.

¡Qué tan controlado no habrá estado este show que segmentos como el de Killer Karaoke lucieron como jamás lucen en televisión!

¿Y qué me dice de esos momentos maravillosos como el partido de tenis entre El Burro Van Rankin y un chico sin un brazo, como el video de los periodistas rudos o los arrebatos de buen humor de Joaquín López-Dóriga y Pedro Ferriz de Con?

Ahora sí tuvimos un Teletón como para presumir en otros países en términos de televisión. ¿A poco no? ¡Felicidades!

El mejor del mundo

Le dije que hoy la televisión tiene dos grandes notas. ¿Cuál es la segunda? El final de la tercera temporada de Project Runway Latin America, que se va a transmitir esta noche, en punto de las 21:00, por el canal GLITZ.

¿Y? ¿Por qué esta es una gran nota? ¿Qué tiene de importante para México? ¿Qué tiene de importante para estar a la par de un evento multitudinario como Teletón 2013?

Cuando vea ese capítulo, como yo, me entenderá. No solo estamos ante un programa emocionante, divertido, positivo, lleno de talento y de gente joven de muchos países, incluyendo México y concretamente mi tierra: Monterrey.

Estamos ante el mejor Project Runway del mundo. ¡Ya quisieran los creadores originales de esta franquicia generar la calidad, la espectacularidad y, sobre todo, la calidez, que GLITZ consiguió con este ejercicio!

Lo reto a que cuando anuncien a la persona ganadora no llore. Lo reto a que cuando ve el desfile de modas que habrá, no se quede con el ojo cuadrado ante ese derroche de creatividad y belleza.

Lo reto a que escuche a esos jueces (incluyendo a Fey) y no sienta que esto es de verdad.

Si usted, como yo, siguió la temporada, coincidirá conmigo en que los responsables de este título se enfrentaron a dilemas éticos tan tremendos como los que hace pocos vimos en La isla.

Solo que las cabezas de Project Runway, a diferencia de los de La isla, decidieron tomar al toro por los cuernos y jugarse el todo por el todo con tal de conservar su credibilidad. ¡Los admiro!

No cualquiera se juga el negocio en una noche. No cualquiera se juga toda esa inversión en una decisión vertiginosa.

Además, yo sí quiero ponerle un monumento a Eglantina Zingg, la conductora de este reality show, y a Jorge Duque, su mentor.

Eglantina es una reina. Nació para estar ahí. Punto. Enorme conductora. Belleza a prueba de todo.

Jorge fue la revelación de revelaciones. Inmenso ser humano, inmenso personaje mediático.

¿Y qué me dice de lo más importante, de los finalistas? Qué ganas de ser un poderoso empresario para contratarlos.

Por lo que más quiera, luche por ver este espectáculo. Yo sé que le va a encantar, que se va a divertir, que se va a conmover y que se va a poner a pensar en muchas cosas sobre nuestros jóvenes, nuestra moda y nuestra televisión.

¡Bravo, GLITZ! ¡Por favor vuelve pronto a México a seguir haciendo esta clase de programas! ¡Te necesitamos!