Fusilerías

Evolución: las mejores formas perduran

Los hallazgos científicos consolidan la certeza de que las mejores formas en materia de evolución suelen repetirse y hasta mejorarse, como pudo comprobarse una vez más con un estudio que la revista Proceedings of the Royal Society B publica sobre el fósil de una mariposa jurásica descubierta en una roca entre China y Kazajistán.

David Dilcher, investigador de la Universidad de Indiana y coautor del estudio, expone que las estructuras que funcionaron para las crisopas hace 165 millones de años sirven para las coleópteros de nuestra época y un ejemplo son las manchas en sus alas, que semejan unos enormes ojos cuyo objetivo es ahuyentar a los depredadores, rasgo compartido con un éxito atemporal.

El investigador halla una explicación en la evolución convergente, fenómeno que se produce cuando en dos organismos diferentes evolucionan características similares de forma independiente, pues ambos tienen un ancestro común que sobrevoló hace 320 millones de años.

Esta mariposa jurásica se une así a un selecto grupo de especies que han desafiado las cinco extinciones masivas o que han vuelto mejor adaptadas a su nuevo hábitat. Entre los insectos, aquellos que poseen seis patas, figuran las cucarachas, las libélulas y algunos mosquitos, y entre los arácnidos, con ocho extremidades para su traslado, las arañas y los alacranes.

Todas esas especies vieron surgir y morir a los dinosaurios. Algunas redujeron su tamaño por las diferentes condiciones climáticas de su correspondiente era geológica, evolución que las empata con otros sobrevivientes del reino animal, como los tiburones y los cocodrilos, cuya disminución de talla viene acompañada de mayores fortalezas físicas y de asombrosas condiciones fisiológicas y de salud. Cero infecciones y cero cáncer, entre ellas.

Las ventajas de ser versión 2.0, como se ha comentado en este espacio antes a propósito de dos arañas que aun si conviven en tiempo y espacio, una representa el nuevo modelo que la naturaleza ha lanzado al ruedo. Menor en tamaño y más ágil, aunque menos fuerte, tiene una pequeña diferencia a su favor: cuatro ojos para el día, cuatro más con visión nocturna. Ni Tobey Maguire en Spiderman.

Cada hallazgo paleontológico aporta más claves en materia de evolución y permite conocer más de dónde venimos los muy nuevos seres humanos y nuestros acompañantes. Por eso resulta indispensable no solo el estudio, sino la difusión de cada descubrimiento, lo que se multiplica con el avance de la tecnología.

Con este ánimo, la revista Forbes, que no solo hace listas de los magnates que controlan este mundo, publicó a finales del año pasado un interesante recuento de Shaena Montanari, experta en dinosaurios y biología comparada, sobre los 10 hallazgos de los fósiles más fascinantes a lo largo de 2015.

Uno de sus elegidos fue Yi qi, un pequeño dinosaurio con alas de membrana, tipo murciélago, innovación única entre los reptiles no voladores de hace 160 millones de años, aunque no menos espectacular luce la reconstrucción de otro nuevo miembro de los saurópodos cornudos, Regaliceratops peterhewsi, bautizado como Hellboy, por lo que se presume pudo ser una formidable y colorida coraza sobre su cretácica cabeza.

Ahora que con no poca premeditación y provocación frente a quienes sostienen el creacionismo y abjuran de Darwin, hay que destacar el descubrimiento de un reptil llamado Babilasiliscus alxi, perteneciente a una familia conocida como los lagartos Jesús, a quienes se les atribuye, con base científica, no religiosa, la facultad de caminar sobre el agua. Ni Willem Dafoe en La última tentación de Cristo.

Vistazos al pasado en busca de comprender el presente.

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