El pozo de los deseos reprimidos

Palabras mayores

Hay cosas que no me caben en la cabeza, como la indiferencia de los periodistas de espectáculos de este país hacia lo que está sucediendo en la televisión.

No, no hablo de la patética promoción que las grandes cadenas hacen de sus programas y telenovelas como si en verdad se tratara de joyas de la cinematografía universal, hablo de las cosas obvias.

Top of The Lake es uno de los nombres que más se han mencionado en los festivales de cine más importantes del mundo; recibió ene cantidad de nominaciones al Emmy y acaba de llevarse el premio de Mejor Actriz en los Golden Globes.

¡Era obvio que la prensa tenía que estar al tanto de este lanzamiento! ¡Que los grandes reporteros, críticos, analistas y editores lo iban a estar cazando! ¡Era evidente! ¡Predecible! ¡Nadie se lo iba a perder!

Pues no, no les importó ni tantito. Para que luego, a la hora de las ediciones sobre series y miniseries y a la hora de los carísimos programas especiales y de las anunciadísimas coberturas de las estatuillas, usted les vuelva a creer.

Top of The Lake se está transmitiendo en México desde hace seis semanas, mañana se acaba y a mí se me hace imperdonable que nadie, ni siquiera esos colegas que se la pasan atacándome en las redes sociales, le haya hecho la más mínima fiesta.

¡Pues no se supone que yo estoy muy vendido y ellos no! ¡Pues, órale, que se note! ¿Dónde están sus críticas a esta emisión? ¿Dónde está el reporte de sus monitoreos?

¿Dónde están las pruebas de que vale más la pena especular sobre la vida de la abuelita de Thalía que acercar al público a los grandes espectáculos de la humanidad como éste?

Yo le quiero suplicar, de la manera más atenta, que haga hasta lo imposible por ver este desenlace.

No me he perdido ni una escena de esta obra maestra desde que comenzó y le doy mi palabra de que estamos ante una de las más perfectas demostraciones de que la televisión ya no es un medio de segunda, de que la televisión, además de triunfar en términos de audiencia, puede hacer arte.

¿Qué es Top of The Lake? Una miniserie de siete capítulos de una hora que se transmite los viernes a las 21:00 por el canal MAX, que usted puede ver en todo el país a través de diferentes sistemas de televisión de paga.

¿De qué trata? De una mujer policía que está investigando la desaparición de una niña embarazada, que es la clave para entender un montón de enigmas y horrores.

¿Y? ¿Qué tiene esto de atractivo? ¿Qué tiene esto de emocionante?

Es atractivo porque lo de la investigación es solo un pretexto. Su protagonista, al buscar a esta nena de 12 años, se está buscando a ella misma, y lo que va a descubrir mañana, en el desenlace, no es ni lo más bonito ni lo más obvio.

Es emocionante porque este espectáculo está construido como una gran película de misterio y acción. Cuando uno menos se lo imagina, ¡zaz!, comienzan las sorpresas, los balazos y cosas peores.

¿Cuál es la nota? Tenemos dos, en dos sentidos muy interesantes.

La primera tiene que ver con los contenidos que aquí se están planteando y con su manufactura. La segunda, con un asunto más para los amantes del cine y la televisión de calidad.

Top of The Lake es la miniserie del “jamás se ha hecho”. Jamás en la historia de la televisión se había combinado un tema sexual y policiaco con una reflexión tan brutal sobre las cuestiones de género y poder.

Jamás en la historia de la televisión se había grabado una ficción tan fuerte, de una manera tan dulce y, al mismo tiempo, en unos escenarios tan nuevos, tan originales, tan simbólicos y tan alucinantes como los de los rincones menos vistos de Nueva Zelanda.

Independientemente de que todo el mundo levita de placer con su reparto y sus actuaciones, Top of The Lake son palabras mayores. Se lo juro.

¿Y cuál es la nota para los amantes del cine y la televisión de calidad? Jane Campion.

A la mujer usted no la conoce, no la recuerda o simplemente no sabe nada de esta mujer. Está en su derecho.

Jane Campion es una escritora y directora de cine que conmocionó a la opinión pública internacional con una modesta película llamada El piano, que, más allá de sus jugosas ganancias, arrasó con todos los premios que pudo en los años 90.

Ella jamás había hecho televisión, es la responsable de Top of The Lake y su figura es tan importante y su trabajo tan hermoso que no solo consiguió reunir a pura luminaria como Elisabeth Moss y Holly Hunter para esta experiencia.

Consiguió que se pasara, íntegra, en festivales como el de Sundance. ¿Cuándo había visto usted que unas miniserie recibiera trato de gran película? ¡Cuándo!   

Pues así de buena está. Por favor, luche con todas sus fuerzas por ver esto mañana y no se preocupe ni por no haberla visto antes ni por el silencio de la prensa “especializada”.

Esto es un acontecimiento y usted no se lo puede perder. 

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