El pozo de los deseos reprimidos

Javier Alarcón y Los 'Héroes'

Hablar de la despedida de Javier Alarcón de Televisa no es como hablar, en su momento, de las salidas de Carmen Aristegui, José Ramón Fernández o de muchos otros grandes comunicadores.

¿Por qué? Porque el señor no salió de su casa después de un acto de heroísmo, después de haber revolucionado a la industria o después de haber creado una escuela de inmensos periodistas.

El señor se fue en circunstancias tan polémicas que tuvieron que ser aclaradas a través de un comunicado de prensa y dejando una larga lista de enemigos que, por supuesto, están haciendo leña del árbol caído.

Creo que se les olvida que este negocio es más pequeño de lo que parece y que vivimos en un país con una memoria tan corta que no se sorprenda si al rato don Javier, como muchos otras figuras controvertidas, termina convertido en el nuevo apóstol del periodismo nacional.

Esta historia está llena de aristas y nunca es bueno burlarse de la desgracia ajena.

En muchas partes están acusando al señor Alarcón de haber sido el responsable de que Televisa Deportes se hubiera convertido en un tianguis de mala muerte con mujeres encueradas, comediantes grotescos y con los peores narradores de México.

A esto súmele que muchas personas talentosísimas jamás pudieron brillar durante su administración y que otras, en una suerte de favoritismo o de vaya usted a saber de qué, obtuvieron oportunidades de oro.

Al final Televisa Deportes se fue quedando sin un montón de rostros fundamentales y la parte de los contenidos se fue extinguiendo sin remedio.

Yo no sé si todo esto fue culpa de Javier, si él solo hacía lo que sus jefes le pedían o si atrás de esta historia hay algo peor.

Lo que sí sé es que este tema debe servir para algo más que para el linchamiento de un comunicador. Debe servir para una reflexión mucho más profunda.

¿Qué tan sano es para la industria de la televisión mexicana que sus ejecutivos ocupen posiciones estratégicas durante décadas?

¿Hasta dónde deben de tener poder y hasta dónde, no? ¿Cómo podemos garantizar que el ejercicio de ese poder dará resultados y que no se verá manchado por algún tipo de corrupción?

¿Cómo debe de ser la administración de un área de deportes en la actualidad? ¿Cómo debe ser la televisión deportiva hoy?

Si no respondemos esto, pongan a quien pongan en el lugar de Javier Alarcón seguiremos viendo lo mismo no solo en Televisa, en todas partes. ¿O usted qué opina?

Mientras lo hace quisiera recomendarle, desde hoy, un estreno muy extraño, el de la serie Heroes Reborn.

¿Qué puede tener de extraño esto que, a todas luces, es algo así como la continuación de la serie Heroes que vimos la década pasada?

Que todo se hizo mal. En algunos lados la llaman serie. En otros, miniserie.

En los anuncios espectaculares de los camiones de la Ciudad de México dice que se estrenó el lunes pasado en una estrategia de capítulos dobles.

Yo tengo la información de que se va a estrenar este sábado a las 21:30 por TNT, pero en las guías electrónicas de mis sistemas de televisión de paga dice que va a estar a las 20:30... ¡Solo en TNT HD!

Esto es un relajo que se suma al hecho de que este título lleva semanas transmitiéndose en Estados Unidos para beneplácito de la gente que descarga series ilegalmente de internet y para felicidad de los vendedores de piratería.

Estoy furioso. ¡No se vale! Los productores de este concepto están haciendo un gran esfuerzo para construirle un gran espectáculo a las multitudes, y TNT se gastó una lana para ofrecerle una ficción de calidad a sus audiencias. Pero no va a funcionar. Así no va a funcionar.

¡Y qué cree! Heroes Reborn es una buena serie de televisión que rescata mucho de lo mejor del clásico Heroes y que lo actualiza con situaciones de hoy.

¿Como cuáles? Como la epidemia de odio que estamos padeciendo y como la presencia de los videojuegos, de los luchadores mexicanos y de las animaciones japonesas.

Es un proyecto bien hecho que yo sí se lo recomendaría a mis mejores amigos. Tiene toda la magia de los superhéroes, pero también la adrenalina de las conspiraciones globales, la fascinación de los enigmas, el encanto de las fantasías y la belleza de los valores.

Pero le tengo malas noticias: si usted no vivió el fenómeno de Heroes, la original, es muy probable que no le guste Heroes Reborn.

Hoy, a diferencia de cuando nació aquella idea tan buena, si algo tenemos en pantalla son series de superhéroes.

Heroes Reborn se va a perder en la inmensidad de Supergirl, Arrow, The Flash, Gotham y Daredevil por mencionarle solo unos cuantos ejemplos.

Y para acabarla de amolar, su historia está muy amarrada a la versión original. Está complicado que alguien que no vio Heroes se involucre con ella.

¿Usted qué cree? ¿Funcionará? Vamos a descubrirlo juntos este sábado alrededor de las 21:30 por TNT.


alvaro.cueva@milenio.com