El pozo de los deseos reprimidos

¡Gracias, Netflix, por 'The Ranch'!

Si se quiere divertir como enano y descubrir lo que es la nueva sitcom internacional tiene que ver The Ranch de principio a fin.

¿Qué es? Uno de los enemil lanzamientos recientes de Netflix, el más poderoso y popular sistema de distribución de contenidos en línea de México y del mundo.

Déjeme lo pongo en antecedentes para que entienda la magnitud de esta gloriosa serie cómica de escasos 10 capítulos de 30 minutos.

A pesar de la pobreza, la mediocridad, el conservadurismo y el estancamiento de la televisión nacional, hoy el mundo vive la nueva época de oro de la televisión.

Pero contrariamente a lo que suponemos en México, esa nueva época de oro no solo está marcada por inmensas producciones dramáticas como Game of Thrones, House of Cards y The Walking Dead.

Ésta también es la nueva época de oro de las comedias.

Desde los tiempos de Los locos Addams, Hechizada y Mi bella genio. el mundo no veía tantas y tan variadas producciones humorísticas.

Solo que ahora, gracias a la libertad de expresión que tenemos en el siglo XXI, al uso de las mejores técnicas cinematográficas y a la participación de más y mejores ventanas, cuando hablamos de comedia hablamos de muchas cosas muy complejas, profundas y sensacionales.

¿Cuál es el problema? Que como todos estos nuevos estilos están a años luz de los albures o de lo que hacían nuestros genios del pasado como Chespirito y Los Polivoces, las cabezas, tanto de la industria de la televisión abierta como de la industria de la televisión de paga, se han negado a traerlas en grande a territorio nacional.

Suponen, en su tradicional torrente de prejuicios, que son inmorales, inadecuadas o que no las vamos a entender.

Para no hacerle el cuento largo, estos señores, por un lado, nos creen tontos y, por el otro, se sienten con la obligación de cuidarnos.

Lo más irónico es que solo nos cuidan de lo que les conviene.

Pero bueno, ahora, gracias a la llegada de ventanas como Netflix, por más que nos quieran cuidar estos santos e inteligentísimos ejecutivos, nada ni nadie nos puede negar el acceso a la nueva época de oro de las comedias.

The Ranch forma parte de esta tendencia revolucionando lo que tradicionalmente entendíamos como sitcom.

Usted sabe, esa peculiar manera de grabar producciones humorísticas con público en vivo, como si se tratara de una función de teatro, para obligar a los actores a crear un vínculo mucho más estrecho con las audiencias.

¿En qué consiste la revolución de The Ranch? En inyectarle contenidos sociales de alto nivel a la sitcom.

Resultado: cuando usted mira esto, además de carcajearse, llegará un momento en que se pondrá a pensar y otro donde necesariamente tendrá que tomar una postura ante los conflictos del momento.

En una primera lectura, The Ranch es una show que narra las aventuras de un anciano padre de familia y de sus dos calenturientos hijos en un rancho perdido en la inmensidad de Estados Unidos.

Pero en una segunda lectura, esta asombrosa obra de ficción denuncia el patético estado del campo, en Estados Unidos y en cualquier otro lugar del mundo, ante el florecimiento de las corporaciones urbanas.

Por si esto no fuera suficiente, este delirante ejercicio dramático confronta a miembros de diferentes generaciones ante situaciones que todos estamos viviendo en la actualidad como la fugacidad de las relaciones amorosas y lo desesperante que puede resultar tratar de mantener unida a la familia.

Es una maravillosa serie de televisión, un producto hermoso con grandes figuras del espectáculo de hoy como Ashton Kutcher y Danny Materson, pero también con queridísimas luminarias de ayer como Sam Elliot y Debra Winger.

¿Sabe usted el privilegio que este tener a semejante reparto haciéndonos reír y pensar?

Y como The Ranch es una obra de gente que estuvo involucrada en Two and a Half Men, por supuesto que a lo largo de sus capítulos hay cualquier cantidad de guiños a ese otro clásico, entre ellos una participación muy especial de Jon Cryer.

Ni caso tiene que le repita lo que ya le dije en mi videoblog Surtido rico de milenio.com como todo lo que tiene que ver con erotismo, picardía y producción.

Mejor busque de inmediato este título y luche por verlo sin sucumbir a la tentación de acabárselo en una o dos sentadas.

The Ranch es una digna representante de la nueva época de oro de la televisión, un título perfectamente bien diseñado para la plataforma en la que está siendo distribuida.

¿Cuál va a ser la respuesta de la televisión mexicana ante esto? Seguramente ninguna.

No vaya a ser que nuestro cerebro no sea capaz de asimilar estos contenidos tan intelectuales o, peor tantito, no vaya a ser que en una de ésas se nos meta el diablo y a todos nos dé por comportarnos como estos depravados personajes. ¿O usted qué opina?


@AlvaroCueva