Fusilerías

Peña en la FIL

La especie de que Enrique Peña Nieto volvería este año a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara lucía endeble desde el principio, dado el desastre que resultó su participación en la versión de 2011, cuando era candidato del PRI a la Presidencia y fue incapaz de decir el nombre de tres libros que lo hubieran marcado, resolviendo con la ocurrencia de la Biblia, y después confundiendo autores y títulos. A Fuentes con Krauze, ni más ni menos.

Que lo representara este año el secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, o el de Educación, Aurelio Nuño, podía parecer lógico, pero no lo es. De entrada porque se sabe que el primero, pese a ser un infaltable asistente a la fiesta de los libros, sufre graves padecimientos de salud, de hecho no asistió a la inauguración, y el segundo se desactivó él solo para esa misión después de su resbalón cuando una niña lo corrigió en público.

Presidencia recurrió al pragmatismo y envió al secretario de Salud, que si bien a muchos les sonó descabellado, le salió de maravilla, pues José Narro es un político alejado de la grilla sucesoria, ex rector de la UNAM y respetado en sus campos, la medicina y la docencia. Es decir, se garantizaba que no hubiera rechiflas ni reclamos, a punto tal que la noche del viernes que empezaron las actividades de manera oficial, pudo salir de la Expo con su acompañante en medio de la multitud, en total calma, sin ser molestado.

El Fondo de Cultura Económica, que dirige José Carreño Carlón, informó que en el contexto de la FIL Nuño se reunió con un grupo de escritores y académicos, quienes plantearon algunas interrogantes sobre el futuro de la educación en México y los escenarios adversos para los migrantes ante la victoria de Donald Trump en Estados Unidos. Según el FCE, en este encuentro controlado el funcionario respondió que el país deberá potenciar sus fortalezas para afrontar los retos que implica el relevo en la Casa Blanca y habló de los beneficios del nuevo modelo que impulsa la SEP. O sea, puro rollo.

Quienes sí aprovecharon la FIL para placearse fueron Miguel Ángel Mancera, aspirante presidencial, y Josefina Vázquez Mota, quien presentó su libro Nosotros los dreamers, y no se guardó sonrisas desde que salió del aeropuerto capitalino ni en los pasillos de la Expo.

www.twitter.com/acvilleda