El pozo de los deseos reprimidos

Morbosa, pero sabrosa

Se vale ser morboso, pero si vamos a ser morbosos, por el amor de Dios, seamos morbosos de la calidad, entremos a la intimidad de los demás con personajes distintos, congruentes, con gente que no nos embrutezca.

¿Por qué le digo esto? Porque la televisión está llena de tentaciones y me parece enferma la postura de muchas televisoras que insisten en engañarnos con situaciones prefabricadas y personalidades que están fingiendo lo que no son, sobre todo cuando hablamos de reality shows.

¿Quiere que le recomiende un buen programa de televisión real? ¡Excelente! Tome nota porque éste es sensacional.

Se llama Kim of Queens y desde hace varias semanas se transmite con enorme éxito en el canal Lifetime, disponible en todo el país a través de diferentes sistemas de televisión de paga.

¿Qué es Kim of Queens? ¿De qué trata? ¿En base a qué le digo que es recomendable si, en teoría, todos los realityshows son malos?

Kim of Queens es una serie de televisión real sobre una señora que se dedica a entrenar muchachas para que ganen concursos de belleza.

Muchachas, adolescentes, niñas, menores de edad. Ya con esto tenemos una mina de oro.

Imagínese las historias personales que se pueden combinar en las familias de diferentes chicas que se animan a entrar a esta academia.

Desde los casos más siniestros y retorcidos hasta los más bellos y aspiracionales, porque, independientemente de lo que usted o yo podamos pensar de los concursos de belleza, aquí hay cuestiones de autoestima, de superación, de seguridad personal.

Luego tenemos a su protagonista, una mujer que muero por conocer llamada Kim Gravel, que fue Miss Georgia en su juventud, después de una biografía fantástica, admirable.

¿Por qué? Porque ella era todo lo contrario a lo que la gente busca en una reina de belleza, pero a base de mucho esfuerzo, disciplina y sacrificio, cumplió sus sueños.

Y ahora que es toda una señora, hace exactamente lo que se tiene que hace: ayudar a los demás.

No sabe usted qué mujer tan más divina, porque domina el arte de la comunicación y porque tiene una personalidad única que combina lo chistoso con lo profundo, lo sensible con lo rígido y el negocio con el compromiso social.

Kim Gravel podría ser el personaje mediático del año. Todo es cuestión de que usted se acerque a ella y que se anime a compartir sus aventuras frente a la tele, en redes sociales y en su vida cotidiana.

Yo, desde ahora se lo digo, la admiro y estoy convencido de que su programa es una espléndida opción, tanto para la gente que gusta de los concursos de belleza como para la que se divierte con otros asuntos.

Cuando uno la mira, se la pasa bien pero, además, aprende de la vida de los otros, de las dinámicas de esa escuela tan especial. Ahí está la grandeza de Kim. Ahí está la grandeza de Kim of Queens.

No creo que tenga mucho caso que nos detengamos en los aspectos técnicos de este concepto, porque los señores de Lifetime dominan la materia.

A mí lo que me interesa es lo que le dije al principio de esta columna, la parte del morbo.

¿No se supone que ser morboso es malo? ¿No nos habíamos quedado en que era algo negativo, nocivo y con pésimas lecturas personales y sociales?

Como en todo, hay niveles. No es lo mismo ser morboso con una historia mal actuada de Laura que al final lo único que va a conseguir es alimentar nuestra hipocresía que ser morboso con Kim of Queens.

Con Lifetime tenemos la garantía de que se trata de historias reales, de personas reales que se exponen a los medios de comunicación, porque tienen algo que compartir.

Y lo más impresionante es que, aunque se trate de muchachas de otro país, de otra cultura, lo que viven es universal. Nos afecta y nos obliga a reaccionar, a tomar partido, a tener algo que comentar con la familia, con los amigos.

Esto no es Ya llegó Honey Boo Boo, es ascendente.

Creo tanto en Kim of Queens que se la recomiendo no nada más a usted, que consume televisión. Se la recomiendo a la gente que trabaja en la industria de la televisión mexicana.

Para que aprendan, para que entiendan, para que vean lo que se debe hacer a la hora de contar historias de la vida real.

Usted nada más imagínese un reality show de reinas de belleza mexicanas. ¿Cómo sería? ¿Quién lo conduciría? ¿Qué clase de historias personales observaríamos? ¿Con qué nos quedaríamos?

¿Ahora entiende? Como Kim Gravel, pocas. Y como Kim of Queens, nadie más.

Hágame y hágase un favor. Busque este reality show en el canal Lifetime. Sus capítulos se estrenan los viernes, pero hay repeticiones en diferentes momentos de la semana.

Y para que no tengamos problemas con ese asunto de los horarios, lo invito a consulta la guía electrónica de su sistema de cable o antena directa al hogar.

Ahí va a encontrar la información exacta para su ciudad. ¡Vale la pena! 

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