El pozo de los deseos reprimidos

Egos, 'grillas' y 'narcos'

Llevo varias semanas pensando en cómo la soberbia está acabando con la televisión de este país.

Me impresiona que una actividad tan humilde tenga a tantas personas tan mareadas.

Hacer televisión no es un tema de poder, es trabajar para los demás, escuchar, servir y siempre con la mejor disposición, respetando a los compañeros, atendiendo a los anunciantes, a los espectadores, hasta al más pobre.

El caso es que ayer, después de mi crítica a Hoy, mucha gente se me acercó para profundizar en este asunto y yo no me podía dejar de preguntar: ¿por qué hay tantas figuras públicas tan enfermas de ego?

En eso estaba cuando, en la fila del súper, me topé con la portada de la revista Caras.

¿Sabe qué venía? Algo que yo ya había visto en otras ocasiones pero que hasta ayer me movió el tapete: una foto desplegable de los consentidos de Televisa.

Me queda claro que cada empresa tiene a sus consentidos, ¿pero por qué presumirlos?

¿No se dan cuenta, mis queridos amigos de Televisa, que al hacerlo están creando monstruos?

¿Cómo esperan que esos actores y comunicadores sean humildes después de eso?

¿Cómo esperan que acepten trabajar en equipo, dejarse dirigir?

¿Cómo esperan que los talentos que no forman parte de esa casta sagrada los vean con cariño?

¿Pero sabe qué es lo más triste de esa portada? Que todavía no entiendo las contribuciones artísticas y periodísticas que esos personajes le han hecho a la humanidad como para merecer semejante honor.

¿Por qué hay tantas figuras públicas tan enfermas de ego? Por esto, porque Dios los cría y ellos se juntan. ¿O usted qué opina?


NICOLÁS ALVARADO

Qué buena nota el nombramiento de Nicolás Alvarado como director de Tv UNAM, una de las televisoras más respetadas de México.

Nicolás es un tipo fabuloso, inteligente, culto, divertido, trabajador.

Obviamente, me encanta que progrese y me llena de ilusión primero, que le hayan dado este nombramiento y, segundo, que la opinión pública le esté haciendo fiesta.

Ojalá que funcione. Estoy convencido de que este maravilloso ser humano tiene todo para triunfar ahí y donde se lo proponga, pero estoy preocupado.

¿Por qué? Porque no puedo dejar de ver, detrás de este anuncio, una especie de estrategia política hacia el interior de la industria de la televisión mexicana.

Se lo voy a preguntar tal cual: ¿a cuántos directores de cuántos canales culturales de México conoce usted? ¿A cuántos se les hizo fiesta cuando tomaron su cargo?

¿No será que ahora Tv UNAM está jugando como Canal 22, en diferentes momentos de su historia, a nombrar como directores a personalidades destacadas para efectos de relaciones públicas con ciertos grupos intelectuales y de poder?

Con una estrella como Nicolás al frente, para Tv UNAM va a ser más fácil llevarse bien con los medios y hasta negociar mejores intercambios con corporaciones como Televisa.

Esto no tiene nada de malo pero tiene sus riesgos. Una televisora pública no es el paraíso.

Al contrario, es un infierno de burocracia, grillas, peleas por los presupuestos y conflictos con los sindicatos, por mencionar solo una parte del calvario que le espera al señor Alvarado al frente de Tv UNAM.

¡Mucha suerte, Nicolás! La vas a necesitar.


HÉROES

Cada vez se pone peor el conflicto de la narcocultura en la televisión mexicana.

Se me cae la cara de vergüenza comprobar, cuando miro la mayoría de los canales abiertos de este país, que los narcos son más admirables, exitosos y galanes que la gente que hace el bien.

Por eso hoy quiero recomendarle una producción que marca la diferencia: Relámpagos, unidad de rescate aéreo.

¿Qué es? Una serie que mezcla diferentes técnicas narrativas sobre un increíble grupo de rescatistas del Estado de México que sí existe y que se llama precisamente así: Relámpagos.

Pasa los miércoles (hoy) a las 22:00 horas por el canal MexiquenseTv y es tan exitosa que lo que está al aire en este momento es la temporada dos.

No sabe usted qué cosa tan hermosa, atractiva y diferente. Es un proyecto que ya lo quisieran en Discovery Channel o en NatGeo de tan emocionante, inteligente y bien hecho.

Son rescates reales, devastaciones de verdad, heridos de carne y hueso.

Los mismos rescatistas son los que hacen las grabaciones con cámaras colocadas en sus uniformes.

Relámpagos es un programón que le da la oportunidad a estos señores de salir a cuadro y de presentar sus experiencias. Cuando lo vea, no lo va a creer.

¿Por qué en lugar de admirar a los delincuentes no comenzamos a admirar a estos auténticos héroes?

¿Por qué no empezamos a verlos como modelos aspiracionales, como estrellas, como ídolos de verdad?

Cada vez se pone peor el conflicto de la narcocultura en la televisión mexicana.

Hagamos algo, sintonicemos hoy y siempre Relámpagos, unidad de rescate aéreo. Vale la pena. ¿O usted qué opina?


alvaro.cueva@milenio.com