El pozo de los deseos reprimidos

El Oscar y "Orphan Black"

Esta es la historia de una serie de televisión que se escribió en los años 90, pero que nadie quiso comprar.

¿Por qué? Porque a nadie se le hizo interesante. Los más altos ejecutivos de las televisoras más grandes del mundo la rechazaron por completo.

Ni siquiera pidieron un pequeño cambio para empezar a moverla. Nada. Fue uno de esos casos donde la palabra no significaba no y te aguantas.

Bueno, hoy, esa serie que nadie quiso comprar hace más de 15 años es uno de los éxitos más grandes de toda la televisión mundial, un fenómeno impresionante de popularidad y de ventas que, de tan extraordinario, ni siquiera tiene competencia.

Por supuesto, estoy hablando de Orphan Black, la obra maestra de BBC cuya segunda temporada se estrena hoy para México y toda América Latina por el canal A&E.

Si usted no la ha visto, no ha vivido. No se lo puedo decir de otra manera, porque estamos ante uno de esos títulos que cambian cosas.

Para mí, Orphan Black le hace tantas aportaciones a la industria mundial del entretenimiento como Star Trek en los años 60.

Es una serie de culto con una carga dramática y social tan fuerte como la de Lost y The Walking Dead.

¿Ahora me entiende? Usted no puede decir que sabe de televisión o que le gusta la televisión si no ha sintonizado esta pieza.

Yo no sé cómo le hizo A&E para comprársela a BBC, pero este lanzamiento sí es un acontecimiento, porque estamos hablando de un canal de televisión de paga de paquete básico, de una nueva y muy poderosa ventana.

En el remoto caso de que usted no sepa qué es Orphan Black, ¿de qué trata? ¿Por qué tanto escándalo?

No le voy a decir nada que no esté puesto en la publicidad de esta joya: Orphan Black es una serie sobre clonación humana.

¿Y cómo es una serie sobre clonación humana? Increíblemente apasionante, emocionante y adictiva.

Con el simple hecho de que usted vea 10 minutos de uno solo de sus capítulos, no va a querer soltarla nunca, porque sus responsables tuvieron la capacidad para convertir ese asunto, tan aparentemente lejano, en algo con lo que todos nos podemos identificar.

¿Usted sabe quién es? ¿Jamás se ha puesto a pensar en que a lo mejor no es quien le han dicho? ¿Qué pasaría si de repente se encontrara con una persona igual a usted?

O mejor aún, ¿usted jamás ha tenido la fantasía de convertirse en otra persona? ¿Qué pasaría si la vida le diera esa oportunidad?

Hasta aquí, todo es bonito. Con la pena, pero Orphan Black es algo más que una serie bonita, porque ser un clon o tener un clon o convivir con un clon tiene sus riesgos.

Por ahí alguien quiere acabar con los clones. Los quiere matar. Alguien que no conocemos. Alguien que no sabemos por qué quiere hacer lo que está haciendo.

Y entre que lo descubrimos, y entre que lo personajes luchan por sobrevivir, nos vamos enterando de revelaciones cada vez más tremendas, de algo parecido a una conspiración.

Por lo mismo, Orphan Black nos lleva de la ternura a la adrenalina y de las lecturas personales a las políticas sobre algo que científicamente no es tan inimaginable como suena, pero que tiene implicaciones éticas, filosóficas y hasta religiosas.

¿O qué?, ¿usted no ha pensado que, con tanto avance tecnológico, por ahí, en algún lado, alguien se ha puesto a hacer clones humanos sin pedirle permiso a nadie?

Amo Orphan Black, porque amo la buena televisión y ésta es buena televisión, televisión que nos conmueve, que nos emociona, que nos mejora.

Ahora, si usted es un clavado de otras cuestiones como los libretos, los repartos y las producciones, aquí va a encontrar material para dar y regalar de tan buen concepto.

Orphan Black es una creación literaria de Graeme Manson (El cubo, Being Erica) y John Fawcett (Feroz, Queer as Folk).

¿Necesito decir algo de esta afortunada mezcla de terror, ternura y diversidad?

La estrella de este proyecto es una joven canadiense de nombre Tatiana Maslany, que es poco menos que la nueva Meryl Streep.

No hace uno, dos o tres personajes diferentes al mismo tiempo, con distintas apariencias y con una alucinante combinación de acentos.

No, hace más de nueve y cada uno es más perfecto que el otro. Se va a quedar con la boca abierta cuando la vea.

Y la producción es exquisita. Todo está donde tiene que estar, creando, proponiendo, haciendo espectáculo.

No por nada estamos ante una de las series consentidas de millones de personas en todo el planeta.

¿Qué es lo que va a hacer usted esta noche en punto de las 22:00? Si me permite una recomendación, sintonice A&E para ver el estreno de la segunda temporada de Orphan Black. Le va a encantar.  

P.D. ¿Verdad que valió la pena el Oscar? Muchas gracias a todas las personas que criticaron las transmisiones a través de las redes sociales y muy especialmente a nuestros paisanos que ganaron.

¡Soy tan feliz! ¡Gracias!

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