El pozo de los deseos reprimidos

Prepárense para lo peor

Le tengo dos noticias: una buena y otra mala. La buena es que mañana a las 22:00 se va a estrenar la segunda temporada de The Following en Warner Channel.

La mala, que estos señores nos están viendo la cara, nos están faltando al respeto y que, por lo mismo, van a fracasar.

¿A qué me refiero? A que nos movieron de día The Following. Acuérdese, usted y yo conocimos y gozamos esta importantísima serie de acción los jueves a las 22:00.

Ahora, si la queremos ver, la vamos a tener que buscar en viernes. ¿Como por qué o qué? Nada que ver, entre los hábitos y costumbres de los televidentes, los jueves y los viernes.

A mí se me hace una burla. Es como si nos estuvieran diciendo: “Claro, yo tengo la serie, tú me vas a seguir adonde yo te diga y te aguantas”.

Con la pena, pero no. Nosotros no tenemos la obligación de atender la televisión. La televisión está para atendernos a nosotros y más cuando hablamos de un servicio que estamos pagando como el de los cables y las antenas directas al hogar.

¡Les va a pasar lo mismo que con Dallas y que con Fringe! ¡La van a tronar! ¡Nos van a obligar a buscarla con los piratas! ¡No se vale!

Bueno, ¿qué? ¿no aprenden de sus amigos de la televisión abierta? A muchos canales abiertos, por andar haciéndole cambios a sus parrillas de programación, ahora no los ven ni las mamás de sus trabajadores.

Cuando no eres Netflix, la clave de tu éxito está en respetar a tus audiencias, en alimentar sus hábitos y costumbres. Si dices que una serie la vas a meter en jueves, la metes en jueves y la sostienes ahí hasta que la cancelen.

Igual, si es a las 22:00, es a las 22:00, no a las 22:15, no a las 22:10, y no a las 22:05. ¡Por el amor de Dios, en qué cabeza cabe jugar así con el tiempo de la gente!

¡Y más ahora que casi no tenemos tiempo para nada! ¡Y más ahora, insisto, cuando la prioridad no es ver la televisión, sino atender y revisar las redes sociales!

Y te lo digo, Juana, para que lo entiendas tú, Chana, porque Fox va a hacer lo mismo con The Walking Dead cambiándola de martes a lunes y, francamente, qué mala onda.

Por poco menos que eso, los televidentes de otros países dejan de ver sus series favoritas. Prepárense para lo peor.

¿Y qué pasa con The Following? ¿Qué le puedo decir de esta producción y de su segunda temporada?

Mire, con este título pasa una cosa muy chistosa. Es como una telenovela. Todo el mundo se queja de ella, porque está hecha a base de puros lugares comunes, pero todo el mundo la ve.

The Following es una serie de policías y asesinos seriales. El policía es poco menos que un mártir. El asesino, la criatura más inteligente y seductora del planeta.

El policía tiene broncas de salud, problemas burocráticos, conflictos sentimentales y tiene que lidiar con una traidora en la oficina.

Al asesino no le duele ni una muela, todo el mundo lo ayuda, es un padre responsable, le llueven las mujeres y siempre le va bien.

¿Entonces por qué tanto éxito? ¿Acaso es porque, como está hecha por la gente de Scream, de repente se pone como película de terror?

¿Acaso es porque los cuentos de Edgar Allan Poe son utilizados como inspiración para asesinatos, secuestros y cosas peores?

No, es por algo más, completamente diferente y que a mí me fascina: The Following nos mueve el tapete en términos sociales y personales.

Aquí, al igual que en Dexter y The Blacklist, lo que uno quiere es que gane el malo, que el asesino se salga con la suya, que siga matando gente y, de paso, que acabe con el policía, y entre más le duela, mejor. ¡Se lo merece!

Sí, yo sé que le estoy diciendo una barbaridad porque, en teoría, el bien es el bien, el mal es el mal y uno debería estar del lado del bien, pero con The Following pasa lo que pasa en la realidad.

¿O usted no ha escuchado acaso de gente que, en el combate al crimen organizado, por ejemplo, le va a los narcotraficantes? ¿Usted no ha escuchado acaso de asesinos que son venerados y hasta protegidos por la población?

Sí está de pensarse y, por lo mismo, el reto para los creadores de este concepto y para los encargados de impartir la justicia en el mundo real es monumental.

¿Cómo le van a hacer para que no haya tanta gente apoyando a los malos? ¿Cómo le van a hacer para reivindicar la figura del héroe, el concepto de justicia y, en general, los valores humanos? ¡Cómo!

¿Ahora entiende la importancia de The Following?

Independientemente de que el capítulo con el que va a iniciar su segunda temporada es una locura de adrenalina y de que tuvo magníficos niveles de audiencia en Estados Unidos, es un título que vale la pena ver, disfrutar y analizar.

Por favor, aunque el día es pésimo y el cambio más, luche con todas sus fuerzas por estar ahí. La cita es mañana y todos los viernes a las 22:00 por Warner Channel. Le va a encantar. Yo lo sé. 

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