Articulista invitado

Los retos del presupuesto para el sector educativo

En un acto de responsabilidad, realismo y equidad fiscal se propuso un ajuste en el gasto del gobierno federal por 1.2 por ciento del PIB para este 2017, sin afectar a la inversión de alto impacto social y económico. El sector educativo no estuvo exento de este ajuste, lo que ha generado una entendible inquietud entre la comunidad académica y científica, así como entre organizaciones de la sociedad civil.

La educación es un tema que involucra a las generaciones presentes y futuras, con las cuales tenemos un firme compromiso. Por ello, es necesario poner en perspectiva los avances que hemos alcanzado en la materia para dimensionar el esfuerzo hecho en los últimos años y para dar certidumbre a los niños, a los jóvenes, a los padres de familia y a la población en general, de que para 2017 el financiamiento a la educación sigue siendo la más alta prioridad.

El gasto en educación en 2016 fue, en términos reales, 12.8 por ciento más alto que en 2012. Esta inversión permitió aumentar la cobertura de la educación en todos los niveles. Por ello, para el próximo año se propone un gasto en ese sector de 679 mil 686 millones de pesos. Descontando los 10 mil 928 millones de pesos que se destinan a la creación de la nueva Secretaría de Cultura, esta cifra es 8.1 por ciento mayor a la de 2012.

Para los niveles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria en zonas de alta marginación se propone invertir 4 mil 636 mil millones de pesos en el Programa de Educación Inicial y Básica Comunitaria, que en 2017 atenderá a 638 mil niños y jóvenes de entre 0 y 14 años.

A través del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone) se proponen 366 mil 425 millones de pesos en beneficio de la nómina de 988 mil trabajadores de educación básica normal.

En educación media superior se asignaron 39 mil 615 millones de pesos para el Programa Servicios de Educación Media Superior, monto que es 8.3 por ciento más alto que el de 2016. El aumento permitirá contar con 4 mil 200 millones de pesos adicionales para atender la matrícula de aproximadamente 5 millones de jóvenes.

En materia de educación superior, pilar de nuestro desarrollo, se plantea invertir 114 mil 323 millones de pesos, para la UNAM se propone un presupuesto de 36 mil 346 millones de pesos, que es mil 351 millones más alto que lo aprobado en 2016.

Además, destacan varias acciones para incrementar la cobertura de la educación superior que a la fecha ha beneficiado a 3.7 millones de estudiantes. Entre las más importantes tenemos la creación del Tecnológico Nacional de México, la apertura de 25 nuevas instituciones de educación superior, así como de la Universidad Abierta y a Distancia, con una matrícula de 103 mil 661 alumnos.

En materia de infraestructura educativa, un acierto del gobierno federal es el nuevo programa de dignificación de la infraestructura educativa financiado con Certificados de Infraestructura Escolar Nacional (CIEN), el cual permitirá que entre 2016 y 2018 obtengamos hasta 50 mil millones de pesos en beneficio de más de 4 millones de alumnos en más de 33 mil planteles.

A septiembre del presente año, Escuelas al CIEN tiene un avance de 86 por ciento con respecto a su meta anual, con una inversión de 13 mil 506 millones de pesos. La mejora de las condiciones de infraestructura en más de 11 mil 553 escuelas en 2017 está garantizado.

Un aspecto central para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto es el gasto en investigación y desarrollo tecnológico. En los últimos tres años, el gobierno promovió inversiones históricas en la materia.

Los recursos de Conacyt pasaron de 21 mil 872 millones de pesos en 2012 a 34 mil 10 millones de pesos en 2016, un crecimiento promedio anual de 8.3 por ciento real. Con ello, el saldo de los fideicomisos de Conacyt permitirá continuar con los proyectos de investigación y mantener los programas de becas para 2017.

Estos logros, acompañados de un mejor aprovechamiento de las innovaciones tecnológicas y de inversión, además de focalización de los apoyos, nos permiten asegurar el derecho constitucional de todos los mexicanos a una educación laica, gratuita y de calidad, a pesar del ajuste.

En la Cámara de Diputados las puertas están abiertas al diálogo constructivo, que nos lleve a encontrar soluciones conjuntas. El pasado 13 de octubre, los diputados del PRI-Estado de México firmamos una carta de entendimiento con la Fundación de la Universidad Autónoma del Estado de México, con el objeto de promover la procuración de fondos para apoyar a esta institución educativa.

Lo mismo puede decirse de las provechosas reuniones que, en mi calidad de presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, sostuve con la organización Mexicanos Primero y con la Anuies.

La defensa del presupuesto para educación es una prioridad. En estos tiempos difíciles debemos buscar soluciones audaces y creativas, pero sobre todo realistas, para enfrentar una coyuntura compleja. De ahí que es fundamental mantener la perspectiva. La prioridad es preservar los logros alcanzados estos últimos cuatro años. Es del interés de todos que la educación alcance y beneficie, con calidad, a todos los mexicanos.

*Presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados