El pozo de los deseos reprimidos

"¿Sabes quién sabe? ¡Ve tú a saber!"

Me queda claro que la televisión mexicana está llena de problemas, uno de los más graves tiene que ver con la creación y aplicación de programas de concursos.

De veras, mientras que en otras partes del mundo la gente se vuelve loca sintonizando esta clase de formatos, aquí prácticamente no existen y cuando existen los desgraciamos.

Canal Once, por ejemplo, teniendo un título tan emblemático como A la cachi, cachi, porra, lo produce casi, casi, por puro compromiso, y lo programa como con ganas de que nadie lo vea.

¿Y qué me dice de lo que pasa en las televisoras privadas? En Televisa, toman formatos como el de Cienmexicanos dijeron y los convierten en una desgracia, en espectáculos grotescos, ofensivos, decadentes.

¿O qué, a usted se le hace que Cien mexicanos dijieron con Adrián Uribe es algo muy digno, apasionante y aspiracional?

En el caso de Azteca, pues sí, adquieren formatos como el de El rival más débil, pero los adquieren mal y los transmiten peor.

¿A qué me refiero cuando le digo que los adquieren mal si, a todas luces, existe algo parecido al respeto?

Me refiero a que no saben firmar a sus conductores y lo que alguna vez se volvió famoso con personalidades como Montserrat Ontiveros, ahora es como una broma con Lolita Cortés.

¿Y por qué una broma si Lolita le echa ganas? Una broma, porque primero la vemos aquí y después del comercial, la tenemos de juez en La Academia Kids Lala.

Es como si en toda la televisora del Ajusco no hubiera más talento que el de Lola Cortés.

Por eso le digo lo de las pésimas transmisiones. No se vale. Todas estas cuestiones se tienen que tomar en cuenta a la hora de programar.

En resumen, hoy, que millones de hombres y mujeres estamos urgidos de diversión y que matamos por un premio, es cuando menos programas de concursos estamos viendo en la televisión abierta nacional.

Me parece imperdonable, un conflicto de una ausencia de sensibilidad tremenda, un error gravísimo.

¿O qué, usted no preferiría participar en un buen programa de concursos en lugar de padecer la avalancha de malos reality shows que estamos mirando en este instante?

Por eso, cuando vi por primera vez ¿Sabes quién sabe? ¡Ve tú a saber! me volví loco de felicidad.

Estamos ante el más efectivo programa de concursos que se haya hecho en la televisión mexicana en mucho tiempo. No sabe usted qué cosa tan más divertida, atractiva y positiva.

Imagínese a Javier Merino, ex conductor de A la cachi, cachi, porra, viajando por las calles, los paseos y los mercados más populares de todo el país.

¿Haciendo qué? Agarrando a la primera persona o al primer grupo de personas que le pase por enfrente y preguntando en cosas de lo más simples, pero al mismo tiempo de lo más entretenidas, a cambio de dinero.

¿Cuál es el punto? Que por ahí existe la opción de que si el participante no se sabe la respuesta, le pregunte, de manera directa o por teléfono celular, a alguien que crea que sí va a poder contestar.

¿Resultado? La cosa más fabulosa que usted se pueda imaginar, porque no hay manera de ver aquello y de no participar, de no involucrarse, y porque estamos hablando de un concepto que apuesta, de alguna manera, por la inteligencia.

Por si esto no fuera suficiente como para amar ¿Sabes quién sabe? ¡Ve tú a saber!, en este título se están promoviendo la amistad y la convivencia familiar.

Y lo más fantástico de todo es que con este lanzamiento se está recuperando tanto el espíritu de la más legendaria televisión mexicana como el de la primera Televisión Azteca, lo cual es tendencia nacional e internacional.

Ver ¿Sabes quién sabe? ¡Ve tú a saber! es como volver a ver A todo dar (1993), como meterse en una cápsula del tiempo y volver a sintonizar lo que hacía Kippy Casado, regresar a clásicos como La hora del gane (1986) y a personajes como Gurrumina, El Duende y El Hombre del Corbatón.

Lo que Javier Merino está haciendo es eso, lo que El Duende y El Hombre del Corbatón hacían en los años 80 y 90, viajar por espacios público invitando a la gente a jugar y a ganar dinero.

¡Es impresionante lo bien que Javier está conduciendo este proyecto!

El chavo no solo es fresco y tiene una agilidad mental admirable, trata a la gente con calidez y con respeto, tiene un don de gente muy especial para acercarse a las familias, para hacerlas responder, para caerles bien. ¡Es un hallazgo!  

Me queda claro que la televisión mexicana está llena de problemas y uno de los más graves tiene que ver con la creación y aplicación de programas de concursos.

Pero también me queda claro que ¿Sabes quién sabe? ¡Ve tú a saber! es una joya que vale la pena sintonizar.

Por favor, a pesar de su pésima programación los domingos a las 19:00 por Trece, luche por ver este concepto 100 por ciento entrañable y popular. Le va a gustar. De veras que sí.

http://twitter.com/AlvaroCueva

www.facebook.com/AlvaroCuevaTV