El pozo de los deseos reprimidos

¡Alto! ¡Llegó "La Serie"!

A veces hay que decir las cosas así: ¡Alto! ¡Deje de hacer lo que está haciendo! ¡Deje de ver lo que está viendo!

Esta noche, a las 22:00, el canal MAX, del paquete HBO-MAX, va a transmitir el capítulo 2 de La Serie y si usted no vio el uno, sintonice esta señal desde las 21:00 para que vea la repetición.

Si no lo hace, no ama la televisión. Si no lo hace, seguirá perdiendo el tiempo en tonterías. Punto.

Discúlpeme, por favor, si sueno o muy grosero o muy sensacionalista, pero es que solo así puedo llamar su atención cuando hay tantos estímulos en el aire.

Bueno, y a todo esto, ¿de qué título estamos hablando? De Les Revenants una obra maestra de la televisión francesa que está enloqueciendo al mundo entero al grado de que ya hay varias naciones comprando la franquicia.

¿De qué trata? De algo maravilloso, espectacular y muy mexicano: el regreso de los muertos.

¿Por qué le digo que es La Serie? Cuando la vea, lo entenderá. No se la pierda.

La comedia

Me da mucha pena tener que decirle esto, pero lo mexicanos creemos que hacer comedia es hacer El Chavo y pues sí, eso era en 1974. Hoy vivimos en 2013 y las cosas han cambiado.

A escala internacional, se están haciendo unas series cómicas que no tienen nada que ver con nuestros pastelazos, albures y parodias, y a las pruebas me remito.

Desde hace varias semanas, Warner Channel está transmitiendo los martes a las 21:30, con repetición hoy a las 11:30, un título que me tiene con la boca abierta.

¿Por qué? Porque cuando uno lo mira no sabe si reír, llorar, escandalizarse o qué. Es un cañonazo, se llama Mom y narra las aventuras de una madre soltera a la que le pasa todo lo malo de este mundo.

¿Entonces dónde está la comedia? ¡Ahí está la mayor cualidad de este concepto! En que lleva todo lo malo a un extremo tan chistoso que uno acaba por gozarlo y por sentirse muy bien con cualquier cosa que le pase. No se lo pierda.

Las noticias

Dígame, por favor, que usted también está viendo todos los cambios que se están dando en el canal Cadenatres. ¿No son excelentes?

Deje usted que, por las tardes, en lugar de aturdirnos con programas basura, estos señores no están presentando algunos de los mejores clásicos de la televisión de todos los tiempos como La familia Monster y La niñera, ¿qué le parece su nuevo noticiario matutino?

Yo lo amo porque sí tiene noticias, porque jamás cae ni en el amarillismo, ni en el programa de revista disfrazado de servicio informativo ni en el típico aturdimiento de compromisos políticos y empresariales.

Lo conducen Idaly Ferrá y Horacio Castellanos, y ambos hacen una mancuerna perfecta.

Idaly, aunque a veces utiliza palabras como de noticiario de Miami, proyecta confianza, y Horacio es poco menos que la revelación de las mañanas: fino, atinado, profesional.

Creo que ahí podría, con el paso del tiempo, suceder algo importante. ¿A poco no?

Subastas

Estamos de acuerdo, El precio de la historia es uno de los programas más exitosos de los cables y de las antenas directas al hogar, y ni hablemos de lo que sucede cuando esta producción se transmite en televisión abierta a través de señales como la de Proyecto 40: triunfa.

Bueno, pues imagínese un El precio de la historia corregido y aumentado con un nuevo estilo, un tono mucho más agresivo y una producción que nos ofrece otras cualidades.

Esto es lo que se estrenó anoche a las 23:00 por el canal History y que usted no se puede perder. Es El precio de la historia: estilo inglés, la versión británica de este titulazo.

¿Por qué habría que verla? Porque si algo tienen los ingleses es historia y una concepción bastante escandalosa del dinero, y porque si ya existe un franquicia británica, ¿cuánto falta para que exista una mexicana?

¿Se imagina un El precio de la historia: México? ¿Ya me entendió? ¿Quién da más? ¿Televisa? ¿Azteca?

Internet

Hablar de internet es hablar de otro mundo. Mientras que en la televisión tradicional, especialmente la latina, hay una tendencia bastante marcada hacia la repetición, en la red todo es creación.

Usted, por ejemplo, ¿ya conoce el trabajo de EnchufeTV? No es el programa de un videobloggero, tampoco la webserie de un grupo de amigos o la tarea de un equipo de chavos de la universidad.

Es, bajita la mano, como una televisora, pero en internet. Si usted la busca, la va a encontrar y va a descubrir un paquete bastante ingenioso de producciones propias.

Desde serie humorísticas hasta sketches pasando por locura y media sin hacer un lado los temas sociales.

A mí esta gente me cae muy bien y si yo fuera un alto directivo de la industria, ya estaría contratando a varios de sus talentos.

¿Me creería si le dijera que tiene más de 4 millones de suscriptores? ¿Cuántos sistemas de televisión de paga pueden presumir de algo así? Luche por estar ahí. Le va a encantar.