El pozo de los deseos reprimidos

Desde Cannes

Estoy en el paraíso, en el MIPTV, en Cannes, Francia. ¿Qué es esto? Uno de los mercados de compra y venta de contenidos de televisión más grandes y más famosos del mundo.

Estamos hablando de más de 115 televisoras y distribuidoras de más 19 países. Desde HBO, History y BBC hasta nuestras más conocidas cadenas nacionales.

Para alguien que se dedica a esto como yo, venir aquí es como ir a Disneyland.

Es pasar de los K-Dramas a las telenovelas brasileñas, de las series rusas a las producciones de Bollywood, de los fenómenos globales a las animaciones japonesas más recientes.

¿Y qué me dice de los reality shows, de los documentales, de los programas infantiles, deportivos y de concurso, de lugares que ni siquiera se mencionan en México como Australia, África y Arabia Saudita?

Todo el espacio que normalmente ocupa el famosísimo Festival de Cannes está tomado por la televisión.

Estar en el MIPTV es ir de stand en stand, de conferencia en conferencia, de fiesta en fiesta, de demostración en demostración y de premier en premier.

¿Por qué es importante hablar de este evento? Porque en nuestro país todo el mundo se la pasa diciendo que la televisión está muerta y que no tiene futuro.

Perdón, pero si eso fuera cierto, estas instalaciones que ocupan más de nueve salas de exposiciones tamaño monstruo distribuidas a lo largo de más de siete pisos, más las carpas monumentales colocadas frente al mar, más los yates de las empresas ubicados a un lado de nosotros, más los hoteles y teatros aledaños, no estarían atascadas de compradores ansiosos de todas partes del planeta.

No se puede caminar entre tanto ejecutivo, programador y director de adquisiciones, entre tanta casa productora organizando juntas ni entre tanto productor presentando proyectos.

Aquí ya se está vendiendo Vuelve temprano, la telenovela con Gabriela de la Garza y Mario Cimarro de Grupo Imagen Multimedia, cuyo canal ni siquiera ha salido al aire en México.

Televisa tiene un stand muy impresionante al lado del de HBO con vista al mar y la gente entra y sale por montones.

Los anuncios espectaculares de El hotel de los secretos están justo enfrente de los de Game of Thrones y se ven fantásticos.

El caso de TV Azteca no es muy diferente. Ellos están ofreciendo una reinvención total, muchos contenidos y muchos títulos que nosotros apenas vamos a ver en México como Están entre nosotros y Un día cualquiera.

Canal Once no tiene stand, pero la empresa distribuidora Comarex está ofreciendo con particular entusiasmo sus más recientes producciones como Crónica de castas, ¡Yo soy yo! y Juana Inés.

Estoy muy orgulloso de haber venido a esta expo y de comprobar con mis propios ojos que el mundo entero sigue buscando los contenidos mexicanos.

No, y a nivel internacional me puedo volver loco de felicidad.

A+E Studios hizo la presentación de la nueva versión de Roots en el Grand Auditorium tal y como se hace con las mejores películas del Festival de Cannes.

No sabe usted lo que fue ver aquello con Anna Paquin, Jonathan Rhys Meyers, Anika Noni Rose y sus productores. El público no paraba de aplaudir.

Y ahí vienen la película especial para televisión de El vestidor (The Dresser) con Ian McKellen y Anthony Hopkins, el más reciente éxito de la televisión coreana titulado Descendants of the Sun, y Endless Love, lo último de lo último en materia de telenovelas turcas.

La televisión polaca está cada día más fuerte, es impresionante todo lo que hay en la India, lo policiaco sigue siendo lo de hoy, ya viene la serie de los Medici con Dustin Hoffman y BBC trae una historia sobre una familia con un niño con autismo francamente maravillosa.

Y si usted pensaba que los mexicanos estábamos atrasados respeto a los consumidores de contenidos de los países más ricos del mundo, le tengo noticias:

Vamos al día y para muestra lo que acabo de ver y que nosotros tenemos o vamos a tener casi al instante como La historia de Dios y la nueva temporada de Fear The Walking Dead.

Y no le he dicho nada de lo que se está vendiendo aquí porque hay ene cantidad de programas de ficción y realidad sobre corredores, niños, sexo, terror, personajes históricos, comida, policías, retos espartanos, asesinos y gente que lucha por alcanzar un sueño, el que sea, desde volver a caminar hasta tener un hijo.

La televisión sigue viviendo su nueva época de oro y los sistemas de distribución de contenidos en línea y las redes sociales no son vistos como algo malo.

Al contrario, son grandes aliados, una oportunidad increíble para crecer.

Estoy en el paraíso, en el MIPTV, en Cannes, Francia, y no le podía dejar de compartir mi emoción.

La televisión está viva, se mueve. Todo es cuestión de que nos acerquemos a ella sin prejuicios y de que entendamos cada una de sus ventanas. ¿O usted qué opina?


@AlvaroCueva