El pozo de los deseos reprimidos

¡Final de estadio!

Los amantes de las telenovelas estamos de fiesta, porque este domingo, a partir de las 20:00, en El Canal de las Estrellas, se va a transmitir el capítulo final de Mi corazón es tuyo, una magnífica producción de Juan Osorio.

Pero vámonos por partes para que nos entendamos. ¿A qué me refiero cuando hablo de los amantes de las telenovelas? ¿Existen? ¿Todavía existen?

¡Pero cómo si ahora todo el mundo anda en House of Cards, The Walking Dead, la Champions League y en otras cuestiones mucho más avanzadas.

Pues con la pena, pero sí, existen y si juntamos a todos esos televidentes, a pesar del indiscutible crecimiento de muchas plataformas, vamos a descubrir que hay más personas particularmente animadas por esta conclusión que por cualquiera de las cosas que pasan en Netflix, YouTube, los cables y las antenas directas al hogar.

Y sí, las telenovelas siguen siendo las reinas de la pantalla por encima de otros formatos. Las cifras son contundentes en decenas de países, algunos de ellos, de los más ricos y educados del mundo.

Si usted es de las personas que rechazan las telenovelas, sea cual sea el motivo, le suplico que tenga la humildad de reconocer su existencia, su validez y su calidad.

Atacarlas por pose equivale, en medios, a atacar a una personas por el color de su piel, su edad, su apariencia, su nivel socioeconómico o su orientación sexual.

Si usted, como yo, pide apertura, equidad, tolerancia y respeto para muchas cuestiones, aplique esas mismas peticiones para las telenovelas.

No se vale despreciar algo que es tan valioso y que se estudia con detenimiento en muchas universidades del mundo incluso a nivel maestría y doctorado.

Pero las telenovelas mexicanas se quedaron atrás, ¿no?

No, algunas de ellas son más vanguardistas de lo que parecen, precisamente como Mi corazón es tuyo.

¿De veras esto es vanguardista? ¿De veras esto es avanzado?

Es una de las telenovelas más revolucionarias de los últimos años. Le voy a explicar.

Antes se hacían telenovelas o muy intensas, o muy populacheras, o muy sanguinarias, o muy politizadas. Había demasiada rigidez en sus planteamientos.

Mi corazón es tuyo agarró todos esos tonos y los mezcló en un proyecto que, además, tiene mucho de serie, de caricatura, de comedia, de programa familiar, de historieta y de musical.

¿Resultado? Un espectáculo portentoso que le gusta a los niños más inocentes, pero que también le encanta a los adultos más pícaros pasando por las personas de la tercera edad, los hombres y las mujeres.

Y en ese espectáculo se ríe, se llora, se reflexiona. Hay emoción, melodrama, adrenalina.

Es como si este ejercicio de entretenimiento, estelarizado por Silvia Navarro y Jorge Salinas, fuera un catálogo de toda la televisión abierta que se produce en la actualidad.

Mucho ojo a lo de televisión abierta, porque aquí, ahora, hay que hacer milagros para llamar la atención de los anunciantes y de las audiencias.

Y esos milagros no son como los de la televisión de paga o como los mecanismos de distribución en línea.

Implican hacer cosas que aparentan ser muy estridentes, pero que en el fondo son complicadas como jugar con la gran villana de esta historia en términos tan fársicos como los que se aplican en esta pieza.

El final de este domingo, grabado previamente en un estadio de futbol, no va a ser como otros desenlaces similares realizados en el pasado en esa clase de espacios.

No, va a ser un final de estadio de televisión abierta de 2015 y no sé usted, pero al menos yo, es algo que no me pienso perder por nada del mundo.

¿Qué va a hacer Juan Osorio con las multitudes? ¿Cómo lo va a manejar a nivel redes sociales? ¿Qué es exactamente lo que vamos a ver? ¿Dónde va a comenzar la fantasía y dónde la realidad?

¿En qué momento vamos a suspirar, en qué momento nos vamos a sorprender pero, sobre todo, tratándose de lo que es, en qué momento vamos a jugar?

Esta conclusión tiene que ser un gran juego, una pachanga, un pretexto para unir a las familias mexicanas alrededor de tantos personajes tan bonitos. ¿En qué va a consistir la despedida de cada uno de ellos?

Atención, Mi corazón es tuyo no es ni un clásico de la televisión nacional de los años 50 ni un melodrama de denuncia, como Yo no creo en los hombres, pero también es importante y merece que usted lo sintonice.

Su desenlace va a incluir finales alternativos en internet, cuestiones vinculadas a una aplicación y hasta un especial que se va a transmitir un día antes.

Va a ser un acontecimiento que, obviamente, será objeto de críticas cuando le corresponda.

Hoy lo que quiero es invitarlo a que lo vea, a que lo viva y a que sea feliz.

No todos los días se va una telenovela tan diferente, tan atractiva y tan completa.

Le recuerdo, la cita es este domingo a las 20:00 por El Canal de las Estrellas. ¡Ahí nos vemos!

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