Fusilerías

Presa electoral

Un par de machos de la especie gacela de Thomson se enreda en un duelo, si no a muerte, casi. Bajan sus cabezas y embisten con furia, los golpes retumban en el campo abierto que es la sabana, levantan una ligera polvareda ante la vista de la manada, cuyo destino está ligado a esa batalla que definirá al alfa, al jefe máximo que se quedará con todo. Uno defiende su liderazgo, otro quiere el trono.

Cuando ha llegado ese singular momento de elección de nuevo monarca, con el método de usos y costumbres que le dio la naturaleza, el grupo pone su atención en el proceso y abre algunos flancos que a menudo cuida a detalle. Alzan sus largos cuellos, omiten desplazarse a partir de la dirección del viento, generan ruidos que descubren su posición. Por un fatídico momento olvidan un detalle esencial: en ese entorno salvaje, ellos son la presa.

Cuando el ajuste de cuentas parece tener un ganador, ocurre lo inevitable. Una leona seguida por sus hermanas y primas (el macho caza poco), atraídas todas por el olor, el caos, el polvo levantado en este peculiar coliseo, abrasado a más de 40 grados centígrados, sale a toda velocidad detrás del pastizal y cae sobre los gladiadores, patas al cielo ambos por el impacto, mientras que el resto de antílopes huye a grandes saltos, perseguido por garras y colmillos letales.

Un episodio similar protagoniza el PRD rumbo a las elecciones. Disminuida su preferencia, las cabezas del partido se han enredado en una disputa furiosa por los espacios. Ya fuera su jefe máximo y fundador,
Cuauhtémoc Cárdenas, y el sucesor de éste, Andrés Manuel López Obrador, la tribu predominante, Nueva Izquierda, alias Los Chuchos, acapara posiciones y se acerca al poder, conducta que los adversarios le aplauden como signo de “modernidad”, si bien le ha acarreado la renuncia de varios cuadros que alegan “entreguismo”.

Hoy el partido de 12 por ciento, cual gacela de Thomson, protagoniza batallas internas con alto costo en bajas y descrédito, falta de credibilidad, escándalo por sus candidatos del pasado reciente (Guerrero), mientras que los depredadores acechan para arrebatar el tercer lugar en juego. Cuando Los Chuchos alcen la vista, Morena y el Verde les pisarán los talones.

 

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