El pozo de los deseos reprimidos

Deberíamos aprender

Nos espera un fin de semana de muchas emociones muy fuertes en materia de televisión, pero hay un evento que yo no le puedo dejar de recomendar.

¿Por qué?, porque es profundamente emocionante y adictivo, y porque representa una revolución en términos de programación. Le juro que es un título que le va a fascinar.

¿De qué le estoy hablando? De la miniserie Bonnie & Clyde que se va a estrenar este domingo a las 22:00 horas por el canal History.

¿En qué me baso para decirle que es profundamente emocionante y adictiva?

No solo en el hecho de que ya la vi completa, sino que la vi acompañado por gente ajena al mundo de la crítica y haga de cuenta que les estaba dando un caramelo.

Desde Pablo Escobar, el patrón del mal y La reina del sur que yo no veía a tanta gente tan clavada con una historia así.

¿Por qué le digo que esto representa una revolución en materia de programación?

Porque justo ahora que el mercado está harto de ver programas, series y miniseries en las típicas frecuencias de una vez a la semana, de lunes a viernes, solo los sábados o solo los domingos, los ejecutivos de History están haciendo otra cosa.

¿Qué? Experimentando en México con uno de los modelos más exitosos de Europa: la frecuencia domingo y lunes.

Bonnie & Clyde es una miniserie de tan solo dos capítulos de dos horas. El primero usted lo va a poder ver este domingo 2 de febrero y el segundo, el lunes 3 que, además, es puente. ¿Así o más ideal?

Mucha atención a esto porque podría cambiar la historia de la programación de televisión en México y en toda América Latina.

El esquema de domingo y lunes es uno de los que más funcionan en algunos países europeos, porque son los días en que la gente está más dispuesta a ver televisión.

Analícelo con detenimiento: los espectadores que se querían ir de antro o a pasear, ya se fueron el viernes y el sábado, y regresaron, y como las personas que trabajan de lunes a viernes apenas están comenzando la jornada, difícilmente querrán salir de su casa los lunes por la noche.

¡Es una gran estrategia! Nosotros, que en este país programamos como si el público trabajara para la televisión y no la televisión para el público, deberíamos de comenzar a aprender de estos señores, ¿no cree usted?

Bueno, el caso es que Bonnie & Clyde es un titulazo que usted no se puede perder.

¿De qué trata? Seguramente usted ya conoce la historia, porque es un clásico de la vida real como Titanic: un asunto que en verdad ocurrió, que remueve las entrañas de propios y extraños, y que implica un romance de antología con mucho sexo y mucha sangre.

Son las aventuras de dos de los más famosos delincuentes del siglo XX a 80 años de que fueron asesinados, más no detenidos, lo cual nos lleva a un nivel de tragedia digno de Romeo y Julieta.

Imagínese usted a dos jovencitos. Él, un sobreviviente que, tras una misteriosa enfermedad, adquiere algo así como poderes extrasensoriales.

Ella, una mujer abandonada que siempre soñó con la fama, pero que, a falta de escenarios, hizo del robo y de la muerte, su mejor foro de expresión. ¿No se le antoja?

Yo que usted le echaba un ojo, porque vale como la mejor de las películas que están en cartelera y porque incluye a algunos de los mejores actores de la industria cinematográfica como Holly Hunter y William Hurt.

Obviamente ellos no son Bonnie y Clayde. La protagonista femenina de esta maravilla es Holliday Grainger, a quien usted de seguro todavía recuerda como la espectacular Lucrecia Borgia de Los Borgia en la versión con Jeremy Irons.

Clayde es Emile Hirsch, un superactor joven, a quien usted va a reconocer de películas, o muy taquilleras como Meteoro (Speed Racer) o muy premiadas como Milk e Into the Wild.

¡Para que vea el nivel de miniserie del que estamos hablando! Todo un acontecimiento que viene acompañado por unos libretos sensacionales y por una producción finísima.

Bonnie y Clayde no es televisión premium como True Detective o Black Sails, pero, en su esquema, no le pide nada a nadie. Tiene todo para triunfar tanto en términos de ventas y de audiencia, como en el de las críticas y los festivales.

A mí lo que más me gusta es que no la vamos a ver por los típicos canales que transmiten ficción todas las semanas, la vamos a ver por una señal especializada en historia y entretenimiento como History.

Esto le da muchísima credibilidad a la miniserie y termina de posicionar a History como una de las alternativas más dignas y completas del mercado.

Luche por ver esto, por compartirlo, por comentarlo. Aquí hay alguien tomando riesgos, aquí hay alguien tratando de innovar y de hacer bien las cosas y eso merece nuestro respaldo y respeto.

Las citas son: Capítulo uno, domingo 2 de febrero a las 22:00. Capítulo dos, lunes 3 de febrero a la misma hora. ¡Felicidades, History! ¡Así se hace!  

 

“Bonnie & Clyde” es un titulazo que usted no se puede perder

 

alvaro.cueva@milenio.com