El pozo de los deseos reprimidos

Cualquier parecido con el México de hoy…

La cosa está así: para mí sería muy fácil quejarme de los mismos cuatro programas de toda la vida y escribirle siempre de las mismas televisoras.

Pero, la verdad, yo creo que usted se merece lo mejor, que merece opciones y la televisión, nuestra televisión, las tiene. Si no es en digital es en televisión abierta, de paga, en línea.

La tele está más viva que nunca y no, esta industria no se está muriendo por culpa de internet o por el crecimiento de compañías como Netflix. No, se está enriqueciendo.

En México somos los únicos que decimos puras cosas horribles porque batallamos para el cambio, porque queremos que la gente siga mirando televisión como la miraban nuestros abuelos. Y pues no, eso es aberrante.

Todo esto, desde Laura en El Canal de las Estrellas hasta House of Cards en Netflix pasando por series como The Walking Dead en FOX, por el futbol internacional en ESPN, por los programas inteligentes de Discovery, por las caricaturas de Cartoon Network, por servicios como Dish Móvil y por ejercicios como El pulso de laRepública de YouTube, se llama y se va a llamar siempre televisión.

Y no nada más lo digo yo, y no nada más lo dicen los más grandes expertos del planeta. ¡Lo dice todo el mundo fuera de México, caramba!

Luego le doy más detalles. A donde quiero llegar es a la importancia de que usted abra su mente, a la petición de que acepte con el mismo entusiasmo todas las ventanas en que se ha convertido esta maravilla y a la invitación de que las disfrute.

Ya basta de pensar chiquito. Hoy, por ejemplo, le tengo dos recomendaciones fundamentales.

Por favor, apúntelas porque si se toma la molestia de sintonizarlas, aunque sea por un rato, estoy seguro de que le van a gustar.

La primera es un “humilde” programa que se transmite los lunes por el canal SyFy disponible en todo el país por diferentes sistema de televisión de paga.

Digo lo de “humilde”, no porque esté hecho con pocos recursos sino porque es uno de esos títulos en los que la prensa jamás se fija, pero que a las audiencias les encanta.

Se llama Face Off y se transmite los lunes a las 20:00 con muchas repeticiones a lo largo de la semana.

Seguramente usted ya lo conoce porque tiene más de seis temporada al aire. Sea como sea, ahora, en su séptima temporada, es otra cosa.

Ahora tiene más fuerza, más dinámicas, más historias, más jueces y lo más fuerte: un mayor nivel.

¿De qué le estoy hablando? ¿Qué es Face Off? Es un reality show de competencia tipo Mexico’s Next TopModel, pero de maquillistas que generan contenidos para películas y series de terror y fantasía.

¿Qué tiene esto de maravilloso? Todo, porque cuando uno lo mira, no solo se contagia de la típica adrenalina de esta clase de competencias, se queda con la boca abierta.

¿Por qué? Por las cosas que estos artistas son capaces de crear con el maquillaje, por el morbo que esto representa y hasta por el erotismo que, de repente, se desprende del proceso de estas manifestaciones.

Face Off es un título muy divertido que le puede gustar lo mismo a los fanáticos de las películas de terror y ciencia ficción que a los amantes de los videojuegos, las series de dragones y las producciones históricas.

Es un muy buen pretexto para enriquecer la pupilar donde, por supuesto, hay mucho qué decir de los participantes, maquillistas con personalidades opuestas y con unas historias personales de antología.

Por si todo lo que le acabo de decir no lo convence de que atrás de esto hay calidad, la nueva temporada de este reality cuenta con un montón de participaciones especiales de grandes estrellas de Hollywood y con jurados ganadores del Oscar.

De veras, estos programas son mejores de lo que muchas personas creen y este, en particular, es delicioso. Por favor búsquelo.

Pero al principio le dije que le tenía dos recomendaciones. ¿Cuál es la segunda?

Tal vez la más grande obligación para los televidentes de hueso colorado: la llegada a México de la quinta temporada de Downton Abbey.

No quiero profundizar mucho en esto, porque mi sueño es escribirle algún día una columna completa de estos capítulos.

Como usted sabe, Downton Abbey es una de las series consentidas del mundo y va a llegar este domingo 1 de marzo a las 21:00 horas por el canal Film&Arts que usted puede ver en muchos cables y antenas directas al hogar en todo el país.

Es una superproducción de época, en esta ocasión ambientada en 1924, sobre la vida de los ricos y los pobres en un mundo que cambia y que amenaza con arrasar con ellos.

La lucha es, o por no cambiar, o por adaptarse al cambio sin perder lo poco o mucho que se tiene. Cualquier parecido con el México de hoy es mera coincidencia.

Consulte a su operador de televisión de paga porque se trata de un acontecimiento artístico, dramático, de ventas y de popularidad. Le va a encantar.

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