El pozo de los deseos reprimidos

Mejoraron lo inmejorable

En 1980 yo tenía 12 años y recuerdo con mucha emoción que Canal 5 transmitía, todos los sábados, una cosa maravillosa que se llamaba Cosmos.

Me acuerdo que me salía corriendo de los scouts para llegar a tiempo a mi recámara, encender mi flamante televisor Philco a colores y encerrarme a gozar con ese programa.

Agarre la onda de que en aquel entonces vivíamos en otra realidad. Por un lado, no teníamos internet, celulares, computadoras personales, videocaseteras, una industria de la televisión de paga como la que tenemos ahora ni nada por el estilo.

Y, por el otro, no se hacían series documentales. ¿Para qué, si no había canales inteligentes?

Si queríamos ver contenidos internacionales, la única opción era Canal 5 y como en ese momento no había dólares porque la inflación era altísima y las devaluaciones estaban a la orden del día, peor tantito. Cada vez nos llegaban menos programas.

Imagínese, por favor, a los niños de mi generación, hijos de la llegada del hombre a la luna, fanáticos de La guerra de las galaxias, encendiendo la tele y mirando a un científico de nombre Carl Sagan hablándonos del universo.

Era verdaderamente increíble porque el señor, a diferencia de la mayoría de los promotores culturales que salían en la tele, era claro, transmitía emociones, nos contagiaba de su amor por la ciencia y nos dejaba con la boca abierta.

¿Por qué? Porque aquello no era una clase de Introducción a la universidad, era un espectáculo, como ir al cine, pero no, era diferente, poético, didáctico. ¡Genial!

Nunca antes habíamos visto algo así y no hablo nada más de los niños, preadolescentes y adolescentes de 1980, hablo de todos en México, América Latina y el mundo entero.

Estoy convencido de que viendo Cosmos aprendí más de física, química, astronomía e historia que en muchas de mis clases de la escuela además de que era lo último de lo último que se había descubierto en aquel entonces.

En resumen, Cosmos cambió mi vida, la historia de la televisión y se convirtió en una de las producciones más importantes de todos los tiempos.

Hasta compré el libro y, durante mucho tiempo, me la pasé leyendo a Carl Sagan y a otros autores. Fíjese todas las cosas buenas que le pueden pasar a un niño cuando se expone a la televisión de calidad.

Con el paso de los años, cuando se inventaron los dvd, le juro que Cosmos fue una de las primeras series que compré. Me costó un ojo de la cara, pero no me importó.

Era Cosmos, la obra maestra de la televisión inteligente. Era Cosmos, mi Cosmos, la oportunidad de tener para siempre, en mi casa, un pedazo del universo, un pedazo de Carl Sagan, un pedazo de mi infancia.

¿Por qué le cuento todo esto? Porque hoy, después de 34 años, Cosmos regresa para alimentar a una nueva generación, para removernos el alma a los que la vimos en 1980 y para llevarnos a un viaje todavía más emocionante.

Y es que no estamos hablando de una retransmisión (la serie original tiene cosas que ya están muy viejitas en términos técnicos y editoriales), estamos hablando de un nuevo Cosmos corregido y aumentado, de un remake.

Esto, por supuesto, tiene parados de pestañas a muchos especialistas del primer mundo porque ellos, en contraste con nosotros, no están acostumbrados a los refritos.

Yo ya vi este material, todavía me acuerdo de sus secuencias y se me hace un nudo en la garganta. ¡Es precioso!

Los creadores de Cosmos 2014 no solo respetaron la esencia de Cosmos 1980, la mejoraron. ¡Mejoraron lo inmejorable! ¡La engrandecieron! ¡La catapultaron hacia algo todavía más hermoso, más intenso, más espectacular!

Y por si esto no fuera suficiente como para ovacionarlos de pie, todo el tiempo le están haciendo homenaje a Carl Sagan. Es como si el señor estuviera vivo, como si el señor hubiera dirigido este programa.

Los contenidos son asombrosos. Los efectos especiales, de antología. Y la conducción de Neil deGrasse Tyson, excelente. ¡Qué tipazo de divulgador científico!

Mire, yo siempre le digo que luche por ver ciertas producciones. Hoy no le digo eso, le digo: ríndase, entréguese y sea parte del fenómeno global.

La llegada de la nueva Cosmos es tan, pero tan importante, que por primera vez en la historia de la televisión inteligente más de 120 países se van a unir, en decenas de idiomas, a ver, el mismo día, el lanzamiento mundial de esta nueva obra cumbre donde no se escatimó en nada. ¡En nada!

Y solamente en el caso mexicano, igual, por primera vez, muchos canales como Fox, FoxHD, NatGeo, Film Zone, Cinecanal y FoxSports3 se van a enlazar exactamente a las 22:00 para darle la bienvenida a este fenómeno.

A partir de la próxima semana usted va a poder seguir esto todos los martes, a la misma hora, por NatGeo. ¿No es sensacional?

¿Verdad que la va a ver? ¿Verdad que la va a recomendar? ¡Ahí nos vemos!  

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