El pozo de los deseos reprimidos

La mejor serie de Netflix

Usted sabe que Netflix ha sido responsable de algunas de las más grandes series internacionales que se han producido en los últimos años, ¿verdad?

Desde House of Cards hasta Flaked pasado por Orange is The New Black y Bloodline, por mencionar solo unas cuantas.

¿Qué pensaría si yo le dijera que Stranger Things, el proyecto que se estrena hoy en ese importante sistema de distribución de contenidos en línea (OTT), es la mejor de todas?

Seguramente que ya me volví loco, ¿no?

Imagínese superar el discurso de Better Call Saul, los presupuestos de Marco Polo o la profundidad de Sense8.

¿Cómo es posible que un juego de niños, como éste, pudiera llegar a ser superior a todas estas joyas del entretenimiento? ¿¡Cómo!?

Pues lo es. ¿Por qué? Porque a diferencia de todo lo que se había producido en Netflix, esta es una serie para toda la familia, pero de todas las generaciones, más las que apenas están por llegar.

Déjeme le explico para que me entienda: aunque existan muchas emisiones que artísticamente cambien la historia, la que más se miran y trascienden son las familiares.

Si no me cree, pregúntele a Pixar.

Netflix había trabajado para muchos nichos de mercado, algunos de ellos particularmente numerosos como los de sus shows de superhéroes, pero ninguno como el de Stranger Things.

Aquí están los niños, los adolescentes y los adultos, los hombres y las mujeres, de ayer, de hoy y de siempre. Es un título para ser visto a gran escala, un concepto para la posteridad.

¿Cuál es la historia? A principios de los años 80, algo raro le pasa a una familia y, entre más le dan vueltas sus integrantes, más se meten en conflictos que llegan hasta las más altas conspiraciones gubernamentales.

¿Quiénes salen? Gente de un talento indiscutible, pero la que más destaca es Winona Ryder. No hay manera de verla y de no adorarla.

¿Qué tiene Stranger Things de especial? ¿Por qué le escribo de ella con tanto entusiasmo?

Seamos sinceros, la industria cinematográfica no para de generar grandes cañonazos, pero como cada vez hay más dinero de por medio, hay un tipo de películas que se ha dejado de hacer.

¿Cuál? El de las pequeñas grandes historias de familia como las que íbamos a ver antes a las matinés todos los domingos por la mañana. ¿Se acuerda? ¿Le tocó?

Stranger Things rescata eso, pero con las ventajas de las OTT.

Más que una serie, este proyecto es como una película de ocho horas que usted, como yo, no va a poder soltar ni por un minuto.

Lo que más le recomiendo es que junte a toda la familia frente a su monitor favorito y que unidos hagan una gran convivencia tipo maratón.

Este proyecto es como una enciclopedia de la cultura popular de las últimas décadas.

Por tanto, cuando usted, sus padres o sus hijos lo estén mirando, lo van a ir amando más y más, porque conforme avance la historia los va a ir reconfortando.

Los va a hacer sentir seguros, inteligentes, dueños de la situación.

Va a ser como viajar de Encuentros cercanos del tercer tipo a Wayward Pines pasando por Cuenta conmigo, Alien, Los Goonies, Avatar, Carrie, Juegos de guerra, Los expedientes secretos X, E.T., Gremlins, Los muchachos perdidos y más, muchos títulos más.

El hecho de que esté ambientada en los 80 impide que envejezca con el paso de los años. La vuelve atemporal, creíble, nostálgica, entrañable.

Pero lo mejor es que esemocionantísima. Tiene drama, comedia, acción, terror, suspenso, romance. Es un espectáculo total, como pasar el día en un maravilloso parque de diversiones.

Lo más sorprendente es que algo tan comercial tenga una estructura tan sofisticada.

Hay un punto de partida, pero la acción se divide por generaciones.

Por un lado están los niños, por el otro los adolescentes y, más allá, los adultos.

Cada generación está viviendo sus conflictos, pero todas están buscando lo mismo y en diferentes momentos de los capítulos se unen, se separan, se vuelven a unir y se vuelven a separar hasta llevarnos a un final alucinante, épico, inolvidable.

Es como volver a ver el nacimiento del cine de Disney, como volver a ver el surgimiento de las películas de Spielberg.

Es regresar a la inocencia pero con todo lo que sabemos y podemos hacer en la actualidad, el principio de algo muy grande.

Y no hablo nada más de esta serie, hablo de todo lo que este estilo puede llegar a representar para una marca como Netflix y para una industria como la de todas las OTT del mundo.

Vea Stranger Things. Yo sé que le va a pegar como padre, como madre, como hijo o como hija, pero también como mexicano, como adorador de las series y de las películas, y como ser humano del siglo XXI.

Netflix ha sido la responsable de algunas de las más grandes series internacionales que se han producido en los últimos años, pero ésta se voló la barda. De veras que sí. 

alvaro.cueva@milenio.com