El pozo de los deseos reprimidos

¡Bienvenido a México, "Club de cuervos"!

Cuando todo parecía perdido en la industria de la televisión mexicana, llegó Netflix, como un verdadero superhéroe, a salvarla, a salvarnos.

¿Con qué? Con Club de cuervos, la primera serie que este sistema de distribución de contenidos en línea grabó en México, que se va a estrenar este viernes 7 de agosto y cuya presentación oficial será hoy por la noche en el Museo Soumaya.

Déjeme lo pongo en antecedentes para que me entienda:

Por un lado, tenemos a la gente que trabaja en la industria de la televisión nacional, con cada vez menos empleos, con cada vez menos posibilidades de crear algo digno.

¿Series? Aquí ya no se hacen series o al menos ya no se hacen como en el sexenio pasado.

¿Cuántos títulos mexicanos de estreno, por ejemplo, tiene al aire nuestro queridísimo Canal Once?

¿Cuántas series están produciendo Televisa y Azteca? ¿Con qué frecuencia? ¿Con qué continuidad?

Bueno, ya ni siquiera HBO tiene algo como Capadocia, que todo el tiempo daba nota.

Nuestros mejores talentos, si bien les va, se tienen que ir a Colombia o a Estados Unidos para no sepultar sus carreras.

Por el otro lado, tenemos al público de este país, uno de los mejores consumidores de contenidos de todo el planeta.

¿Qué pasa con él? Pues que está desesperado por encontrar entretenimiento, por reírse, y ni modo de que lo haga con Lo imperdonable, con Laura o con Sabadazo.

Y luego los cables y las antenas directas al hogar, en lugar de responder, nos salen con canales cada vez más malos, con tantos o más anuncios que la televisión abierta, y con unos doblajes del asco.

¡Con razón a la piratería le va tan bien aquí! Qué triste tener que decirlo pero ellos sí están trabajando para las audiencias, ellos sí se están moviendo para que la gente sea feliz.

En medio de todo esto, que es horrible, tenemos a Netflix, la primera compañía de distribución de contenidos en línea que llegó a México, una bendición total.

Usted puede ver lo que quiera, a sus horas, a su ritmo, en su televisor, en su computadora, en su tableta o en su celular. ¡Y su costo mensual es mil veces más barato que el de los piratas!

Por si todo esto no fuera suficiente como para ponerle un monumento a Netflix, estos señores combinan los más formidables materiales del mercado con la invención de sus propios contenidos.

Los productos originales de Netflix son tan buenos que se la pasan ganado premios por todos lados y le meten cualquier cantidad de sustos a las más exigentes casas productoras del mundo como BBC, AMC, Showtime y HBO.

¿Ya le quedó claro lo que está pasando aquí? Bueno, ahora imagínese que Netflix, además de agasajarnos con todo lo que nos agasaja, viene a México y nos hace una serie a nuestro estilo y con nuestras estrellas.

¡Es la cosa más gloriosa que le pudo haber pasado a este país! Por fin nuestros productores, directores, escritores y actores no se van a tener que ir a otras partes a crear.

Por fin usted y yo vamos a poder entretenernos con algo decente donde vamos a encontrar calidad, ingenio, y donde nos vamos a sentir identificados.

Por fin los sistemas de distribución de contenidos en línea van a dar un paso más y en muchos sentidos van a terminar de satisfacer nuestras necesidades de diversión.

Si yo fuera Televisa, Azteca, Argos, Canal Once o cualquier otra casa productora mexicana, estaría temblando. Aquí ya no está el futuro. ¡Está el presente!

Desde hace mucho tiempo que tuve el privilegio de ver Club de cuervos. ¿Qué le puedo decir?

No se asuste, no se la voy a platicar porque usted la debe ver desde el preciso momento en que Netflix la suba a su plataforma. Punto.

Pero sí hay muchas cosas que le puedo decir de ella.

En contraste con la mayoría de las series que se han hecho en los últimos años en México que, o coquetean con la telenovela, o son remakes de títulos de otros países, o se la pasan en la intensidad política y social, Club decuervos va por otro lado.

Esta propuesta es ciento por ciento serie, ciento por ciento original, ciento por ciento mexicana y ciento por ciento comedia.

Cuando usted la vea no solo la va a adorar, se va a reír y va a gozar sin importar si usted es rico, pobre, hombre, mujer, culto o inculto.

Como usted sabe, los grandes responsables de esta joya son muchos de los mismos genios que hicieron la película Nosotros los nobles.

Aquí están desatados y parten de algo que sí es capaz de conmocionarnos a todos: el futbol. Club de cuervos es buenísima, chistosa, emocionante. ¡Fundamental!

Por lo que más quiera, cancele todas sus actividades del próximo fin de semana y enciérrese a gozar con esta joven obra maestra de la televisión nacional, con este regalo de Netflix.

Cuando todo parecía perdido en la industria de la televisión mexicana, llegó Netflix, como un verdadero superhéroe, a salvarla, a salvarnos. ¡Gracias, Netflix! ¡Te amo!

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