El pozo de los deseos reprimidos

'Juana Inés'

No sé a usted, pero a mí me encantan las series históricas como Isabel, Versalles y Wolf Hall.

Son un privilegio fantástico que solo muy pocas industrias se pueden dar el lujo de ofrecer a escala mundial.

¿Por qué? Por todo lo que implican a nivel investigación, redacción, dirección, producción, actuación, iluminación, escenografía, música y vestuario.

No solo se trata de contar una historia, se trata de contar La Historia con todas sus implicaciones políticas, económicas y sociales.

Sí, de repente alguien se puede tomar una licencia para efectos dramáticos o cinematográficos, pero nadie se puede equivocar.

¡Imagínese la cara de los historiadores! ¡Imagínese la reacción de las autoridades!

Más allá de las inolvidables telenovelas de don Ernesto Alonso, México ha puesto su granito de arena en materia de series históricas con producciones de diferentes compañías sobre temas como la Independencia, la Revolución o la biografía de personajes como Emiliano Zapata y Leona Vicario.

Pero ninguna de esas emisiones estaba a la altura de las grandes propuestas de España, Francia e Inglaterra hasta que llegó Juana Inés.

¿Qué es? La nueva producción de Patricia Arriaga Jordán (XY) para Canal Once, del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Por primera vez le puedo decir con orgullo que si usted pone el capítulo uno de esta serie frente al primer episodio de Carlos, Rey Emperador, The White Queen o Borgia, estamos al mismo nivel.

¿Sabe usted lo que significa esto cuando nosotros, en México, no contamos con las mismas condiciones técnicas, laborales ni con los mismos presupuestos con los que se trabaja en el extranjero?

Es como para ir y ponerle un monumento a Canal Once. Es como para correr a comprarle flores a la señora Arriaga.

Esto es poco menos que un milagro y yo creo que, por lo mismo, el queridísimo canal del IPN decidió estrenar esta maravilla el Sábado de Gloria.

Es la única explicación que se me ocurre para una decisión tan rara.

Ninguna televisora, no nada más de México, sino de toda América Latina, estaría dispuesta a estrenar un solo producto en ése, uno de los días más complicados del año.

¡Por qué cree usted que Televisa y Azteca están guardando celosamente todos sus lanzamientos para después del 3 de abril!

Quiero pensar que esto que va a hacer Canal Once es consecuencia de algo muy estudiado, que de lo que se trata es de mandarle un enorme mensaje a las audiencias, porque de lo contrario estaríamos hablando de un imperdonable error de programación.

Juana Inés, como su nombre lo indica, es una nueva versión de la vida de sor Juana Inés de la Cruz, historia que hemos visto en nuestras pantallas de 1962 con una larguísima lista de estrellas nacionales e internacionales.

Por lo mismo, yo tenía mucho miedo del lugar común, de volver a ver lo de siempre. Usted sabe, como con Frida Kahlo.

¡Pero qué cree! Es impresionantemente diferente, atractiva, novedosa y yo diría que indispensable.

La razón es muy simple, esta producción de solo siete capítulos de 60 minutos es justo lo que todos los hombres y mujeres que habitamos este país, de todas las edades, necesitamos ver en este momento para salir de nuestra zona de confort, para sensibilizarnos, para inspirarnos.

Le voy a decir la verdad: cuando comencé a ver aquello no solo se me puso la piel chinita de la emoción, me comenzó a dar miedo porque ese México de 1664 no es muy diferente al de hoy.

Qué pena, de veras, tener que decírselo, pero cuando usted vea la serie me entenderá.

Fíjese por favor en temas fundamentales como el ejercicio del poder, la promoción de la ignorancia y el rol de la mujer dentro de la sociedad y, como yo, se va a querer morir de la vergüenza.

Y es que no es lo mismo que nos lo platiquen en la universidad o que lo leamos en un libro a que lo veamos en televisión abierta nacional de origen público.

¡Es un guamazo para el cerebro! ¡Un trancazo para el corazón!

Le doy mi palabra desde ahora que usted adorará este proyecto, que elogiará las actuaciones de gente brillante como Arcelia Ramírez, Hernán del Riego y Lisa Owen.

Y se quedará con la boca abierta con descubrimientos como Arantza Ruiz, la chica que interpreta a sor Juana de joven.

Sor Juana es más que una serie, es un acto de amor, nuestra esperadísima reconciliación con la industria de la televisión mexicana.

Por lo que más quiera en la vida, apunte esto para el próximo sábado 26 de marzo a las 21:30 en Canal Once.

Juana Inés es una obligación para todos los mexicanos, un título que cuando llegue a España, Francia e Inglaterra cautivará a la crítica y a las multitudes.

Sería una desgracia que usted, que además la pagó con sus impuestos, se la perdiera o que la tuviera que ver años después en alguna otra plataforma casi, casi, a escondidas, sin impacto, sin promoción. ¿O me equivoco?

@AlvaroCueva