El pozo de los deseos reprimidos

Mentada de madre

Imagínese que usted está viendo una telenovela en Televisa o en Azteca, que lleva semanas sintonizándola y que un buen día, sin avisárselo, los más altos ejecutivos de esa empresa se la cambian de horario.

Pero no una hora más temprano o una hora más tarde. ¡No! Se la mueven de las 20:00 a las 18:00, de la barra nocturna a la vespertina, del momento en que usted está en casa, a justo ese instante en que no la va a poder ver porque está en su trabajo.

¿Usted qué diría? ¿Usted qué haría? ¿Usted cómo reaccionaría?

No me quiero ni imaginar las mentadas de madre en la calle, los insultos en las redes sociales, las críticas feroces en las publicaciones periódicas ni el odio en los programas de radio.

Sería un escándalo gigante. De hecho, ya ha pasado. Bueno, pues esto es exactamente lo que acaba de ocurrir en el canal AXN con su serie-novela El mariachi.

¡Y a ver! ¿Dónde están los insultos? ¿Dónde están las mentadas de madre? ¿Dónde está lo que normalmente vemos cuando nos juegan chueco nuestras grandes televisoras nacionales?

¡Pues no que somos muy parejos! ¡Pues no que odiamos los abusos de poder!

¡Pues que se vea! Vamos a tratar con el mismo rencor a los señores de AXN para ver si aprenden.

Es una absoluta falta de respeto que hayan movido esta producción colombiana, que lo hayan hecho sin avisarle a nadie y, peor tantito, que sus cabezas se hagan las desentendidas.

No estamos hablando de televisión abierta. Estamos hablando de televisión de paga. No se vale que usted pague y le hagan esto. ¡Quéjese! ¡Muévase! ¡Aprenda a tener dignidad!

Aquí no importa si El mariachi resultó un éxito o un fracaso, si nos gustaba o no, importa la obvia consideración que estos canales le deben tener a sus audiencias y a sus anunciantes. 

No nos pueden tratar así, ni a usted ni a mí, como espectadores, ni a las personas que participaron en la creación de esa obra.

O El mariachi vuelve a su horario original con una disculpa de AXN o usted y yo nos vamos a otro lado. ¡Con razón está tan fuerte la piratería! No podemos permitir esto. ¿O sí?

LA VENGANZA DE CARLOS ESPEJEL

Yo no sabía que Carlos Espejel fuera tan buen actor. Sí, lo he visto en infinidad de personajes, he tenido el placer de entrevistarlo en varias ocasiones pero, por alguna extraña razón, como que Televisa lo tenía condenado a hacer siempre lo mismo.

Ahora que lo estoy viendo en Familia en venta, le juro que lo estoy descubriendo a un nivel que jamás imaginé.

Carlos tiene todo para convertirse en un Eugenio Derbez. ¡Qué bueno que ahora está trabajando en otras partes!

En el remoto caso de que usted no sepa qué es Familia en venta, déjeme que lo ponga en antecedentes.

En los cables y las antenas directas al hogar hay un nuevo canal que se llama MundoFOX.

Es una señal especializada en contenidos latinoamericanos. Pasa series, telenovelas, programas de estilo de vida, concursos y hasta reality shows, pero todo hecho en nuestra región.

De vez en cuando MundoFOX nos sorprende con excelentes producciones propias. Ya habíamos conocido Dos lunas con Bárbara Mori. Ahora la novedad se llama Familia en venta.

¿Qué es? Una serie como Simuladores o Gossip Girl pero con una peculiaridad: es cómica. ¡¿Y qué cree?! Está muy buena.

No le voy a vender trama, pero aquí se tocan temas tan importantes como la familia, el amor y el divorcio, pero como jamás lo habíamos visto en televisión.

Ojo, estamos hablando de comedia, no de farsa. Sí se lo aclaro porque en este país, ante la falta de propuestas, muchas personas piensan que si no están viendo La familia P. Luche, están en la amargura y pues no.

Comedia es crítica social, comedia es inteligencia y Familia en venta lo va a hacer reír, pero sin tanta estridencia. Es altamente recomendable.

¿Entonces estamos ante una obra maestra del humorismo mediático?

No. MundoFOX está pagando el precio de la novatada y está cometiendo exactamente los mismos errores que han cometido todos los canales que han tratado de seducir al mercado latinoamericano.

El más preocupante tiene que ver con esa penosa estrategia de poner a actores de muchos países a participar en un mismo proyecto e, incluso, a interpretar a miembros de una misma familia, sin sacrificar sus acentos y fingiendo que nadie se está dando cuenta.

¡Pues no! ¡Aunque se trate de primerísimas figuras, como en este caso, se ve horrible! ¡Se oye espantoso! Pero sus ejecutivos ya lo corregirán como ya lo han corregido muchos directivos de muchas otras señales que llevan años en este negocio.

A pesar de esto, Familia en venta pasa la prueba y Carlos Espejel está extraordinario.

Le garantizo que se la va a pasar muy bien y que va a descubrir a un gran actor que teníamos enfrente y que nunca había tenido la oportunidad de brillar como ahora.

La cita es hoy a las 22:00 en MundoFOX. Ahí nos vemos.

alvaro.cueva@milenio.com