Fusilerías

Hacia la extinción del formato CD

Por la querida colega Florencia Saavedra, el fusilero se enteró de que la disquera Terrícolas Imbéciles lanzó a finales de 2015 una campaña titulada "El físico sí importa", cuyo objetivo principal es devolverle al disco en su formato de CD el valor que se merece, a partir del maremoto que implica la era digital.

Diversos artistas se han subido a la promoción, como Meme, de Café Tacvba, Priscila y Chavo, así como los productores Romina Pons y Uriel Waizel. "El físico sí importa", dice la disquera, fomenta la cultura de adquisición de discos originales, ofreciendo un comercio más justo, con precios accesibles y ofertas especiales, despuntando el trato directo entre empresas y consumidores.

Según Florencia, se trata de consentir a la nueva generación de aficionados ocasionales y a los melómanos, que aunque ambos sean usuarios digitales, tienen un gusto por coleccionar en formato físico su música favorita por significar una relación muy fuerte entre los fans y sus artistas.

—Florencia, la campaña está destinada al fracaso —dice el fusilero, ya montado en la era digital como buen migrante que es, pues ha visto pasar desde los vinilos de 45 y 33 revoluciones hasta hallazgos importantes esta semana en la inmensa oferta de la tienda de música de Apple.

La era digital no tiene vuelta atrás. No porque se haya perdido el gusto por la presentación física de los CD, sus libros o booklets con fotos y la letra de las canciones, sino por una ola que arrasa, a un tiempo, discos, libros, revistas y periódicos. Salvo los libros, el resto parece destinado a pasar al nuevo formato sin que nadie pueda evitarlo.

Terrícolas Imbéciles ha incluido, además de músicos y productores, a artistas, ilustradores, diseñadores, editoriales, sellos discográficos y al público, al que está destinada una serie de videos en los que los personajes de la música cuentan anécdotas sobre el producto físico y llaman a preservarlo.

La campaña estará vigente todo el año y sus promotores aprovecharán festivales nacionales, foros y conferencias para apuntalarla, así como las redes sociales con la etiqueta #ElFísicoSíImporta, además de subir productos audiovisuales cada dos semanas para mantener la atención en el tema.

¿Podrán sellos independientes afrontar los vertiginosos cambios tecnológicos? Hoy la acumulación de discos se convierte en
un asunto hasta de espacio en el hogar y en las propias instalaciones radiofónicas. Ya el querido colega Jordi Soler ha contado en estas páginas cómo ha cambiado el escenario desde que él comandaba la estación Rock 101, cuando debía aprovechar los cortes comerciales para correr por el disco que contenía la siguiente pieza musical, a diferencia de la actualidad, en el que el locutor puede controlar todo sin abandonar un momento la cabina y el micrófono.

Más que con pesimismo, con nostalgia hay que reconocer que el formato físico tiene los días contados. Alguna vez se ha relatado aquí sobre aquel vinilo del álbum The Number of the Beast, de Iron Maiden, cuya portada estaba impresa sobre el vinilo con la mascota de la banda, Eddy, todo en una funda transparente que lo hacía una valiosa pieza para el roquero melómano. ¿Dónde habrá quedado esa maravilla digna del Salón de la Fama del Rock?

Qué decir de los dos primeros CD del fusilero, The Wall de Pink Floyd y Kick de INXS, una maravilla la caja doble del primero, con una hoja desdoblable similar a la del LP con los dibujos de los personajes animados que figuran en la película basada en el disco, dirigida por Alan Parker. Piezas ambas hoy de adorno, de historia personal, de grandes recuerdos universitarios. Motivos para presumir, sin duda, en algún librero. Porque en calidad de sonido, ni cómo compitan con las remasterizaciones.

Suerte a Terrícolas Imbéciles en esta aventura de la que, con pesar, hay que decir que es nula la probabilidad de éxito.

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