Fusilerías

Una historia retorcida del Holocausto

Holocausto se origina del latín holocaustum, derivado a su vez del griego holókauston, que significa sacrificio con quema de la víctima. Desde 1945 a la fecha, después de la derrota de Alemania y sus aliados en la Segunda Guerra Mundial, el mundo ha atestiguado intentos periódicos de negar que ocurrió, pese a la voluminosa documentación histórica en testimonios, papeles, audio, video y filmes sobre el genocidio.

Ahora, sin embargo, el espectador asiste a una variante de aquel despropósito. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha alegado frente a la impávida canciller alemana, Angela Merkel, que la idea de matar e incinerar a la población judía, números que rondan los 6 millones de víctimas, fue del líder palestino Haj Amin Huseini.

No es el discurso de un loco. No es un delirio. Esa es la respuesta fácil que deja tranquilos a todos. Son las palabras de un líder político que justifica su talante bélico, xenófobo, racista. Es la argumentación de un hombre que ha hecho de la violencia y la ocupación de territorios divisas durante sus gestiones al frente del gobierno de Tel Aviv. Es la exposición de motivos de un dirigente que, como Hitler, retuerce historia y narrativa para sustentar sus acciones.

Aunque no hay duda en la abundante documentación histórica sobre quiénes fueron Hitler y sus cómplices Otto Eichmann, Heinrich Himmler y Joseph Goebbels, principales operadores del Holocausto, los dichos de Netanyahu han obligado al fusilero a volver a una de sus lecturas universitarias, época cuyo inicio, por cierto, cumple hoy 30 años, para repasar las influencias del jefe nazi, algunos pasajes de su libelo Mi lucha y el señalamiento de responsabilidades de esa oscura y larga noche del siglo XX.

Michael J. Thornton escribe en El nazismo (1918-1945) (Orbis 1985) que Hitler subrayaba la importancia de lo que él denominaba weltanschauung, palabra cuya traducción al español solo puede ser aproximada, entre "una actitud ante la vida" y "una visión del mundo". Una de sus fuentes era el libro Mito del siglo XX, de Alfred Rosenberg, quien elaboró una versión de la historia que ignoraba toda la evidencia antropológica, biológica e histórica que refutaba sus opiniones, y daba "crédito ciego" a obras del Conde de Gobineau y de H. S. Chamberlain, pese a que ninguna de ellas pretendía una calificación científica o histórica.

Gobineau, resume Thornton, había afirmado la superioridad de una clase social (aristocracia sobre democracia); Chamberlain, la de un pueblo sobre el resto del género humano (culto al germanismo como superioridad nacional). Ambos echando mano de la palabra "raza" sin un significado biológico preciso.

"Rosenberg sostenía que la raza aria provenía del norte de Europa, donde se había extendido a Egipto, Persia, India, Grecia y Roma. Esta raza, la única apta para crear cultura, había remodelado las antiguas civilizaciones que florecían en aquellas áreas. El colapso de ellas, sostenía Rosenberg, había obedecido a la degeneración provocada por la mezcla de los arios con las razas inferiores", explica Thornton.

Por eso, Rosenberg, autor de cabecera y colaborador de Hitler, decía que la antirraza y gran parte de lo que era "degenerado" era la raza judía. La persecución de los nazis, pues, estaba basada en esa weltanschauung, en esa actitud ante la vida o visión del mundo.

Hoy sabemos también que la obra de Nietzsche fue retomada, pero en jirones, manipulada; que Goebbels organizó con estos retorcidos conceptos la propaganda; que Himmler gestionó la matanza; que Eichmann fue el responsable de la "solución final", es decir, el traslado de judíos a los campos de concentración y su aniquilamiento en los hornos crematorios. Sabemos que Rafi Eitan, agente del Mossad, atrapó a Eichmann en Argentina y lo llevó enjaulado a Jerusalén para enjuiciarlo y condenarlo a la horca por genocidio.

Netanyahu debiera escuchar a su embajador en México, Jonathan Peled, quien dice en estas páginas a Irene Selser: "Hay que erradicar la cultura del odio y de la incitación de la violencia".

www.twitter.com/acvilleda