El pozo de los deseos reprimidos

Querida Maxine Woodside:

Sé que hoy es un día especial para ti, porque en una mañana como ésta, pero de 1989, salió al aire por primer vez tu programa Todo para la mujer.

Son 25 años. ¿Te das cuentas? 25 años. En esta industria donde casi nadie cumple un año, tú estás cumpliendo 25. ¡Un cuarto de siglo! ¡Toda una vida!

Dime, por favor, qué otro programa de espectáculos conoces en México que haya durado tanto al aire.

Bueno, es más, dime cuántos programas de radio o de televisión, de lo que sea, pueden presumir de algo parecido.

Solo los verdaderamente grandes, y Todo para la mujer, a diferencia de los pocos títulos que pudieras recordar, siempre ha estado donde está, en la misma empresa, en el mismo canal y hasta en el mismo horario.

Tú cambiaste la historia de México y te lo tengo que decir en estos términos por varias razones.

Primero, porque Todo para la mujer puso en el mapa del periodismo de este país, y de toda América Latina, la primera gran combinación de periodismo de espectáculos con periodismo del corazón.

Segundo, porque esa mezcla fue la que detonó lo que en los años 90 conocimos como la gran época de la prensa rosa con títulos como Ventaneando, De boca en boca y El gordo y la flaca.

Y tercero, porque ese tipo de periodismo, tan crítico sobre algo tan aparentemente superficial, fue el que le demostró al pueblo de México que en este país había dejando de haber intocables, que tú, millones de personas y yo estábamos listos para los cambios políticos y sociales que vinieron con el año 2000.

México está en deuda contigo, Maxine, por todo esto y por mucho más, porque tú no solo haces un programa de radio con cámaras, eres nuestra amiga, nuestra compañera, la que está a nuestro lado en los momentos difíciles, la primera que festeja nuestras alegrías.

Sí, yo sé que a lo mejor tú lo vives diferente porque te concretas a hacer tu trabajo, pero para nosotros no hay nada más maravilloso que encender el radio o la televisión, todos los días, a la misma hora, en el mismo canal, y saber que tú vas a estar ahí, acompañándonos, siendo parte de nuestra vida.

Como público, soy el primero en darte las gracias por tu calidad, por tu calidez, por tu amor y por tu dedicación, pero como crítico también soy el primero en celebrarte, en agradecerte, en darte un beso y un abrazo.

Yo entiendo, mejor que nadie, la complejidad de tu oficio, lo mucho que cuesta estar ahí, al pie del cañón, para hacer lo que tú haces y para hacerlo siempre de buenas.

No me quiero ni imaginar el infierno por el que pasaste para que te dejaran comenzar tu programa, para sostenerlo durante tanto tiempo y para sobrevivir a tantos problemas, a tantos intereses y a tantas envidias.

Porque tú, mi adorada Maxine, eres una de las mujeres más envidiadas de México.

Decenas, cientos, miles de comunicadores darían lo que fuera por estar en tu lugar, por tener la mitad de tu poder de convocatoria, por tener la quinta parte del genuino amor que el público siente hacia ti.

¿Pero sabes qué? Se van a quedar con las ganas, porque todavía hay Maxine Woodside para rato y porque en este negocio, reina, solo hay una, y tú eres la reina de la radio, nuestra reina.

Hoy quiero que seas muy feliz, que te sientas muy satisfecha, plena, que te acuerdes de todo lo que has hecho y que reflexiones sobre las incontables aportaciones que tu emisión le ha dado a la industria de la comunicación en México y el mundo.

Todo para la mujer no es un programa de chismes, es “El Programa de Espectáculos Líder de Habla Hispana”, así, con mayúsculas.

Y no lo digo nada más por la cantidad de estrellas que han desfilado por tus micrófonos o por las exclusivas que has ganado. Lo digo por su estructura.

Tú vas de la nota más escandalosa a la crítica más aguda, de la noticia más seria a la reflexión más sabia, de la recomendación más estridente a la sección de cultura más entrañable de la radio mexicana.

Lo tienes todo y has sido la “mamá” de un montón de personalidades que has preparado y lanzado con una generosidad insólita.

No te voy a escribir sus nombres porque son demasiados pero hay algo que, a propósito de esto, también te quiero recordar:

La gente a la que tú les has abierto las puertas en Grupo Fórmula y en varias televisoras, y la que ha sido tu alumna de manera indirecta, las personas que de tanto verte y escucharte han aprendido de tu estilo, los conductores que hasta el día de hoy luchan por copiarte.

¿Ahora entiendes cuando te digo que México está en deuda contigo?

Tú inventaste algo precioso, algo que compartiste con tu público, con tus fuentes y con tus discípulos, y eso ha escrito tu nombre con letras de oro en la historia de la comunicación.

¡Bendita seas, Maxine Woodside! Te mando todo mi amor, admiración y respeto. ¡Feliz aniversario! ¡Felices 25 años de Todo para la mujer! ¡Vamos por más!  

http://twitter.com/AlvaroCueva

www.facebook.com/AlvaroCuevaTV