Voz Ciudadana

No ganó Trump, ganó la discriminación, ¿y en México, quién ganaría?

Pocos se mostraban mesurados ante la inminente elección cerrada y competida en Estados Unidos (USA), cuyo resultado sorprendió a muchos, e indigno a otros.

Lo cierto es que una de las razones (entre otras) del triunfo de Trump, está en una enfermedad silenciosa, que lastima y lacera a toda sociedad, LA DISCRIMINACIÓN.

 NO SOLO EN USA GANÓ EL DISCURSO DISCRIMINADOR

Durante el proceso electoral de USA, observamos dos candidaturas, con un mensaje distinto. Por un lado Hillary Clinton, trató de acercarse a las minorías, mostrando un lado culto, incluyente, es decir, una visión de estado.

Por otro lado Donald Trump, un candidato de derecha (un poco más que Hillary), que utilizo un lenguaje popular, cargado de racismo, homofobia, discriminación, violencia etc., que sin ningún temor soltaba frases para insultar y ofender, con falta de argumentos, como aquella de que la política económica de Hillary era un desastre, aunque él no tenía una.

Pero engañar, difamar y mentir, es más fácil que proponer, explicar y analizar, ante una ciudadanía, que no cuestiona, no crítica y no castiga a su clase política.

Por ejemplo en México tuvimos, un candidato que no le importó dividir al país con un lenguaje violento, como su frase “un peligro para México”, caso de Felipe Calderón.

O el otrora candidato populista Vicente Fox, quien dijo acabar con la corrupción, al decir que sacaría de los Pinos a todas las “tepocatas, alimañas y víboras prietas”, y llevar ante la justicia a políticos que, se habían enriquecido de manera ilícita, sin embargo eso nunca ocurrió, empezando con las acusaciones de delitos electorales, como el caso de los amigos de Fox, quien además no se  cansó de utilizar un lenguaje agresivo, discriminador y misógino, algunos ejemplos:

• Mariquita y La Vestida: palabras utilizadas para denostar a Francisco Labastida; frase homofóbica.

• “Los migrantes mexicanos hacen trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer”; frase racista.

• “El 75% de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas o de dos piernas, una lavadora metálica”, haciendo referencia a las mujeres; frase misógina, machista.

Pero, ¿qué pasaría si las elecciones fueran en México con las mismas candidaturas: Trump y Hillary? Para ello hay que recordar algunos datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010 (Enadis).

 ¿QUE TRUMP ES HOMOFÓBICO?

En México 44.1% de las personas, no estaría dispuesta a que en su casa vivieran personas lesbianas; 43.7, personas homosexuales. La discriminación es considerada el principal problema para las personas homosexuales, lesbianas y bisexuales en México, en un 52%. Además el 75.7% considera que no se respetan los derechos de las personas homosexuales, en nuestro país.

 ¿TRUMP, EL RACISTA Y XENOFOBO?

En nuestro país el 23.3% de las personas no estaría dispuestas a que es su casa vivieran personas de otra raza y un 26.6%, no les gustaría que lo hicieran personas extranjeras. El 65.3% de personas migrantes, consideran que se respetan poco o nada sus derechos. Es decir seis de cada diez personas migrantes consideran que en México se respetan poco sus derechos y uno de cada diez señala que no se respetan nada.

 ¿TRUMP, EL MISÓGINO?

En México el 66.1% de las personas consideran que no se respetan los derechos de las mujeres.

 ¿TRUMP, EL DISCRIMINADOR?

El principal problema que perciben las minorías étnicas es la discriminación, en un 19.5%; seguido de la pobreza.

Además entre los grupos religiosos hay una amplia discriminación, el 28.7% considera que el principal problema en México es el rechazo, falta de aceptación, discriminación y desigualdad, muy cercano del 28.1% que considera que son las burlas, críticas y falta de respeto (discriminación velada).

En el caso de las y los adultos mayores, la discriminación ocupa el 9.2%, siendo el principal, la falta de empleo, y su salud, los principales problemas.

Y las personas con alguna discapacidad, se sienten discriminadas en un 20.4% (el primer lugar es el desempleo, en un 27.5%).

Podemos observar que más allá del discurso extremo, misógino, xenófobo, homófobo, racista, violento y sobre todo discriminador, aún nos encontramos bajo una sociedad que se identifica con un personaje como Trump, y que minimiza, sus dichos y acciones cometidas, porque todos los días, realiza acciones similares.

 Es momento de combatir la discriminación, como una política de Estado, no queremos para el 2018 en México una campaña tan limitada, tan segregacionista, como la que mostrada en las elecciones de Estados Unidos. Cuando aprendamos a respetar, disfrutar y aprender que todas y todos somos diferentes, con ideas, sentimientos, colores, creencias, ideologías y preferencias diferentes, pero que al final compartimos un mismo mundo, sin duda alguna, seremos más felices.

  “Por una sociedad libre de discriminación y violencia”

@alfreduam
www.alfredoalcala.mex.tl