El pozo de los deseos reprimidos

Corrupción, odio y Río 2016

Atrás de esto debe haber un muy buen chisme tipo corrupción, odio, Televisa, Tv Azteca y Carso.

Me refiero a una de las noticias más positivas de la temporada: Ludens está de vuelta en Canal 22 en su versión ¡Hola, Río!

¿Qué es Ludens? El mejor programa de deportes y cultura que jamás haya existido en la historia de la televisión de este país.

¿A qué me refiero cuando le hablo de un muy buen chisme y, sobre todo, cuando utilizo las palabras corrupción y odio?

A que a pesar de su indiscutible éxito e impacto social, tan pronto como comenzó este sexenio, Ludens desapareció de la pantalla del canal cultural de México.

¿Y qué tienen que ver la corrupción y el odio con esto?

Que, como no hay una respuesta lógica a la salida de esta producción, lo único que a cualquier mexicano con experiencia se le puede ocurrir son cosas sucias.

Desde que la gente de este programa no le caía bien a alguien estratégico hasta delicadísimas cuestiones presupuestales o de intercambio de favores.

¿Y Televisa, Tv Azteca y Carso? ¿Qué tienen que ver con el regreso de este título conducido por el periodista Mauricio Mejía?

Que aunque, por la presencia de Río suena, parezca que Canal 22 tiene derecho a utilizar ciertas imágenes de los Juegos Olímpicos en sus producciones propias, no es cierto.

Ludens, como Televisa y Tv Azteca, tiene que hacer milagros para ilustrar sus capítulos con videos de archivo para que no se vayan a enojar los señores de Grupo Carso.

Lo más admirable es que, a pesar de esto, estamos hablando de un programa maravilloso que no solo vincula cada una de las cosas que pasan en Río 2016 con el arte y la filosofía, critica con una valentía tremenda a las mismísimas autoridades del deporte nacional.

¿Y? ¿Qué tiene esta situación de admirable? ¡Pues que Canal 22 es del gobierno! Mauricio y sus colaboradores, desde el gobierno, están criticando al gobierno. ¡Bravo! ¡Qué experiencia! ¡Qué joya!

Por si esto no fuera suficiente, los nuevos reportajes de Ludens están preciosos y el manejo del estudio virtual donde se transmite en vivo es excelente.

Búsquelo todos los días de 20:00 a 20:30 horas. Creo que le va a gustar tanto como a mí.

A propósito de Río 2016 y de canales culturales, Tv UNAM también está participando en esta fiesta con un experimento titulado Olímpicamente.

Mire, yo sé que como se trata de una señal inteligente, se ve bien que uno se deshaga en elogios ante este tipo de propuestas, pero no es mi caso.

El gran programa especial de Tv UNAM sobre los Juegos Olímpicos es pésimo.

¿Por qué? Primero, porque se anuncia como la visión universitaria de Río 2016 y la pobre UNAM queda del asco.

Como si no existiera, como si entre sus filas no hubiera grandes comunicadores y excelentes especialistas capaces de voltear los reflectores hacia nuestra máxima casa de estudios.

Es una bronca, porque justo en este momento Canal Once, la señal del Instituto Politécnico Nacional, su competencia, está haciendo lo contrario.

Uno ve El Once en Río y termina amando al IPN.

Segundo, Olímpicamente carece de una estructura periodística. Sus conductores lo único que hacen es ponerse a platicar, hacerse los amenos y pues no, no se trata de eso.

Hay que atender a las audiencias y retenerlas hasta el final. La transmisión debe ir creciendo conforme vaya avanzando y, lo más importante, tiene que dar nota.

De nada sirve que Rodrigo Márquez y Pablo Duarte entrevisten gente si de ninguno de esos ejercicios va a salir una nota.

Tercero, faltan figuras al frente de esto y si no las hay porque Tv UNAM es un canal nuevo o de nicho, hay que inventarlas.

¿Quién es Rodrigo? ¿Quién es Pablo? ¿Por qué están ahí? ¿Qué saben de deportes? ¿Cuáles son sus méritos? ¿Qué representan hacia el interior de la UNAM?

Ojo, no estoy hablando mal de ellos. Es que hay que saber presentar a los talentos en televisión y más si se trata de este tipo de canales, donde todo se puede malinterpretar.

Y cuarto, sí, muy bonitas las piezas y las perlas de sabiduría, pero en contraste con Ludens, están puestas ahí nada más porque sí, porque se ven cultas.

Da lo mismo si salen hoy, mañana o si las miramos sueltas en internet.

Por menos de la mitad de eso usted, toda la prensa especializada y yo estaríamos despotricando contra Televisa y contra Tv Azteca.

Lo más preocupante de esta historia es que nadie está diciendo nada, porque nadie la está mirando.

¿Se da cuenta de lo que esto representa para la televisión mexicana en este momento en que, se supone, la gente está buscando cosas diferentes?

Atrévase a navegar por todas las producciones especiales que se están realizando alrededor de los Juegos Olímpicos, también por éstas y nunca deje de opinar.

Si no, luego no se queje de los monopolios, los abusos y la ausencia de propuestas y contenidos. ¿O usted qué opina?

alvaro.cueva@milenio.com