El pozo de los deseos reprimidos

"Lucky Ladies"

Hasta para hacer escándalo se necesita talento en la vida y los pobres señores del canal FOX Life estaban tan, pero tan desesperados por escandalizar a las multitudes con su nuevo programa de televisión que, en lugar de conseguir que usted y yo nos ruborizáramos, lo arruinaron.

Sí, se gastaron una fortuna en publicidad. Sí, hicieron mucho ruido. Sí, el lunes fueron trending topic en las redes sociales.

Pero entre eso y el efecto llamarada de petate la única diferencia es el nombre.

En cuatro semanas su proyecto va a estar más que muerto y no porque sea malo, sino porque ellos, con su ambición, lo desgraciaron.

Le voy a explicar lo que pasó aquí porque es como para que lo discutamos, aprendamos y no lo volvamos a hacer.

FOX Life es un canal muy bonito del corporativo FOX, que, hasta donde yo me quedé, se especializa en todo lo que tiene que ver con estilo de vida: cocina, salud, viajes, belleza.

Todas las señales de estilo de vida, de repente, sorprenden a sus audiencias con algún concepto polémico.

Acuérdese, por ejemplo, de lo que sucedió con ¡Ya llegó Honey Boo Boo! en el canal TLC.

¿Cuál es la idea? Llamar la atención del público a través del sensacionalismo para que, entre queja y queja, todas esas personas despierten y se queden con el resto de sus contenidos.

Como es televisión de paga, aquí no hay tanta bronca como cuando Laura Bozzo utilizó un canal abierto para retar a Carmen Aristegui por problemas de corte político que, por cierto, siguen sin solución.

El punto es que FOX Life iba a sacar su primer gran programa sensacionalista, una producción propia con un grupo de mexicanas fuera de lo común.

¿Quiénes? Las esposas de músicos de bandas como Molotov y Rebel Cats, de estrellas como Jorge D’Alessio y de figuras como Facundo más la hija de Alex Lora.

La idea era armar con ellas un reality show, como hay miles en Estados Unidos, donde ventilaran su intimidad, dijeran groserías e hicieran cosas extravagantes.

El detalle es que algo se salió de control. Tal vez la comunicación en redes sociales de cada una de estas señoras, de sus maridos o, incluso, las estrategias publicitarias, de prensa o de distribución de FOX Life.

Para no hacerle el cuento largo, se empezó a especular a un nivel sorprendentemente masivo.

Esta emisión, titulada Lucky Ladies, todavía no se estrenaba y desde mucho tiempo antes era odiada de una manera tremenda.

Usted no sabe la cantidad de insultos que me tocó leer alrededor de estas mujeres, los ataques de las personas que atacaban esto entre insultos y los chistes de mal gusto.

Por respeto a FOX Life, a ellas, a sus familias y a usted no voy a repetir lo que vi ni lo que decenas de personas me pidieron que dijera de este concepto.

A donde voy es a lo siguiente: antes de la presentación oficial de este reality show a todos nos habían convencido de que íbamos a ver la porquería más enferma jamás transmitida por un canal de televisión.

Y a como están las cosas en el país, y a como están específicamente en la industria de la televisión mexicana, imagínese el fenómeno de rabia y rechazo.

La bronca está en que, objetivamente, Lucky Ladies es una vacilada.

A ver, ¿a usted le escandaliza ver a una mujer bebiendo, diciendo groserías y comportándose sin inhibiciones?

¿A usted se le hace muy grueso que a una chava la castiguen, por no haber jugado bien algo tan baboso como “caricaturas presenta”, obligándola a llorar de emoción en un concierto de El Tri?

Y ni modo de decir que a las chicas de Lucky Ladies nos las están vendiendo como un modelo aspiracional como a los monos de Acapulco Shore, para despedazarla, porque no, no va por ahí el asunto.

¿Entonces cuál es el escándalo? ¿Escuchar la manera como estas nenas desarrollan los tópicos que su productor las obliga a desarrollar? ¿Estar de acuerdo o no con sus opiniones?

¿Verlas sin maquillaje o en pijama atendiendo a sus parejas? ¿Observarlas en el reventón? ¿Oír lo que dicen de la prensa y de las fans de sus maridos?

Perdón, pero si usted se asusta con eso, entonces el que tiene problemas es usted, no ellas.

¿Sí me entiende lo que le quiero decir? Se crearon demasiadas expectativas negativas sobre algo que no era tan rudo. Las audiencias van a huir despavoridas a menos que el debate se lleve a otra parte y se diga la verdad.

¿Cuál? Que Lucky Ladies es un buen programa de color. Punto. Está bien producido, es entretenido y saca a la luz pública a mujeres que casi nunca dan la cara.

Hasta va a servir para desmitificar el mundo del espectáculo en la actualidad y mostrar el lado humano de mucha gente muy interesante.

¡¿Qué necesidad tenían los responsables de este título de vendérnoslo como una marranada?!

Hasta para hacer escándalo se necesita talento en la vida y Lucky Ladies no es un escándalo. ¿O usted qué opina? Búsquelo. Se sorprenderá.  

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