El pozo de los deseos reprimidos

Criticando a Jaime Camil

Siento una profunda admiración por Jaime Camil porque se necesita tener los pantalones muy bien puestos para hacer lo que él hizo.

¿Qué? Salir de su zona de confort para jugársela en el mercado internacional del cine y la televisión como actor y productor de proyectos como Jane the Virgin.

De veras, para él hubiera sido muy fácil quedarse de por vida como galán de telenovelas de Televisa y gozar de su exclusividad tal y como lo hacen decenas de talentos nacionales.

Pero no, el señor emigró, volvió a comenzar desde abajo, como el más humilde de los humildes, y si todo sigue como hasta ahora, en muy poco tiempo se va a convertir en el Alejandro González Iñárritu de la televisión global.

Jaime es un visionario y si no me cree, nada más échele un ojito al estreno de su serie el próximo jueves a las 21:00 por el canal Lifetime.

¿Me creería si le dijera que a principios de este año jugó en los Golden Globes al lado de House of Cards y Game of Thrones?

¿Y sabe qué es lo más bonito? Que en contraste con lo que hacen la mayoría de los insufribles actores y productores mexicanos de hoy, que niegan sus raíces, parte de la riqueza cultural de las telenovelas.

Jane the Virgin es una gloriosa adaptación a serie de aquel maravilloso melodrama venezolano titulado Juana la virgen, que tuve el honor de criticar, en este mismo espacio, hace mucho años, cuando se transmitió casi a escondidas en nuestro país.

Y es la cosa más hermosa, chistosa, romántica y adictiva que usted se pueda imaginar.

No, no se deje llevar por las apariencias. Esto no es como Ugly Betty, es de otro nivel.

¿Por qué? Porque en lugar de machacar lo que ya habíamos visto, crea, y crea en vanguardia. No sabe usted qué libretos tan más prodigiosos, qué producción y qué actuaciones.

¿Cuál es la historia? Aparentemente la de una chica que creció obsesionada con el tema de la virginidad y que, por diferentes circunstancias que no le voy a contar, termina embarazada sin haber tenido relaciones sexuales.

Pero la verdad es que es algo más, un canto a la mujer, a los latinos que vivimos de un lado o del otro de la frontera con Estados Unidos, al amor, a la familia y al progreso.

Ésta es una obra positiva, entrañable e inteligente hecha con toda la mano, y Jaime, por cierto, interpreta a un personaje tan, tan, pero tan delicioso, que cuando lo mire no lo va a creer.

Se lo aviso desde hoy para que lo apunte en su agenda. Por nada del mundo se vaya a perder el esperadísimo estreno de Jane the Virgin en México.

Por nada del mundo, insisto, deje de reconocer el valor y el talento de nuestro paisano Jaime Camil.

LA GUERRA DE LOS PASTELES

A usted le consta, cuando se estrenó El desafío de Buddy Latinoamérica lo odié. Se me hizo pésimo. La hemeroteca no me dejará mentir.

Bueno, ¡pues qué cree!, el sábado pasado, a las 21:00, por el canal Discovery Home & Health, se estrenó la segunda temporada de este reality show y tengo que felicitar públicamente a sus responsables.

¿Por qué? Porque escucharon las críticas, corrigieron aquello de principio a fin y ahora es uno de los mejores espectáculos de televisión real que tenemos en pantalla.

Como usted sabe, el gran Buddy Valastro (Cake Boss) tiene un reality show en Estados Unidos que se llama Next Great Baker, en el que varios pasteleros compiten para convertirse en una estrella de la repostería artística como él.

El desafío de Buddy Latinoamérica es una versión, bastante libre, de ese programa con gente de Argentina, Brasil, Colombia y, por supuesto, México.

Antes era un horror mal producido, mal planteado, mal conducido, sin Buddy, sin emociones, sin entretenimiento. ¡Una desgracia!

Ahora es una pieza de lo más atractiva, con la participación directa a indirecta del señor Valastro, más la sorprendentemente afortunada conducción de Fernando Arau, un riquísimo reparto de pasteleros de todo tipo, grandes invitados especiales y una producción que sin ser ostentosa, hace que uno se involucre.

Aquello va de lo dulce a lo perverso, de lo cómico a lo dramático, de lo relajado a lo severo. Como MasterChef México, solo que con puros postres y betún.

¡Qué tan buena no será la segunda temporada de El desafío de Buddy Latinoamérica que al final de su primer capítulo muchas personas nos quedamos en shock!

No sé usted, pero yo grité. ¡Y son cocineros! ¡Y son pasteles! Para que vea que cuando hay calidad, lo demás funciona porque funciona.

¿Cuándo fue la última vez que a usted le sucedió algo parecido con un reality show?

Hoy sí le digo lo que no le dije el año pasado: luche por ver la nueva temporada de El desafío de Buddy Latinoamérica. Se va a divertir, se va a relajar, se le va a antojar.

La cita es todos los sábados a las 21:00 por Discovery Home & Health, aunque nunca está de más buscar las repeticiones. Se lo recomiendo.

@AlvaroCueva