Fusilerías

Benito Juárez en modo Tepito

La delegación Benito Juárez de la capital, que en su equivalencia a municipio es el número uno en desarrollo humano de México de acuerdo con las cifras del Coneval y de la ONU, tuvo dos episodios de ejecución en cuatro días, con seis víctimas, como si de Acapulco, Ecatepec o el barrio de Tepito se tratara.

El escándalo, sin embargo, no tiene que ver con las cifras, porque después de todo esa delegación tiene el decimotercer lugar capitalino con 39 homicidios dolosos, 26 con arma de fuego, en lo que va del gobierno de Miguel Ángel Mancera, lejos del primer lugar que nadie disputa a Iztapalapa, con 239 casos y solo siete de ellos sin uso de pistolas o rifles.

Más allá de la tragedia de la pérdida de esas seis personas, de la saña con que ejecutaron a los cinco en la colonia Narvarte y del horror del asesinato de una mujer frente a su hija en un restaurante de Río Mixcoac, el escándalo mayor lo desató el hecho de que una de las víctimas del multihomicidio fuera un fotógrafo de la agencia Cuartoscuro, que dirige mi amigo Pedro Valtierra.

Como esta víctima, capitalino con residencia en Veracruz, salió huyendo del puerto por amenazas, las baterías de los activistas de todo signo apuntaron de inmediato al gobernador Javier Duarte, hombre con no pocas desafortunadas declaraciones en relación con los periodistas, más allá de los diversos casos de informadores muertos por móviles distintos en esa entidad.

Todos estos grupos exigían con una marcha y en redes sociales que desde el domingo posterior al crimen el procurador capitalino saliera a señalar como probable responsable al gobernador, situación impensable si a la vez se demanda una investigación en forma, pero a la que el propio Ministerio Público echó gasolina con el énfasis en la línea del robo. ¿Con tiros de gracia y abuso sexual?

El crimen también exhibió el desorden administrativo en los distintos órdenes de gobierno. Les llevó días tener la identidad de la colombiana ejecutada (responsabilidad del Instituto Nacional de Migración, de Gobernación) y otro tanto saber quién era el dueño del Mustang (Registro Vehicular del DF) en que huyó uno de los agresores. Y luego nos preguntamos por qué 98 por ciento de los delitos quedan impunes.

 

www.twitter.com/acvilleda